Usutu paseaba por el parque principal de la 1ª ciudad de Terra Nova.
Esperaba que llegara un mensaje de advertencia, porque estaba al mando de un cualificado grupo de exploradores mundiales, que llebaban unos 20 años buscando un posible lugar donde podría estar escondido el Dispositivo de Terra Nova.
Para Usutu era lógico pensar que existiera otro Dispositivo en el Nuevo Mundo, el humano que lo utilizó para destruir a los Nephilim, murió en el proceso, pero la máquina quedó intacta, hasta que desapareció despues de que El Demiurgo la usara.
Sintió sus piernas un poco pesadas y se sentó en un banco.
Al cabo de unos minutos, su PDA emitió un pitido.
Había un nuevo mensaje en la bandeja de entrada:
-Lo hemos encontrado, su localización se encuentra en el 3º cuadrante del mapeado digital, que realizamos sobre Indonesia.
Usutu se sorprendió, ahora le tocaba mover ficha, asi que contestó al mensaje:
-Gran trabajo equipo, recuperar el Dispositivo de inmediato y bajo el más absoluto secreto, traedlo a la localización específica que construimos para la Máquina, en la 1ª ciudad.
PD:Como acordamos, eliminad toda la información sobre el Dispositivo que tengamos en cuanto acabeis esta misión, por lo que a toda la humanidad respecta, esa Máquina ya no existe.
Usutu envió el mensaje y luego lo eliminó de su bandeja de salida.
Pensaba que estaba tomando la decisión más acertada, destruir el Dispositivo sería demasiado arriesgado, en algún momento si conseguían entenderlo en su totalidad, podría ser muy útil para la humanidad.
Un niño pequeño que iba corriendo hacia Usutu le interrumpió sus pensamientos, vestía con una túnica de colores, parecída a la que vestían los hombres del desierto, en las historias de las mil y una noches.
Sus ojos azules se clavaron en los de Usutu, mientras su melena de carbón se balanceaba en el aire.
-Señor Bangalí, necesito su ayuda por favor.
-¿Cuál es el problema, Eli?
-Un señor me ha dado esta cajita azul y no se para que sirve.
-Bueno, parece que contiene algo dentro.
En ese instante, Elena apareció corriendo hacia ellos.
-Eli, te he dicho un millón de veces que no te alejes de mí nunca más, ya he sufrido bastante antes, cuando te perdiste en la playa.
-Lo siento mamá, pero he tenido que hacerle un favor a un amigo.
-¿Qué amigo?
-Es un secreto.
Elena sonrió, los niños de 7 años en Terra Nova eran iguales que los de la Tierra antigua.
-Esta bien, dile adios a Usutu que tenemos que volver a casa, es tarde.
Usutu sonrió, si había una persona para la que Terra Nova, fue una verdadera segunda oportunidad de hacer lo correcto, esa era Elena.
-Espera Eli, si quieres me quedaré la cajita esta tarde y mañana te explicaré que es.
-Gracias señor Bangalí.
Elena cogió de la mano a su hijo y después de despedirse de Usutu, se marchó a casa.
Usutu se levantó del banco y miró hacia las montañas que nacían en el horizonte.
Miró a la cajita azulada y deslizó suavemente su parte inferior.
Dentro había una Rosa Azul.
A Usutu se le cayó al suelo la cajita al verla, sus ojos se llenaron de lágrimas y su corazón empezó a golpear su pecho con fuerza.
Imaginaba que allí, en algún lugar de aquella montaña, su mirada se encontraba con la de su antiguo amigo, que le había concedido finalmente, el perdón que llevaba toda su vida buscando.
THE END
viernes
Capitulo 54-Terra Nova
Una ciudad se alzaba ante el horizonte.
Su construcción comenzó en el momento en el que nuestro universo desapareció tal y como es, ahora el planeta se había restablecido como un lugar totalmente virgen, pintado de verde y de vida.
Valles majestuosos y desiertos amarillos, junto con extensos océanos azules cubrían la superficie de los continentes, además de la nieve que tapaba las zonas más alejadas del centro de la Tierra.
La evolución empezó también a desarrollarse con mayor rapidez, la mayor parte de la fauna y la flora, que había sido erradicada o sometida por los humanos de antaño, se encontró libre para desarrollarse en este Nuevo Mundo.
La atmósfera no padecía ningún daño, dotando de estabilidad al clima del planeta, mucho menos salvaje pero más efectivo que nunca sobre la Tierra.
Los seres humanos habían sobrevivido a la transformación del mundo, gracias a que la mayor parte estaba soñando en Terra Ferma, esperando la liberación que llegó de la forma más inesperada.
Habían bautizado su planeta de nuevo, ahora se llamaba Terra Nova.
Terra Nova era un símbolo de esperanza, una nueva oportunidad de empezar de nuevo para la humanidad, evitando repetir los mismos errores del pasado.
Todas las anteriores formas de organizarse habían desaparecido: La política, La religión, la economía capitalista.....
Ahora se utilizaba un sistema económico únicamente centrado, en los recursos del planeta para sobrevivir, en la forma de producirlos, transportarlos y almacenarlos sin dañar a la naturaleza.
El desarrollo sostenible era una ley indiscutible, las fuentes de energía debían ser todas renovables y limpias.
La producción de alimentos y bienes útiles para la humanidad seguía esta misma filosofía, ninguna persona se quedaría sin alimento, refugio o cualquier otra cosa que necesitara.
La globalización era un concepto altruista en Terra Nova, todos los seres humanos trabajando juntos por un presente y futuro idílico.
La tecnología hizo posible todo esto, se desarrolló espectacularmente en los 34 años de vida del Nuevo Mundo.
No había ningún concepto político de estado o nación, los hombres construyeron ciudades de forma circular interconectadas entre si, con una infrestructura de transporte que antaño no se habrían atrevido ni a imaginar.
Estas ciudades funcionaban como un gigantesco organismo, donde cada ciudad-célula trabajaba en conjunto por el bienestar global, sin ningún centro de poder, todas se necesitaban en el mismo grado de importancia, ninguna estaba por encima de otra.
En la parte de la montaña arbolada, donde se podía divisar toda la 1ª ciudad de Terra Nova en construirse, estaba sentado Tomás en la hierba, cuando Adrián apareció entre los árboles y se acercó a él:
-Ya he hecho lo que me pediste, el niño tiene la cajita.
-Gracias Adrián, no olvidaré este favor.
-¿Cómo sabes que se la dará?
-Bueno, simplemente lo sé.
Adrián esbozó una sonrisa y desapareció entre los arboles.
Tomás observó la vida de la ciudad durante un tiempo, despues El Demiurgo apareció a su lado:
-¿Puedo acompañarte?
-Claro, siéntate aquí.
El Demiurgo accedió y acompañó a Tomás.
-Supongo que has venido por el niño.
-Exacto, me hace gracia, no concuerda con tu filosofía Tomás.
-¿De verdad?
-Se que aun intentas demostrar que me equivoco.
-Te equivocas.
-¿De verdad?
Este mundo es igual al que tuvieron los Nephilim, una ilusión de progreso, de utopía.
Pero sólo es cuestión de tiempo para que el hombre descubra de nuevo su naturaleza violenta.
Y cuando eso ocurra volverán el odio, la envidia, la sangre, la corrupción y las guerras; Siempre acaba igual.
-No te creo.
-Tomás, todo eso ya ha sucedido antes.
-Pero la pregunta aun persiste amigo mío
¿Volverá a suceder?
-Por supuesto que volverá a suceder, y por tu culpa Tomás.
Yo imaginé un mundo sin limitaciones, pero tú has hecho posible que la muerte, el dolor y el miedo aun invadan a los hombres, y nunca serán libres con ellos.
-Yo no creo que sea así, necesitamos el sufrimiento, limitaciones naturales, para que podamos aprender.
-¿Aprender el qué?
-Aprender a escuchar.
Escuchar lo que el mundo nos dice, lo que debemos hacer y lo que nos está prohibido.
-No pienso aceptar eso mucho más tiempo Tomás, tu no deberías vivir aquí para siempre.
-Ya no somos como ellos, a mí me encantaría poder envejecer, morir, pero como somos los creadores de este mundo, no se nos está permitido.
-Tranquilo, muy pronto, un día de estos, encontraré algún resquicio que me permita matarte, así el hombre será omnipotente.
Tomás sonrió, a lo mejor encontraba la manera de matarlo, pero le pareció imposible, el mundo necesita a la realidad aunque los sueños quieran que desaparezca.
-Bueno, cuando encuentres la forma, ya sabrás donde encontrarme.
-Ha sido un placer hablar contigo Tomás.
-Contigo tambien.
Dicho esto el Demiurgo se alejó de Tomás, junto al rugido del viento.
Su construcción comenzó en el momento en el que nuestro universo desapareció tal y como es, ahora el planeta se había restablecido como un lugar totalmente virgen, pintado de verde y de vida.
Valles majestuosos y desiertos amarillos, junto con extensos océanos azules cubrían la superficie de los continentes, además de la nieve que tapaba las zonas más alejadas del centro de la Tierra.
La evolución empezó también a desarrollarse con mayor rapidez, la mayor parte de la fauna y la flora, que había sido erradicada o sometida por los humanos de antaño, se encontró libre para desarrollarse en este Nuevo Mundo.
La atmósfera no padecía ningún daño, dotando de estabilidad al clima del planeta, mucho menos salvaje pero más efectivo que nunca sobre la Tierra.
Los seres humanos habían sobrevivido a la transformación del mundo, gracias a que la mayor parte estaba soñando en Terra Ferma, esperando la liberación que llegó de la forma más inesperada.
Habían bautizado su planeta de nuevo, ahora se llamaba Terra Nova.
Terra Nova era un símbolo de esperanza, una nueva oportunidad de empezar de nuevo para la humanidad, evitando repetir los mismos errores del pasado.
Todas las anteriores formas de organizarse habían desaparecido: La política, La religión, la economía capitalista.....
Ahora se utilizaba un sistema económico únicamente centrado, en los recursos del planeta para sobrevivir, en la forma de producirlos, transportarlos y almacenarlos sin dañar a la naturaleza.
El desarrollo sostenible era una ley indiscutible, las fuentes de energía debían ser todas renovables y limpias.
La producción de alimentos y bienes útiles para la humanidad seguía esta misma filosofía, ninguna persona se quedaría sin alimento, refugio o cualquier otra cosa que necesitara.
La globalización era un concepto altruista en Terra Nova, todos los seres humanos trabajando juntos por un presente y futuro idílico.
La tecnología hizo posible todo esto, se desarrolló espectacularmente en los 34 años de vida del Nuevo Mundo.
No había ningún concepto político de estado o nación, los hombres construyeron ciudades de forma circular interconectadas entre si, con una infrestructura de transporte que antaño no se habrían atrevido ni a imaginar.
Estas ciudades funcionaban como un gigantesco organismo, donde cada ciudad-célula trabajaba en conjunto por el bienestar global, sin ningún centro de poder, todas se necesitaban en el mismo grado de importancia, ninguna estaba por encima de otra.
En la parte de la montaña arbolada, donde se podía divisar toda la 1ª ciudad de Terra Nova en construirse, estaba sentado Tomás en la hierba, cuando Adrián apareció entre los árboles y se acercó a él:
-Ya he hecho lo que me pediste, el niño tiene la cajita.
-Gracias Adrián, no olvidaré este favor.
-¿Cómo sabes que se la dará?
-Bueno, simplemente lo sé.
Adrián esbozó una sonrisa y desapareció entre los arboles.
Tomás observó la vida de la ciudad durante un tiempo, despues El Demiurgo apareció a su lado:
-¿Puedo acompañarte?
-Claro, siéntate aquí.
El Demiurgo accedió y acompañó a Tomás.
-Supongo que has venido por el niño.
-Exacto, me hace gracia, no concuerda con tu filosofía Tomás.
-¿De verdad?
-Se que aun intentas demostrar que me equivoco.
-Te equivocas.
-¿De verdad?
Este mundo es igual al que tuvieron los Nephilim, una ilusión de progreso, de utopía.
Pero sólo es cuestión de tiempo para que el hombre descubra de nuevo su naturaleza violenta.
Y cuando eso ocurra volverán el odio, la envidia, la sangre, la corrupción y las guerras; Siempre acaba igual.
-No te creo.
-Tomás, todo eso ya ha sucedido antes.
-Pero la pregunta aun persiste amigo mío
¿Volverá a suceder?
-Por supuesto que volverá a suceder, y por tu culpa Tomás.
Yo imaginé un mundo sin limitaciones, pero tú has hecho posible que la muerte, el dolor y el miedo aun invadan a los hombres, y nunca serán libres con ellos.
-Yo no creo que sea así, necesitamos el sufrimiento, limitaciones naturales, para que podamos aprender.
-¿Aprender el qué?
-Aprender a escuchar.
Escuchar lo que el mundo nos dice, lo que debemos hacer y lo que nos está prohibido.
-No pienso aceptar eso mucho más tiempo Tomás, tu no deberías vivir aquí para siempre.
-Ya no somos como ellos, a mí me encantaría poder envejecer, morir, pero como somos los creadores de este mundo, no se nos está permitido.
-Tranquilo, muy pronto, un día de estos, encontraré algún resquicio que me permita matarte, así el hombre será omnipotente.
Tomás sonrió, a lo mejor encontraba la manera de matarlo, pero le pareció imposible, el mundo necesita a la realidad aunque los sueños quieran que desaparezca.
-Bueno, cuando encuentres la forma, ya sabrás donde encontrarme.
-Ha sido un placer hablar contigo Tomás.
-Contigo tambien.
Dicho esto el Demiurgo se alejó de Tomás, junto al rugido del viento.
Capitulo 53- Creación o Destrucción
Tomás sufrió una catársis en el momento que activó el Dispositivo.
Un torrente de imágenes y recuerdos cruzó a una velocidad vertiginosa por su neocórtex.
Recuerdos de su vida, momentos que había olvidado o incluso, que no había presenciado.
Cómo su padre le enseñó su Biblioteca, cómo murió en la explosión, junto a sus compañeros del equipo de ajedrez en la Rosa Azul.
Cómo su padre se obsesionó con recuperarle y cómo secuestró el alma del Demiurgo en Terra Ferma, para salvarle de las garras de la muerte.
Todo se le mostró, todo lo comprendió.
Despues se hallaba sentado en el borde del pico de una pirámide maya, mientras una sangrienta batalla sucedía a sus pies, una batalla entre los Nephilim y los humanos.
En ese momento una mano áspera y enorme le tocó el hombro, y Tomás al darse la vuelta se asustó muchísimo.
Un gran ser humanoide, de piel azulada y cráneo expandido, le miraba.
Estaba vestido con una hermosa túnica de colores, como si fuera el vestido de un arco iris.
-Te estaba esperando.
Tomás se levantó y se situó enfrente de este ser, mirándole fijamente a sus enormes ojos granates.
-¿Quién eres?
Un Nephilim ¿No?
El ser sonrió:
-Nuestro pueblo ha tenido muchos nombres a lo largo del tiempo, Nephilim, Elegidos, Alienígenas, La Primera Gente, El Eslabón Perdido....
-Entonces la historia que nos contó el Adivino es cierta.
-Adrián no os contó toda la verdad, las partes que te faltan por saber fueron reveladas a una mujer.
-Seguro que esa mujer es Elena, ¿A que es una Nephilim?
La criatura se mantuvo impasible al oir ese comentario, evidentemente no compartía el mismo sentido del humor que Tomás.
-Tomás, entiendo la mayor parte del Devenir que ha sufrido la humanidad desde La Purga, básicamente os habíais condenado a la extinción vosotros mismos con vuestras acciones.
Conquistas, esclavitud, crueldad, guerras. Sólo pueden tener una consecuencia posible:
Muerte.
Nunca comprendisteis la verdad acerca del universo en el que habitais.
Tomás de repente se vió envuelto en la oscuridad del espacio, y junto a ese ser recorrían a una velocidad vertiginosa, sistemas solares, nebulosas y galaxias.
Mostándose en los ojos de Tomás hasta el último extremo de la realidad.
-Todo está conectado, el universo en su totalidad está formado de energía, energía que siguiendo las leyes universales de la realidad se une, se complementa, formando lo que vosotros entendeis como materia.
Esta materia se organiza según patrones matemáticos establecidos, por la misma esencia de la energía universal que nos construye.
Entonces esta materia primigenia, llamada últimamente por vuestra especie como átomos, vuelve a juntarse de infinitas formas gracias a la imprevisibilidad del Caos, creando infinidad de mundos distintos.
Lo increible y lo más maravilloso de este proceso de creación es su inexistente diseño inteligente.
No es necesario ningún creador, ningún Dios antropomorfo.
Algo que los humanos siempre se obsesionaron por demostrar, negando e incluso condenando la verdad acerca de la realidad.
Pero nosotros lo sabíamos, e intentamos enseñároslo, pero estabais condenados por vuestras tradiciones y creencias irracionales.
No podíamos permitir que siguiérais aferradas a ellas, porque Tomás, la energía universal que hace Todo posible, es modulada por nuestros pensamientos, por nuestras ideas y deseos.
Cuando comprendemos ese Poder, somos capaces de crear un mundo bajo las leyes que deseamos que tenga.
Y vuestra naturaleza humana no está preparada para acceder a ese Poder, por eso La Purga era la única solución.
Pero ahora, teneis una nueva oportunidad para enmendar vuestros errores, una nueva oportunidad para volver a empezar.
Dicho esto el ser despareció y Tomás se derrumbó en el suelo de una calzada, estaba en el mundo real, ya casi había olvidado su olor, su tacto de realidad en sus poros.
Empezó a correr por una avenida para intentar encontrar a alguien más, hasta que se topó con un gran cristal que atravesaba la ciudad donde antes había sido ingeniero.
Al otro lado del cristal se mostraba el desierto de Terra Ferma.
Y en el centro del muro transparente, Tomás vio su antiguo cuerpo con vida, era El Demiurgo.
-Tomás, me alegro de volver a verte.
-Eres aquel anciano, el que empezó todo esto, entiendo por qué lo haces pero...
-¿Pero qué Tomás?
¿Vas a vengarte de mí?
-No, sólo quiero que sepas que lo comprendo.
-¿Lo comprendes?
¡Tú no entiendes nada! Fui yo al que le robaron su mente, su alma, su humanidad, es imposible que sepas lo que es eso, pero por otra parte ese calvario me ayudó a descubrir la verdad.
-Terra Nova no es una idea tuya, todo esto ya estaba predeterminado, sólo eres un peón más del destino, un hombre que cumple un papel pensado mucho antes de que tú nisiquiera existieras.
-Bueno Tomás, a mí nunca me trataron como un ser humano, si no como un virus informático que hay que eliminar, como un monstruo asesino.
Me dan igual los planes del universo, o el de los Nephilim, o el de nadie, sólo quiero que la humanidad obtenga lo que se merece, quiero que no vuelva a pasar algo parecido a lo que me paso a mí y a ti, un mundo justo.
Pero al final la recompensa sólo se obtiene con sangre, así que haré lo que sea para conseguirlo.
-No tiene por qué ser así, entiéndelo, ahora eso ya no importa, nada de lo que sabíamos o teníamos hasta este momento, importa.
Empezaremos de nuevo, tú y yo juntos.
Realidad y Sueños, unidos en Uno.
Ese mundo utópico es posible, sin derramar sangre, simplemente con el amor y la esperanza.
El Demiurgo escuchó atentamente a Tomás, y fue cautivado por sus palabras.
El cristal desapareció y volvieron los 2 al momento más importante de sus vidas.
El Demiurgo le estaba dando la mano a Samuel Campos y Tomás estaba gritando y agitando la verja negra dónde una vez fue encerrado el Demiurgo, dentro de Terra Ferma.
-Hola hijo, no tienes por qué escucharle, ahora puede ser distinto, ven conmigo, te entregaré el Poder de los Dioses.
Tomás alzó la voz.
-No le escuches, mi padre se equivocó, no dejes que repita el mismo error, no te vayas con el.
Arregla todo esto.
-Tomás se equivoca hijo, pero tiene razón en que cometí un error, por eso debes acompañarme, te ayudaré a obtener tu deseo, llevas mucho esperando este momento, no desfallezcas al final.
El Demiurgo dudó, quería más que nada lo que Samuel Campos le ofrecía, pero a lo mejor Tomás tenía razón, podía crearse un mundo mejor sin sangre, sin Poder Absoluto, pero con amor, con esperanza.
-Demiurgo, escúchame, dejalo marchar, dame la mano, siendo Uno derrotaremos a nuestro enemigo, al padre que me engañó, al hombre que te encerró.
Unámonos, seamos los hermanos ahora, que nunca fuimos.
Samuel se asustó, El de verdad lo estaba escuchando, parecía convencido.
-No lo hagas hijo, no me decepciones, obten tus deseos, renuncia a todo lo demás, te lo mereces.
Al Demiurgo se le helaba la sangre con solo ver y escuchar a ese hombre, así que obligado por sus instintos se acercó a la oreja de Samuel Campos, y susurró:
-Sólo aquellos que renuncian a ir demasiado lejos, descubren lo lejos que pueden llegar.
Sacó un cuchillo de su cintura y le apuñaló repetidas veces en el pecho hasta que su cuerpo se deslizó hacia el suelo.
El Demiurgo con la mano ensangrentada, estrechó la de Tomás, confiando en su visión conjunta de un Nuevo Mundo.
Un torrente de imágenes y recuerdos cruzó a una velocidad vertiginosa por su neocórtex.
Recuerdos de su vida, momentos que había olvidado o incluso, que no había presenciado.
Cómo su padre le enseñó su Biblioteca, cómo murió en la explosión, junto a sus compañeros del equipo de ajedrez en la Rosa Azul.
Cómo su padre se obsesionó con recuperarle y cómo secuestró el alma del Demiurgo en Terra Ferma, para salvarle de las garras de la muerte.
Todo se le mostró, todo lo comprendió.
Despues se hallaba sentado en el borde del pico de una pirámide maya, mientras una sangrienta batalla sucedía a sus pies, una batalla entre los Nephilim y los humanos.
En ese momento una mano áspera y enorme le tocó el hombro, y Tomás al darse la vuelta se asustó muchísimo.
Un gran ser humanoide, de piel azulada y cráneo expandido, le miraba.
Estaba vestido con una hermosa túnica de colores, como si fuera el vestido de un arco iris.
-Te estaba esperando.
Tomás se levantó y se situó enfrente de este ser, mirándole fijamente a sus enormes ojos granates.
-¿Quién eres?
Un Nephilim ¿No?
El ser sonrió:
-Nuestro pueblo ha tenido muchos nombres a lo largo del tiempo, Nephilim, Elegidos, Alienígenas, La Primera Gente, El Eslabón Perdido....
-Entonces la historia que nos contó el Adivino es cierta.
-Adrián no os contó toda la verdad, las partes que te faltan por saber fueron reveladas a una mujer.
-Seguro que esa mujer es Elena, ¿A que es una Nephilim?
La criatura se mantuvo impasible al oir ese comentario, evidentemente no compartía el mismo sentido del humor que Tomás.
-Tomás, entiendo la mayor parte del Devenir que ha sufrido la humanidad desde La Purga, básicamente os habíais condenado a la extinción vosotros mismos con vuestras acciones.
Conquistas, esclavitud, crueldad, guerras. Sólo pueden tener una consecuencia posible:
Muerte.
Nunca comprendisteis la verdad acerca del universo en el que habitais.
Tomás de repente se vió envuelto en la oscuridad del espacio, y junto a ese ser recorrían a una velocidad vertiginosa, sistemas solares, nebulosas y galaxias.
Mostándose en los ojos de Tomás hasta el último extremo de la realidad.
-Todo está conectado, el universo en su totalidad está formado de energía, energía que siguiendo las leyes universales de la realidad se une, se complementa, formando lo que vosotros entendeis como materia.
Esta materia se organiza según patrones matemáticos establecidos, por la misma esencia de la energía universal que nos construye.
Entonces esta materia primigenia, llamada últimamente por vuestra especie como átomos, vuelve a juntarse de infinitas formas gracias a la imprevisibilidad del Caos, creando infinidad de mundos distintos.
Lo increible y lo más maravilloso de este proceso de creación es su inexistente diseño inteligente.
No es necesario ningún creador, ningún Dios antropomorfo.
Algo que los humanos siempre se obsesionaron por demostrar, negando e incluso condenando la verdad acerca de la realidad.
Pero nosotros lo sabíamos, e intentamos enseñároslo, pero estabais condenados por vuestras tradiciones y creencias irracionales.
No podíamos permitir que siguiérais aferradas a ellas, porque Tomás, la energía universal que hace Todo posible, es modulada por nuestros pensamientos, por nuestras ideas y deseos.
Cuando comprendemos ese Poder, somos capaces de crear un mundo bajo las leyes que deseamos que tenga.
Y vuestra naturaleza humana no está preparada para acceder a ese Poder, por eso La Purga era la única solución.
Pero ahora, teneis una nueva oportunidad para enmendar vuestros errores, una nueva oportunidad para volver a empezar.
Dicho esto el ser despareció y Tomás se derrumbó en el suelo de una calzada, estaba en el mundo real, ya casi había olvidado su olor, su tacto de realidad en sus poros.
Empezó a correr por una avenida para intentar encontrar a alguien más, hasta que se topó con un gran cristal que atravesaba la ciudad donde antes había sido ingeniero.
Al otro lado del cristal se mostraba el desierto de Terra Ferma.
Y en el centro del muro transparente, Tomás vio su antiguo cuerpo con vida, era El Demiurgo.
-Tomás, me alegro de volver a verte.
-Eres aquel anciano, el que empezó todo esto, entiendo por qué lo haces pero...
-¿Pero qué Tomás?
¿Vas a vengarte de mí?
-No, sólo quiero que sepas que lo comprendo.
-¿Lo comprendes?
¡Tú no entiendes nada! Fui yo al que le robaron su mente, su alma, su humanidad, es imposible que sepas lo que es eso, pero por otra parte ese calvario me ayudó a descubrir la verdad.
-Terra Nova no es una idea tuya, todo esto ya estaba predeterminado, sólo eres un peón más del destino, un hombre que cumple un papel pensado mucho antes de que tú nisiquiera existieras.
-Bueno Tomás, a mí nunca me trataron como un ser humano, si no como un virus informático que hay que eliminar, como un monstruo asesino.
Me dan igual los planes del universo, o el de los Nephilim, o el de nadie, sólo quiero que la humanidad obtenga lo que se merece, quiero que no vuelva a pasar algo parecido a lo que me paso a mí y a ti, un mundo justo.
Pero al final la recompensa sólo se obtiene con sangre, así que haré lo que sea para conseguirlo.
-No tiene por qué ser así, entiéndelo, ahora eso ya no importa, nada de lo que sabíamos o teníamos hasta este momento, importa.
Empezaremos de nuevo, tú y yo juntos.
Realidad y Sueños, unidos en Uno.
Ese mundo utópico es posible, sin derramar sangre, simplemente con el amor y la esperanza.
El Demiurgo escuchó atentamente a Tomás, y fue cautivado por sus palabras.
El cristal desapareció y volvieron los 2 al momento más importante de sus vidas.
El Demiurgo le estaba dando la mano a Samuel Campos y Tomás estaba gritando y agitando la verja negra dónde una vez fue encerrado el Demiurgo, dentro de Terra Ferma.
-Hola hijo, no tienes por qué escucharle, ahora puede ser distinto, ven conmigo, te entregaré el Poder de los Dioses.
Tomás alzó la voz.
-No le escuches, mi padre se equivocó, no dejes que repita el mismo error, no te vayas con el.
Arregla todo esto.
-Tomás se equivoca hijo, pero tiene razón en que cometí un error, por eso debes acompañarme, te ayudaré a obtener tu deseo, llevas mucho esperando este momento, no desfallezcas al final.
El Demiurgo dudó, quería más que nada lo que Samuel Campos le ofrecía, pero a lo mejor Tomás tenía razón, podía crearse un mundo mejor sin sangre, sin Poder Absoluto, pero con amor, con esperanza.
-Demiurgo, escúchame, dejalo marchar, dame la mano, siendo Uno derrotaremos a nuestro enemigo, al padre que me engañó, al hombre que te encerró.
Unámonos, seamos los hermanos ahora, que nunca fuimos.
Samuel se asustó, El de verdad lo estaba escuchando, parecía convencido.
-No lo hagas hijo, no me decepciones, obten tus deseos, renuncia a todo lo demás, te lo mereces.
Al Demiurgo se le helaba la sangre con solo ver y escuchar a ese hombre, así que obligado por sus instintos se acercó a la oreja de Samuel Campos, y susurró:
-Sólo aquellos que renuncian a ir demasiado lejos, descubren lo lejos que pueden llegar.
Sacó un cuchillo de su cintura y le apuñaló repetidas veces en el pecho hasta que su cuerpo se deslizó hacia el suelo.
El Demiurgo con la mano ensangrentada, estrechó la de Tomás, confiando en su visión conjunta de un Nuevo Mundo.
jueves
Capitulo 52-La Última Pieza
El Demiurgo observó, a través de sus gafas reflectoras, como los ultimos usuarios de Terra Ferma se conectaban al programa, entre ellos su hermana.
No le agradaba tomar decisiones difíciles por ella, pero esta situación lo requería, y su hermana era una de las personas que debido a su labor y sacrificio, más se merecían vivir en Terra Nova.
Se acercó a una puerta secreta y con la ayuda de sus retinas, accedió a el pasadizo secreto que había mandado construir, bajo las instalaciones de Genimus.
Una vez recorrido este pasillo subterráneo, llegó a la habitación que había preparado para guardar El Dispositivo.
El Demiurgo se sorprendió al verlo, la Máquina estaba emitiendo una luz azul muy brillante desde sus extremos, y producía un zumbido desconocido hasta entonces.
La explicación era muy sencilla: Tomás había activado ya su réplica en Terra Ferma.
El fue corriendo hasta el centro de la Máquina y, introdujo sus extremidades en los tubos de metal, que formaban junto al espacio vacío, la parte central del Dispositivo.
Entonces, despejó su mente de cualquier pensamiento supérfluo, concentrándose en lo único que le había mantenido con vida, a salvo, en su prisión virtual.
Un pensamiento, una simple idea, un único deseo:
-Únicamente quiero vivir en un mundo regido por nuestros sueños.
El edificio de Genimus se vino abajo, al ser atravesado por un rayo violeta que voló hasta el cielo, tiñéndolo de rojo, mientras el desierto de Terra Ferma iba tragándose las calles de la ciudad.
No le agradaba tomar decisiones difíciles por ella, pero esta situación lo requería, y su hermana era una de las personas que debido a su labor y sacrificio, más se merecían vivir en Terra Nova.
Se acercó a una puerta secreta y con la ayuda de sus retinas, accedió a el pasadizo secreto que había mandado construir, bajo las instalaciones de Genimus.
Una vez recorrido este pasillo subterráneo, llegó a la habitación que había preparado para guardar El Dispositivo.
El Demiurgo se sorprendió al verlo, la Máquina estaba emitiendo una luz azul muy brillante desde sus extremos, y producía un zumbido desconocido hasta entonces.
La explicación era muy sencilla: Tomás había activado ya su réplica en Terra Ferma.
El fue corriendo hasta el centro de la Máquina y, introdujo sus extremidades en los tubos de metal, que formaban junto al espacio vacío, la parte central del Dispositivo.
Entonces, despejó su mente de cualquier pensamiento supérfluo, concentrándose en lo único que le había mantenido con vida, a salvo, en su prisión virtual.
Un pensamiento, una simple idea, un único deseo:
-Únicamente quiero vivir en un mundo regido por nuestros sueños.
El edificio de Genimus se vino abajo, al ser atravesado por un rayo violeta que voló hasta el cielo, tiñéndolo de rojo, mientras el desierto de Terra Ferma iba tragándose las calles de la ciudad.
miércoles
Capitulo 51-Destino
Tomás se despertó en una sala totalmente a oscuras.
Debido al eco que causaba el sonido de su respiración, la habitación tendría un tamaño bastante grande, pero la oscuridad que pintaba la estancia imposibilitaba ver sus límites.
Tomás se levantó del suelo y miró a su alrededor, solo había al alcance de sus ojos un rayo de luz que provenía del techo, un rayo que iluminaba una mesa con dos sillas.
En una de ellas estaba sentado Usutu, con la cabeza apoyada entre sus brazos.
Tomás se acercó a la luz y se sentó en la silla vacía, enfrente de Usutu.
-¿Estas bien, Usutu?
-Mira el dibujo que está grabado en la superficie de esta mesa Tomás.
-Um, es una rosa azul......¿Qué quieres decir con esto?
¿Por qué es importante para ti una mesa con una rosa azul pintada en ella?
Usutu alzó la vista hasta que la colocó a la altura de los ojos de Tomás, mirándolo fijamente con una tristeza inusual en él:
-Cuando era pequeño Tomás, mis padres se mudaron a tu país desde Kenia.
Yo solo tendría unos 5 años cuando, en los primeros meses que vivimos en un país, totalmente diferente al nuestro, con un sistema de valores, de principios, demasiado apático para gente de nuestra cultura; Todo.....Ocurrió.
-¿Qué ocurrió Usutu?
- Un día, mis padres me llevaron a una cafetería cerca de nuestra casa para desayunar, no nos estaba siendo fácil adaptarnos a vuestra forma de vivir y entreotras muchas cosas, intentábamos acostumbrarnos a vuestros desayunos occidentales, llenos de componentes que pueden hacerte explotar el corazón.
Entonces un montón de niños pequeños, de mi misma edad, entraron por la puerta corriendo y gritando sin ningún pudor, mientras el que iba en cabeza, sujetaba y balanceaba con sus brazos un trofeo.
Se sentaron al otro lado de la cafetería, con su entrenador, un adulto al que le faltaban al respeto constantemente, una auténtica vergüenza para cualquier persona sensata.
Mi madre, dejó de mirar esa escena y me dio un poco de dinero, para que fuera a comprar el periódico al quiosco de la esquina.
Yo por supuesto accedí enseguida, no podia negarme aunque quisiera, yo no era como esos niños y mucho menos quería que mis padres lo pensaran.
A Tomás poco a poco, mientras la historia de Usutu iba deslizandose por sus oídos, se le estaba formando un nudo en la garganta.
-Compré el periódico y..... Escuché un estruendo, la cafetería acababa de volar por los aires y mis.....Murieron.
Usutu rompió a llorar al mencionar el destino de sus progenitores, claramente esta experiencia le había marcado desde entonces.
-¡Y ahora me despierto aquí y veo esta mesa, esta mierda de mesa, como si el destino se estuviera riendo de mí sin ningún motivo!.
Tomás se quedó callado unos minutos, dejando que Usutu se desahogara un poco, luego lo miró a los ojos y con una entereza que desconocía en él, contestó:
-Usutu, puede que haya un motivo para que esta mesa esté aquí ahora, puede que haya una razón para que tú estes ahora conmigo en El Ágora de Gea.
Tal vez no es solamente el mundo lo que debemos salvar, quizás detener al Demiurgo sólo sea parte de un plan.
Un plan que nos ha traído aquí, a tí y a mí para que fueramos capaces de cambiar las cosas, para conseguir el valor moral necesario de pensar lo impensable, de hacer lo que está prohibido.
Así que lo más importante que debemos hacer es averiguar la manera de salvarnos a nosotros mismos, para que después, podamos salvar el mundo.
-Tomás, me he pasado la vida intentando ser el hijo que mis padres merecían tener, el mejor preparado, el más inteligente, el más valiente y el más fuerte.
Me he esforzado mucho para conseguir vivir aprovechando todo mi potencial, para evitar que el miedo o la inseguridad me controlaran como a la mayoría de las personas, que he conocido en mi vida.
Espero que....Donde quiera que ellos estén ahora, puedan saber cómo es el hombre en el que me he convertido, y quiero, necesito saber si están orgullosos de mí, si he respetado su memoria como ellos se merecen.
Les he pedido una señal, una Rosa Azul, y cuando la reciba, quizás...Entra dentro de lo posible, pueda perdonarme a mi mismo, dejar de sentirme culpable por haber sobrevivido a esa explosión, y finalmente, quizás pueda pasar página.
-Esta es tu señal Usutu, lo acabas de decir, una Rosa Azul.
¡ Has sido perdonado! Estoy seguro que tus padres no podrian estar ahora más orgullosos de tí, después de lo que has hecho por ellos, por su memoria.
Usutu asintió y de repente, toda la habitación se convirtió en esa cafetería.
Tomás se encontró sin ninguna explicación al otro lado de la cristalera que mostraba la vida dentro de la Rosa Azul, observando como Usutu, aun sentado en esa mesa, era engullido por una lengua de fuego, provocada por la explosión de un arnés bomba, atado a un hombre encapuchado.
Tomás gritó al ver esta escena y todo el escenario desapareció convertido en humo, que cuando se disipó, mostraba unas escaleras que llevaron a Tomás, hasta la cumbre de una pirámide escalonada.
Allí se encontraba El Dispositivo, una gigantesca máquina de metal que en su parte central, existía un hueco de la altura de Tomás, con unos tubos de metal colocados simétricamente en ese espacio vacío, que permitieron a Tomás introducir sus brazos y sus piernas dentro de ellos, formando una versión futurista del Hombre del Vitrubio.
Tomás, una vez colocado en la Máquina, cerró los ojos y impidió a su mente divagar en absoluto, dejando solo una idea, un pensamiento, un deseo en libertad:
Únicamente quiero vivir en un mundo real.
Un rayo de color violeta cruzó desde El Dispositivo hasta las nubes de Terra Ferma, pintando el cielo de color rojo, mientras diversas ciudades de todo el mundo aparecían alrededor de la pirámide, al mismo tiempo que la población humana atrapada en Terra Ferma, se arrodilló ante El Dispositivo.
Debido al eco que causaba el sonido de su respiración, la habitación tendría un tamaño bastante grande, pero la oscuridad que pintaba la estancia imposibilitaba ver sus límites.
Tomás se levantó del suelo y miró a su alrededor, solo había al alcance de sus ojos un rayo de luz que provenía del techo, un rayo que iluminaba una mesa con dos sillas.
En una de ellas estaba sentado Usutu, con la cabeza apoyada entre sus brazos.
Tomás se acercó a la luz y se sentó en la silla vacía, enfrente de Usutu.
-¿Estas bien, Usutu?
-Mira el dibujo que está grabado en la superficie de esta mesa Tomás.
-Um, es una rosa azul......¿Qué quieres decir con esto?
¿Por qué es importante para ti una mesa con una rosa azul pintada en ella?
Usutu alzó la vista hasta que la colocó a la altura de los ojos de Tomás, mirándolo fijamente con una tristeza inusual en él:
-Cuando era pequeño Tomás, mis padres se mudaron a tu país desde Kenia.
Yo solo tendría unos 5 años cuando, en los primeros meses que vivimos en un país, totalmente diferente al nuestro, con un sistema de valores, de principios, demasiado apático para gente de nuestra cultura; Todo.....Ocurrió.
-¿Qué ocurrió Usutu?
- Un día, mis padres me llevaron a una cafetería cerca de nuestra casa para desayunar, no nos estaba siendo fácil adaptarnos a vuestra forma de vivir y entreotras muchas cosas, intentábamos acostumbrarnos a vuestros desayunos occidentales, llenos de componentes que pueden hacerte explotar el corazón.
Entonces un montón de niños pequeños, de mi misma edad, entraron por la puerta corriendo y gritando sin ningún pudor, mientras el que iba en cabeza, sujetaba y balanceaba con sus brazos un trofeo.
Se sentaron al otro lado de la cafetería, con su entrenador, un adulto al que le faltaban al respeto constantemente, una auténtica vergüenza para cualquier persona sensata.
Mi madre, dejó de mirar esa escena y me dio un poco de dinero, para que fuera a comprar el periódico al quiosco de la esquina.
Yo por supuesto accedí enseguida, no podia negarme aunque quisiera, yo no era como esos niños y mucho menos quería que mis padres lo pensaran.
A Tomás poco a poco, mientras la historia de Usutu iba deslizandose por sus oídos, se le estaba formando un nudo en la garganta.
-Compré el periódico y..... Escuché un estruendo, la cafetería acababa de volar por los aires y mis.....Murieron.
Usutu rompió a llorar al mencionar el destino de sus progenitores, claramente esta experiencia le había marcado desde entonces.
-¡Y ahora me despierto aquí y veo esta mesa, esta mierda de mesa, como si el destino se estuviera riendo de mí sin ningún motivo!.
Tomás se quedó callado unos minutos, dejando que Usutu se desahogara un poco, luego lo miró a los ojos y con una entereza que desconocía en él, contestó:
-Usutu, puede que haya un motivo para que esta mesa esté aquí ahora, puede que haya una razón para que tú estes ahora conmigo en El Ágora de Gea.
Tal vez no es solamente el mundo lo que debemos salvar, quizás detener al Demiurgo sólo sea parte de un plan.
Un plan que nos ha traído aquí, a tí y a mí para que fueramos capaces de cambiar las cosas, para conseguir el valor moral necesario de pensar lo impensable, de hacer lo que está prohibido.
Así que lo más importante que debemos hacer es averiguar la manera de salvarnos a nosotros mismos, para que después, podamos salvar el mundo.
-Tomás, me he pasado la vida intentando ser el hijo que mis padres merecían tener, el mejor preparado, el más inteligente, el más valiente y el más fuerte.
Me he esforzado mucho para conseguir vivir aprovechando todo mi potencial, para evitar que el miedo o la inseguridad me controlaran como a la mayoría de las personas, que he conocido en mi vida.
Espero que....Donde quiera que ellos estén ahora, puedan saber cómo es el hombre en el que me he convertido, y quiero, necesito saber si están orgullosos de mí, si he respetado su memoria como ellos se merecen.
Les he pedido una señal, una Rosa Azul, y cuando la reciba, quizás...Entra dentro de lo posible, pueda perdonarme a mi mismo, dejar de sentirme culpable por haber sobrevivido a esa explosión, y finalmente, quizás pueda pasar página.
-Esta es tu señal Usutu, lo acabas de decir, una Rosa Azul.
¡ Has sido perdonado! Estoy seguro que tus padres no podrian estar ahora más orgullosos de tí, después de lo que has hecho por ellos, por su memoria.
Usutu asintió y de repente, toda la habitación se convirtió en esa cafetería.
Tomás se encontró sin ninguna explicación al otro lado de la cristalera que mostraba la vida dentro de la Rosa Azul, observando como Usutu, aun sentado en esa mesa, era engullido por una lengua de fuego, provocada por la explosión de un arnés bomba, atado a un hombre encapuchado.
Tomás gritó al ver esta escena y todo el escenario desapareció convertido en humo, que cuando se disipó, mostraba unas escaleras que llevaron a Tomás, hasta la cumbre de una pirámide escalonada.
Allí se encontraba El Dispositivo, una gigantesca máquina de metal que en su parte central, existía un hueco de la altura de Tomás, con unos tubos de metal colocados simétricamente en ese espacio vacío, que permitieron a Tomás introducir sus brazos y sus piernas dentro de ellos, formando una versión futurista del Hombre del Vitrubio.
Tomás, una vez colocado en la Máquina, cerró los ojos y impidió a su mente divagar en absoluto, dejando solo una idea, un pensamiento, un deseo en libertad:
Únicamente quiero vivir en un mundo real.
Un rayo de color violeta cruzó desde El Dispositivo hasta las nubes de Terra Ferma, pintando el cielo de color rojo, mientras diversas ciudades de todo el mundo aparecían alrededor de la pirámide, al mismo tiempo que la población humana atrapada en Terra Ferma, se arrodilló ante El Dispositivo.
sábado
Capitulo 50-El Cuarto Fantasma
El Adivino, despues de que Tomás y Usutu desaparecieran, se quedó mirando al horizonte, hacia el infinito donde Terra Ferma llegaba a su fin.
Estaba tranquilo y en paz con todo el entorno, mirándolo con atención y recordando al mismo tiempo, la ciudad que se levantaba en el lugar que ahora robaba el Vórtex.
-Siempre me ha gustado esta vista, incluso en esta situación.
El Adivino reconoció la voz de su antiguo jefe, se levantó del suelo y se giró hacia el:
-Hay cosas que pase lo que pase, siempre permanecen iguales.
-Eso no es cierto Adrián, todo está ahora a punto de cambiar.
-Espero que tengas razón, espero que haya hecho lo correcto.
Samuel Campos se acercó a su antiguo ayudante de laboratorio y le miró directamente a los ojos:
-Todo lo que va a pasar, ya ha pasado antes. Nosotros no tenemos derecho a decidir qué es lo correcto o qué es lo que está prohibido.
-¿De verdad crees eso?
-Viejo amigo, cada uno de nosotros simplemente representamos un papel, que el destino decidió hace mucho tiempo.
Nada es inevitable, pero todo al mismo tiempo está escrito.
Nuestras acciones y decisiones solo retrasan o adelantan el porvenir de nuestro mundo, pero no lo cambian, es imposible.
-¿Cuál es ese futuro Samuel?
-Ya sabes cuál es Adrian, por eso has guiado a Tomás hasta el Dispositivo, tan solo uno de los 4 falta por ser revelado.
-Soy yo verdad, el cuarto, le pediste a Elena que me matara en el mundo real.
-No podía dejar que hubiera ningún cabo suelto, El tiene que activar el Dispositivo al mismo tiempo que mi hijo, es la única forma de que nuestras muertes hayan tenido un propósito.
El Adivino giró su cabeza hacia el horizonte de nuevo, y volvió a mirar al infinito.
Los 4 fantasmas, los 4 avatares que se habían creado antes de que la Zona Zero fuese eliminada, las conciencias humanas que sobrevivieron a la misma muerte gracias a Terra Ferma: Tomás, El Demiurgo, Samuel y Adrián.
Cada uno con un papel que representar, cada uno obligado a ayudar a los otros a cumplir con su destino.
-He hecho todo lo que me has pedido, Usutu y Tomás ya saben la verdad, conocen la historia de los Nephilim, y tu hijo activará sin ningún problema el Dispositivo.
Terra Nova nacerá y todo nuestro imperfecto mundo desaparecerá, como está escrito.
-Estas hablando con sabiduría Adrián, tu labor ha sido muy importante pero, si me disculpas, aun me queda a mi algo por hacer.
-¿Crees que Tomás algún día lo entenderá, que algún día te perdonará?
-Eso espero.
Samuel tragó saliva con dificultad, y junto al sonido del viento, desapareció.
Estaba tranquilo y en paz con todo el entorno, mirándolo con atención y recordando al mismo tiempo, la ciudad que se levantaba en el lugar que ahora robaba el Vórtex.
-Siempre me ha gustado esta vista, incluso en esta situación.
El Adivino reconoció la voz de su antiguo jefe, se levantó del suelo y se giró hacia el:
-Hay cosas que pase lo que pase, siempre permanecen iguales.
-Eso no es cierto Adrián, todo está ahora a punto de cambiar.
-Espero que tengas razón, espero que haya hecho lo correcto.
Samuel Campos se acercó a su antiguo ayudante de laboratorio y le miró directamente a los ojos:
-Todo lo que va a pasar, ya ha pasado antes. Nosotros no tenemos derecho a decidir qué es lo correcto o qué es lo que está prohibido.
-¿De verdad crees eso?
-Viejo amigo, cada uno de nosotros simplemente representamos un papel, que el destino decidió hace mucho tiempo.
Nada es inevitable, pero todo al mismo tiempo está escrito.
Nuestras acciones y decisiones solo retrasan o adelantan el porvenir de nuestro mundo, pero no lo cambian, es imposible.
-¿Cuál es ese futuro Samuel?
-Ya sabes cuál es Adrian, por eso has guiado a Tomás hasta el Dispositivo, tan solo uno de los 4 falta por ser revelado.
-Soy yo verdad, el cuarto, le pediste a Elena que me matara en el mundo real.
-No podía dejar que hubiera ningún cabo suelto, El tiene que activar el Dispositivo al mismo tiempo que mi hijo, es la única forma de que nuestras muertes hayan tenido un propósito.
El Adivino giró su cabeza hacia el horizonte de nuevo, y volvió a mirar al infinito.
Los 4 fantasmas, los 4 avatares que se habían creado antes de que la Zona Zero fuese eliminada, las conciencias humanas que sobrevivieron a la misma muerte gracias a Terra Ferma: Tomás, El Demiurgo, Samuel y Adrián.
Cada uno con un papel que representar, cada uno obligado a ayudar a los otros a cumplir con su destino.
-He hecho todo lo que me has pedido, Usutu y Tomás ya saben la verdad, conocen la historia de los Nephilim, y tu hijo activará sin ningún problema el Dispositivo.
Terra Nova nacerá y todo nuestro imperfecto mundo desaparecerá, como está escrito.
-Estas hablando con sabiduría Adrián, tu labor ha sido muy importante pero, si me disculpas, aun me queda a mi algo por hacer.
-¿Crees que Tomás algún día lo entenderá, que algún día te perdonará?
-Eso espero.
Samuel tragó saliva con dificultad, y junto al sonido del viento, desapareció.
viernes
Capitulo 49-Un Nuevo Mundo.
Elena y el Demiurgo entraron juntos en la sala de control aeroespacial, de la sede central de Genimus.
Montones de científicos estaban sentados en sus escritorios, enfrente de sus monitores de ordenador, pero al mismo tiempo, mirando a la pantalla gigante que estaba colgada, en la pared de enfrente de ellos.
Estaba mostrando una imagen en tiempo real, de la posición de los satélites de Genimus por toda la atmósfera terrestre.
El Demiurgo se acercó a la gran pantalla y miró a los ojos a Elena:
-Hermana, creemos que con el paso de los años hemos avanzado espectacularmente, creemos que nuestra especie se está superando cada vez más, tecnológica y éticamente.
Que tenemos una gran civilización única en su complejidad, que aun no ha sido superada en todo el universo que conocemos.
Pero nada de eso es verdad, la realidad es que nunca llegaremos por nuestros medios, al nivel que alcanzaron nuestros Padres, en todos los sentidos.
Me he pasado todo este tiempo, intentanto encontrar el Dispositivo que nos traerá de nuevo la gloria que una vez tuvimos, que nos merecemos.
Nuestro mundo ha cambiado, nuestros sueños y nuestra realidad se han separado, pero conseguiré juntarlos de nuevo, como los Nephilim consiguieron hacerlo.
-Hermano ¡Estas loco!
Lo que dices se basa únicamente en mitos y leyendas antiguas, y aunque fuera cierto, sería imposible de realizar, por no mencionar que el mundo tal y como lo conocemos dejaría de existir.
El Demiurgo sonrió, volvió a mirar a la pantalla, y acto seguido, con una voz muy ronca pronunció 4 palabras:
-Ejecutar el Proyecto Icarus.
Todos los científicos de la sala empezaron a teclear con locura sus ordenadores, y acto seguido se detuvieron y quedó la sala en silencio.
La pantalla gigante que estaba justo detrás del Demiurgo, empezó a retransmitir la señal de una ingente cantidad de cadenas de televisión.
Elena se quedó horrorizada, el cielo de todo el planeta emitía luces rojas y verdes de un modo intermitente, después cambió a color violeta de forma permanente.
Las imágenes mostraban a millones de personas yaciendo en el suelo, inconscientes, conectadas a Terra Ferma, no sólo las que estaban en el exterior en ese momento, si no tambien las que se encontraban en el interior de cualquier instalación, donde Genimus controlaba el suministro y transporte de la energía eléctrica necesaria para la iluminación.
Dado el poder y la influencia de la empresa en niveles internacionales, sólo unos pocos habitantes del planeta consiguieron escapar del sueño del Demiurgo.
-¿Por qué hermano, no lo entiendo?
-Porque sólo las personas que ahora estén conectadas a Terra Ferma, podrán vivir en el Nuevo Mundo.
Te lo explicaré, al principo creía que con solo desear una nueva realidad y activar en ese momento el Dispositivo, esta se crearía espontáneamente, pero me equivoqué.
-¿Te equivocaste?
-Sí, el humano que usó el Dispositivo para exterminar a los Nephilim no sólo quería matar a los Dioses, deseaba al mismo tiempo poseer todo su poder, su conocimiento y toda la conexión con lo más profundo del universo que estos seres desarrollaron.
Pero resultó que El Dispositivo no le concedió su sueño en su totalidad, únicamente le regaló la idea más simple de su deseo: Exterminar completamente a sus Padres.
-¿Pero eso es ridículo, el Dispositivo contiene un poder ilimitado, no?
-Elena, los Nephilim sabían que sólo una especie sobreviviría a la guerra, pero a diferencia de los humanos, la Purga no se realizaría por medio de la violencia ni de las armas.
Esa es la razón por la que construyeron la Máquina, sabían que los humanos la encontrarían tarde o temprano, incluso les regalaron una brújula que indicaba donde estaba escondida.
-Entonces, si el Dispositivo estaba pensado para que los humanos lo usaran.
¿Cómo realizarían los Dioses la Purga?
-Hermana, Ellos nos conocían mejor que nosotros mismos, sabían que la rabia. el odio, la envidia nos corrompía casi totalmente, que era sólo cuestión de tiempo para que empezaramos a matarnos entre nosotros.
Y utilizaron esos defectos y toda esa necesidad de supremacía absoluta sobre la Tierra que perseguíamos, en nuestra contra.
-¿Cúal era su plan?
-Creían que cuando el humano que activara el Dispositivo formulara su anhelo, sus instintos guiarían a la Máquina hacia la exterminación de su especie, y el ser humano desaparecería.
Pero el odio que los humanos le tenian en esa época a sus Dioses, fue lo que determinó el futuro de nuestra especie.
Pensaban que el sentimiento de autodestrucción natural del hombre, prevalecía sobre todo los demás, pero el odio, no contaron que el odio nacido de un anterior amor, destruido por nuestros demonios, terminaría por dominarnos totalmente,que era lo único que nos mantenía vivos, que se volvió contra Ellos por tratarnos como mascotas inútiles, incapaces de compartir su poder. Y no reconocer ese odio a tiempo fue su mayor error.
Su último atisbo de compasión hacia el hombre los destruyó.
-¿Compasión?
-Sí, Elena fue compasión, nos querían demasiado como para evitar ensuciarse las manos con nuestra sangre, no querían ser responsables directos de nuestra extinción y eso les costó la vida.
-¿Pero que tiene ver todo esto con tu equivocación?
-Creía que podía volver a recuperar ese imperio perdido usando el Dispositivo de nuevo, pero descubrí que volver a activarlo por segunda vez lo destruiría.
-¿Quieres decir que el Dispositivo sólo puede usarse una vez?
-Así lo crearon los Nephilim, como una herramienta de creación o un arma de destrucción, una vez utlizada 2 veces, desaparecerá.
-Y ¿Por esa razón no puedes crear tu Nuevo Mundo?
-Exáctamente, si me subo ahora a la Máquina, lo único que consiguiría es eliminar el mundo real de nuestras vidas, porque lo único que quiero es que la humanidad viva sus sueños sin limitaciones.
Todo el mundo estaría atrapado en Terra Ferma para siempre.
-Ya lo entiendo, no sería real.... Espera, por eso Tomás está atrapado allí, quieres que llegue al Ágora de Gea para que active el Dispositivo que creaste para ese mundo, basándote en el original de los Nephilim.
-Siempre has sido muy perspicaz Elena, cuando Tomás active la Máquina en Terra Ferma, yo al mismo tiempo activaré la del mundo real.
Tomás lo único que quiere es escapar del sueño en el que está atrapado, y Yo lo único que quiero es escapar del mundo real donde estoy encerrado.
-Dios Mío, el poder combinado de las 2 Máquinas activadas al mismo tiempo, tendría la posibilidad de crear.....
-Un Nuevo Mundo Elena, un mundo donde nadie será denigrado, apartado, asesinado ni será encerrado contra su voluntad, en una cárcel durante más de 30 años alejado de su única hermana.
El Demiurgo con la velocidad de un rayo hizo una señal al técnico encargado del ordenador principal, y éste cargó un archivo llamado Terra Nova, que se reprodujo en la pantalla gigante.
Apareció ante los ojos de Elena una recreación virtual del imperio de los Nephilim, pero estaba poblado no por seres superiores al hombre, si no por humanos de todas las razas y credos.
-Observa nuestro futuro hermana, Terra Nova se convertirá a partir de este día en nuestra segunda oportunidad, para alcanzar la Divinidad que una vez nos arrebataron.
¿Pero aun no me has dicho por qué tiene que estar todo el mundo conectado al programa para vivir allí?
-Es cierto, si nuestros 2 mundos, la realidad y la fantasía humana se unen, para que podamos sobrevivir nosotros a ese proceso, tendremos que unirnos de la misma forma y al mismo tiempo.
-Por eso todo el planeta ahora está soñando, su conciencia está en Terra Ferma y su cuerpo físico en la realidad....
-Y cuando el Nuevo Mundo nazca, esas dos partes de la vida humana se unirán como una sola y Terra Nova será tan ilimitada en posibilidades como nuestros sueños.
A Elena le horrorizó escuchar estas palabras, su Hermano se había vuelto loco, no podía seguir escuchándole, y menos ayudándole en sus propósitos.
Salió corriendo hacia la puerta de salida, pero antes de que pudiera alcanzar el pomo de la puerta, toda la habitación se iluminó con luces rojas y verdes, obligándola a desplomarse en el suelo, inconsciente.
Montones de científicos estaban sentados en sus escritorios, enfrente de sus monitores de ordenador, pero al mismo tiempo, mirando a la pantalla gigante que estaba colgada, en la pared de enfrente de ellos.
Estaba mostrando una imagen en tiempo real, de la posición de los satélites de Genimus por toda la atmósfera terrestre.
El Demiurgo se acercó a la gran pantalla y miró a los ojos a Elena:
-Hermana, creemos que con el paso de los años hemos avanzado espectacularmente, creemos que nuestra especie se está superando cada vez más, tecnológica y éticamente.
Que tenemos una gran civilización única en su complejidad, que aun no ha sido superada en todo el universo que conocemos.
Pero nada de eso es verdad, la realidad es que nunca llegaremos por nuestros medios, al nivel que alcanzaron nuestros Padres, en todos los sentidos.
Me he pasado todo este tiempo, intentanto encontrar el Dispositivo que nos traerá de nuevo la gloria que una vez tuvimos, que nos merecemos.
Nuestro mundo ha cambiado, nuestros sueños y nuestra realidad se han separado, pero conseguiré juntarlos de nuevo, como los Nephilim consiguieron hacerlo.
-Hermano ¡Estas loco!
Lo que dices se basa únicamente en mitos y leyendas antiguas, y aunque fuera cierto, sería imposible de realizar, por no mencionar que el mundo tal y como lo conocemos dejaría de existir.
El Demiurgo sonrió, volvió a mirar a la pantalla, y acto seguido, con una voz muy ronca pronunció 4 palabras:
-Ejecutar el Proyecto Icarus.
Todos los científicos de la sala empezaron a teclear con locura sus ordenadores, y acto seguido se detuvieron y quedó la sala en silencio.
La pantalla gigante que estaba justo detrás del Demiurgo, empezó a retransmitir la señal de una ingente cantidad de cadenas de televisión.
Elena se quedó horrorizada, el cielo de todo el planeta emitía luces rojas y verdes de un modo intermitente, después cambió a color violeta de forma permanente.
Las imágenes mostraban a millones de personas yaciendo en el suelo, inconscientes, conectadas a Terra Ferma, no sólo las que estaban en el exterior en ese momento, si no tambien las que se encontraban en el interior de cualquier instalación, donde Genimus controlaba el suministro y transporte de la energía eléctrica necesaria para la iluminación.
Dado el poder y la influencia de la empresa en niveles internacionales, sólo unos pocos habitantes del planeta consiguieron escapar del sueño del Demiurgo.
-¿Por qué hermano, no lo entiendo?
-Porque sólo las personas que ahora estén conectadas a Terra Ferma, podrán vivir en el Nuevo Mundo.
Te lo explicaré, al principo creía que con solo desear una nueva realidad y activar en ese momento el Dispositivo, esta se crearía espontáneamente, pero me equivoqué.
-¿Te equivocaste?
-Sí, el humano que usó el Dispositivo para exterminar a los Nephilim no sólo quería matar a los Dioses, deseaba al mismo tiempo poseer todo su poder, su conocimiento y toda la conexión con lo más profundo del universo que estos seres desarrollaron.
Pero resultó que El Dispositivo no le concedió su sueño en su totalidad, únicamente le regaló la idea más simple de su deseo: Exterminar completamente a sus Padres.
-¿Pero eso es ridículo, el Dispositivo contiene un poder ilimitado, no?
-Elena, los Nephilim sabían que sólo una especie sobreviviría a la guerra, pero a diferencia de los humanos, la Purga no se realizaría por medio de la violencia ni de las armas.
Esa es la razón por la que construyeron la Máquina, sabían que los humanos la encontrarían tarde o temprano, incluso les regalaron una brújula que indicaba donde estaba escondida.
-Entonces, si el Dispositivo estaba pensado para que los humanos lo usaran.
¿Cómo realizarían los Dioses la Purga?
-Hermana, Ellos nos conocían mejor que nosotros mismos, sabían que la rabia. el odio, la envidia nos corrompía casi totalmente, que era sólo cuestión de tiempo para que empezaramos a matarnos entre nosotros.
Y utilizaron esos defectos y toda esa necesidad de supremacía absoluta sobre la Tierra que perseguíamos, en nuestra contra.
-¿Cúal era su plan?
-Creían que cuando el humano que activara el Dispositivo formulara su anhelo, sus instintos guiarían a la Máquina hacia la exterminación de su especie, y el ser humano desaparecería.
Pero el odio que los humanos le tenian en esa época a sus Dioses, fue lo que determinó el futuro de nuestra especie.
Pensaban que el sentimiento de autodestrucción natural del hombre, prevalecía sobre todo los demás, pero el odio, no contaron que el odio nacido de un anterior amor, destruido por nuestros demonios, terminaría por dominarnos totalmente,que era lo único que nos mantenía vivos, que se volvió contra Ellos por tratarnos como mascotas inútiles, incapaces de compartir su poder. Y no reconocer ese odio a tiempo fue su mayor error.
Su último atisbo de compasión hacia el hombre los destruyó.
-¿Compasión?
-Sí, Elena fue compasión, nos querían demasiado como para evitar ensuciarse las manos con nuestra sangre, no querían ser responsables directos de nuestra extinción y eso les costó la vida.
-¿Pero que tiene ver todo esto con tu equivocación?
-Creía que podía volver a recuperar ese imperio perdido usando el Dispositivo de nuevo, pero descubrí que volver a activarlo por segunda vez lo destruiría.
-¿Quieres decir que el Dispositivo sólo puede usarse una vez?
-Así lo crearon los Nephilim, como una herramienta de creación o un arma de destrucción, una vez utlizada 2 veces, desaparecerá.
-Y ¿Por esa razón no puedes crear tu Nuevo Mundo?
-Exáctamente, si me subo ahora a la Máquina, lo único que consiguiría es eliminar el mundo real de nuestras vidas, porque lo único que quiero es que la humanidad viva sus sueños sin limitaciones.
Todo el mundo estaría atrapado en Terra Ferma para siempre.
-Ya lo entiendo, no sería real.... Espera, por eso Tomás está atrapado allí, quieres que llegue al Ágora de Gea para que active el Dispositivo que creaste para ese mundo, basándote en el original de los Nephilim.
-Siempre has sido muy perspicaz Elena, cuando Tomás active la Máquina en Terra Ferma, yo al mismo tiempo activaré la del mundo real.
Tomás lo único que quiere es escapar del sueño en el que está atrapado, y Yo lo único que quiero es escapar del mundo real donde estoy encerrado.
-Dios Mío, el poder combinado de las 2 Máquinas activadas al mismo tiempo, tendría la posibilidad de crear.....
-Un Nuevo Mundo Elena, un mundo donde nadie será denigrado, apartado, asesinado ni será encerrado contra su voluntad, en una cárcel durante más de 30 años alejado de su única hermana.
El Demiurgo con la velocidad de un rayo hizo una señal al técnico encargado del ordenador principal, y éste cargó un archivo llamado Terra Nova, que se reprodujo en la pantalla gigante.
Apareció ante los ojos de Elena una recreación virtual del imperio de los Nephilim, pero estaba poblado no por seres superiores al hombre, si no por humanos de todas las razas y credos.
-Observa nuestro futuro hermana, Terra Nova se convertirá a partir de este día en nuestra segunda oportunidad, para alcanzar la Divinidad que una vez nos arrebataron.
¿Pero aun no me has dicho por qué tiene que estar todo el mundo conectado al programa para vivir allí?
-Es cierto, si nuestros 2 mundos, la realidad y la fantasía humana se unen, para que podamos sobrevivir nosotros a ese proceso, tendremos que unirnos de la misma forma y al mismo tiempo.
-Por eso todo el planeta ahora está soñando, su conciencia está en Terra Ferma y su cuerpo físico en la realidad....
-Y cuando el Nuevo Mundo nazca, esas dos partes de la vida humana se unirán como una sola y Terra Nova será tan ilimitada en posibilidades como nuestros sueños.
A Elena le horrorizó escuchar estas palabras, su Hermano se había vuelto loco, no podía seguir escuchándole, y menos ayudándole en sus propósitos.
Salió corriendo hacia la puerta de salida, pero antes de que pudiera alcanzar el pomo de la puerta, toda la habitación se iluminó con luces rojas y verdes, obligándola a desplomarse en el suelo, inconsciente.
miércoles
Capitulo 48-Todo lo que va a Pasar, Ya ha Sucedido Antes.
Tomás y Usutu terminaron de escalar por la ladera de la montaña, y llegaron a la cima.
Allí se encontraron con un escenario bastante peculiar, una especie de sala circular hecha de piedra, siguiendo los cánones arquitectónicos de un templo mitológico griego, construido para honrar a algún dios olímpico.
En el centro de la sala circular, había un hombre en cuclillas, cuidando de una pequeña hoguera de llamas azules.
Vestía con una camisa blanca junto con unos pantalones negros, que combinado con la luz decayente del sol, que se escondía en el anochecer de Terra Ferma, bajo las montañas del desierto, le otorgaba al Adivino, un aire místico.
Éste se dio la vuelta al oirles llegar a su hogar, en la cumbre de la montaña, y se irguió en señal de respeto hacia ellos.
-Usutu, Tomás, venid y sentaos conmigo al borde de esta hoguera, llevo mucho tiempo esperandoos.
Usutu y Tomás se miraron el uno al otro con cara de extrañeza, pero accedieron a la petición de aquel hombre, al sentarse con él alrededor de las llamas azules.
-Bien, supongo que estais aquí porque quereis respuestas a vuestras preguntas.
-Exácto, mi madre me pidió que viniera a verte, creo que tú puedes explicarme como salir de aquí.
-En realidad Tomás, cada pregunta que os responda sólo os conducirá a otra pregunta, pero una cosa es cierta, yo puedo ayudaros a los 2.
Usutu se alteró, no le gustaba ese tipo tan enigmático:
-¿Cómo vas a ayudarnos?
-Os voy a contar una historia que ayudará a que podais comprender de la mejor forma, cuál es vuestro destino.
El Adivino se levantó del suelo, se acercó al borde de su estancia hecha de piedra, en la repisa donde empezaba el abismo hacia el suelo, y comenzaba la vista más hermosa del desierto de Terra Ferma.
Cogió una bolsita de cuero tan grande como el puño de su mano, y se volvió a sentar junto a la hoguera.
Entonces abrió la bolsa, y esparció entre las llamas lo que a Tomás y Usutu les pareció, un puñado de cenizas.
-Ahora quiero que mireis fijamente a estas llamas y os dejeis llevar por el sonido de mi voz, olvidad todo lo demás, solo prestar atención a mis palabras.
Las llamas cambiaron de color desde su azul inicial a un intenso verde.
-Incluso antes de que existiera el ser humano, nuestro planeta ya albergaba formas de vida inteligentes, de hecho, existió una civilización de Pre-Homo Sapiens, que en terminos evolutivos, superaban desde todos los ángulos, a la especie humana.
Eran mucho más inteligentes, fuertes y moralmente superiores que ningún ser vivo que hayamos conocido jamás.
Su apariencia era similar a la nuestra, poseían un cuerpo humanoide mucho más atlético, todo ello con una belleza deslumbrante, con la piel azulada y el cráneo más extenso en forma cónica, para poder albergar toda su corteza cerebral.
Surgieron por obra de la evolución hace millones de años, en la Tierra justo después de la extinción de los dinosaurios, y prosperaron y dominaron el planeta en muy poco tiempo, ya que consiguieron poseer una tecnología que está a años luz de todo lo imaginado por el hombre actual.
Pero su virtud más importante era su conexión profunda y increíblemente especial que poseían con el universo, estaban en comunión con el, con el Todo, como si sus vidas fueran desarrollando el Devenir de la naturaleza, dominaban El Orden y El Caos, El Bien y El Mal, todo lo que rige y gobierna nuestras vidas.
Con el paso de los años surgió una nueva especie entre los Nephilim, así se llamaban, que fue el Homo Sapiens, surgido por azar en el vientre de las madres, que perpetuaban esta civilización antigua.
El hombre al poco tiempo se quedó en un nivel evolutivo muy inferior al de sus Padres, poseía todos sus defectos pero muy pocas de sus virtudes.
Eran supersticiosos, manipuladores, cobardes y violentos, con el tiempo los Nephilim se vieron amenazados por la envidia y la rabia de sus hijos hacia ellos.
Así que decidieron que en vista del futuro que estaba por llegar, la única solución que quedaba para evitar una confrontación, una guerra contra los humanos, era realizar una Purga, una de las dos especies tenía que desaparecer para que la otra pudiera sobrevivir.
En caso contrario, las dos se exterminarian entre ellas.
Pero el ser humano no antendía a razones, daba igual los pactos de paz que se le ofrecieran, las tierras que se le concedieran, el amor que les dieran, ellos siempre querían más.
Su ambición y sus ansias de poder eran ilimitadas, las ciudades que caían, la tecnología que robaban, el número de Nephilim que mataban, nada era suficiente.
Nuestros Padres sabían que solo apaciguarían al ser humano si le concedían lo que ellos llamaban El Poder de los Dioses, algo que por supuesto, dada su naturaleza, el hombre nunca podría tener.
Envidiaban a su Padre Apolo y querían robarle su poder sobre el Sol, envidiaban a su Padre Poseidón y querían robarle su poder sobre los océanos y así hasta convertirse en los señores del universo.
Los humanos destruían poco a poco el mundo que los Nephilim habían creado, para que pudieran convivir con ellos en paz, así que la Purga se puso en marcha.
Todos los Nephilim supervivientes del genocidio de los humanos contra ellos, se reunieron en un lugar secreto, donde ahora se alza la Ciudad Prohibida, y allí juntando todo su conocimiento y todo su poder, crearon El Dispositivo, una máquina que concentra todo el poder de su especie.
Esta arma la escondieron en las profundidades de las tierras chinas, confiando que el ser humano no la encontrara jamás.
Eso era lo único que querían los hombres, Un Dispositivo que dependiendo de tu punto de vista, puede utilizarse como una herramienta de creación o un arma de destrucción.
Con el poder de destruir o crear universos de la nada, El Poder de los Dioses.
-Espere ¿Por qué crearon esa Cosa, si lo que deseaban los Nephilim era que el hombre nunca pudiera obtener ese poder?
-Porque la querían utilizar contra nosotros, destruirían a todos los humanos que existían, utilizando el Dispositivo, pero los hombres, guiados por la brújula que robaran del Olimpo, o Capital de los Nephilim, llegaron hasta el Dispositivo antes de que sus Dioses lo activaran.
La batalla final entre humanos y Nephilim fue espantosa, la más sangrienta confrontación vista jamás en el planeta, que acabó con el acceso de un equipo de infiltración humano al Ágora de Urano, el lugar donde se escondía el Dispositivo.
Sus Padres no pudieron detenerlos y el humano al mando de su ejército, subió al Dispositivo, lo activó y deseó una cosa con determinación, sólo un sueño por cumplir: La extinción de los Dioses.
Un rayo violeta cruzó la tierra hacia el cielo, y éste se tiñó de rojo.
Después... Nada, el mundo cambió para siempre, los Nephilim desaparecieron como si nunca hubieran existido, y el ser humano se hizo con el dominio del mundo.
El Dispositivo fue esscondido bajo la Ciudad Prohibida, sin siquiera mencionar nunca más su existencia, por lo que con el paso del tiempo fue olvidado.
-¿Pero nuestra brújula señala al Ágora de Gea, no de Urano?
-Tomás, El Demiurgo en todos los años que estubo encerrado en Terra Ferma, se obsesionó con esta historia, y al parecer hace muchos años, creó una versión virtual del Dispositivo, y lo escondió en una copia del Ágora de Urano, el Ágora de Gea.
-¿Por qué?
-No lo sé, pero si quieres volver al mundo real, debes activar el Dispositivo, te concederá tu regreso a casa, y acabará con los planes del Demiurgo.
-¿Cómo que acabará con sus planes?
-No sé lo que quiere, pero estoy seguro que necesita las 2 versiones del Dispositivo, la de Terra Ferma y la del mundo real para realizar sus planes, y si tu llegas al Ágora de Gea antes de que El mueva ficha, fracasará.
-Entonces no hay tiempo que perder.
Se escuchó un estruendo y los 3 presentes ante la hoguera miraron en su dirección, sólo para observar como la ciudad de Épsilon desaparecía en la nada.
-¿Qué ha pasado?
-Un Vórtex Tomás, se nos acaba el tiempo.
Usutu dicho esto, se levantó para marcharse junto a Tomás, pero el Adivino lo detuvo.
-Amigos, se que teneis la brújula, pero ésta no señala a ningun lugar al que se pueda ir viajando, si no al lugar donde El Dispositivo recibe su poder, donde se esconde aquí, y sólo su portador podrá llegar hasta allí.
-Pero El Demiurgo la encontró bajo tierra en el mundo real.
-Claro, porque sabía donde estaba exactamente, pero Tomás tiene que concentrarse en el poder que yace en su interior y conectarse con el Dispositivo.
Tomás se quedó perplejo, no entendió nada, pero aun así sacó la brújula de su bolsillo, agarró del hombro a Usutu y pensó en el Dispositivo.
Un segundo después, Tomás y Usutu desaparecieron ante los ojos del Adivino.
Allí se encontraron con un escenario bastante peculiar, una especie de sala circular hecha de piedra, siguiendo los cánones arquitectónicos de un templo mitológico griego, construido para honrar a algún dios olímpico.
En el centro de la sala circular, había un hombre en cuclillas, cuidando de una pequeña hoguera de llamas azules.
Vestía con una camisa blanca junto con unos pantalones negros, que combinado con la luz decayente del sol, que se escondía en el anochecer de Terra Ferma, bajo las montañas del desierto, le otorgaba al Adivino, un aire místico.
Éste se dio la vuelta al oirles llegar a su hogar, en la cumbre de la montaña, y se irguió en señal de respeto hacia ellos.
-Usutu, Tomás, venid y sentaos conmigo al borde de esta hoguera, llevo mucho tiempo esperandoos.
Usutu y Tomás se miraron el uno al otro con cara de extrañeza, pero accedieron a la petición de aquel hombre, al sentarse con él alrededor de las llamas azules.
-Bien, supongo que estais aquí porque quereis respuestas a vuestras preguntas.
-Exácto, mi madre me pidió que viniera a verte, creo que tú puedes explicarme como salir de aquí.
-En realidad Tomás, cada pregunta que os responda sólo os conducirá a otra pregunta, pero una cosa es cierta, yo puedo ayudaros a los 2.
Usutu se alteró, no le gustaba ese tipo tan enigmático:
-¿Cómo vas a ayudarnos?
-Os voy a contar una historia que ayudará a que podais comprender de la mejor forma, cuál es vuestro destino.
El Adivino se levantó del suelo, se acercó al borde de su estancia hecha de piedra, en la repisa donde empezaba el abismo hacia el suelo, y comenzaba la vista más hermosa del desierto de Terra Ferma.
Cogió una bolsita de cuero tan grande como el puño de su mano, y se volvió a sentar junto a la hoguera.
Entonces abrió la bolsa, y esparció entre las llamas lo que a Tomás y Usutu les pareció, un puñado de cenizas.
-Ahora quiero que mireis fijamente a estas llamas y os dejeis llevar por el sonido de mi voz, olvidad todo lo demás, solo prestar atención a mis palabras.
Las llamas cambiaron de color desde su azul inicial a un intenso verde.
-Incluso antes de que existiera el ser humano, nuestro planeta ya albergaba formas de vida inteligentes, de hecho, existió una civilización de Pre-Homo Sapiens, que en terminos evolutivos, superaban desde todos los ángulos, a la especie humana.
Eran mucho más inteligentes, fuertes y moralmente superiores que ningún ser vivo que hayamos conocido jamás.
Su apariencia era similar a la nuestra, poseían un cuerpo humanoide mucho más atlético, todo ello con una belleza deslumbrante, con la piel azulada y el cráneo más extenso en forma cónica, para poder albergar toda su corteza cerebral.
Surgieron por obra de la evolución hace millones de años, en la Tierra justo después de la extinción de los dinosaurios, y prosperaron y dominaron el planeta en muy poco tiempo, ya que consiguieron poseer una tecnología que está a años luz de todo lo imaginado por el hombre actual.
Pero su virtud más importante era su conexión profunda y increíblemente especial que poseían con el universo, estaban en comunión con el, con el Todo, como si sus vidas fueran desarrollando el Devenir de la naturaleza, dominaban El Orden y El Caos, El Bien y El Mal, todo lo que rige y gobierna nuestras vidas.
Con el paso de los años surgió una nueva especie entre los Nephilim, así se llamaban, que fue el Homo Sapiens, surgido por azar en el vientre de las madres, que perpetuaban esta civilización antigua.
El hombre al poco tiempo se quedó en un nivel evolutivo muy inferior al de sus Padres, poseía todos sus defectos pero muy pocas de sus virtudes.
Eran supersticiosos, manipuladores, cobardes y violentos, con el tiempo los Nephilim se vieron amenazados por la envidia y la rabia de sus hijos hacia ellos.
Así que decidieron que en vista del futuro que estaba por llegar, la única solución que quedaba para evitar una confrontación, una guerra contra los humanos, era realizar una Purga, una de las dos especies tenía que desaparecer para que la otra pudiera sobrevivir.
En caso contrario, las dos se exterminarian entre ellas.
Pero el ser humano no antendía a razones, daba igual los pactos de paz que se le ofrecieran, las tierras que se le concedieran, el amor que les dieran, ellos siempre querían más.
Su ambición y sus ansias de poder eran ilimitadas, las ciudades que caían, la tecnología que robaban, el número de Nephilim que mataban, nada era suficiente.
Nuestros Padres sabían que solo apaciguarían al ser humano si le concedían lo que ellos llamaban El Poder de los Dioses, algo que por supuesto, dada su naturaleza, el hombre nunca podría tener.
Envidiaban a su Padre Apolo y querían robarle su poder sobre el Sol, envidiaban a su Padre Poseidón y querían robarle su poder sobre los océanos y así hasta convertirse en los señores del universo.
Los humanos destruían poco a poco el mundo que los Nephilim habían creado, para que pudieran convivir con ellos en paz, así que la Purga se puso en marcha.
Todos los Nephilim supervivientes del genocidio de los humanos contra ellos, se reunieron en un lugar secreto, donde ahora se alza la Ciudad Prohibida, y allí juntando todo su conocimiento y todo su poder, crearon El Dispositivo, una máquina que concentra todo el poder de su especie.
Esta arma la escondieron en las profundidades de las tierras chinas, confiando que el ser humano no la encontrara jamás.
Eso era lo único que querían los hombres, Un Dispositivo que dependiendo de tu punto de vista, puede utilizarse como una herramienta de creación o un arma de destrucción.
Con el poder de destruir o crear universos de la nada, El Poder de los Dioses.
-Espere ¿Por qué crearon esa Cosa, si lo que deseaban los Nephilim era que el hombre nunca pudiera obtener ese poder?
-Porque la querían utilizar contra nosotros, destruirían a todos los humanos que existían, utilizando el Dispositivo, pero los hombres, guiados por la brújula que robaran del Olimpo, o Capital de los Nephilim, llegaron hasta el Dispositivo antes de que sus Dioses lo activaran.
La batalla final entre humanos y Nephilim fue espantosa, la más sangrienta confrontación vista jamás en el planeta, que acabó con el acceso de un equipo de infiltración humano al Ágora de Urano, el lugar donde se escondía el Dispositivo.
Sus Padres no pudieron detenerlos y el humano al mando de su ejército, subió al Dispositivo, lo activó y deseó una cosa con determinación, sólo un sueño por cumplir: La extinción de los Dioses.
Un rayo violeta cruzó la tierra hacia el cielo, y éste se tiñó de rojo.
Después... Nada, el mundo cambió para siempre, los Nephilim desaparecieron como si nunca hubieran existido, y el ser humano se hizo con el dominio del mundo.
El Dispositivo fue esscondido bajo la Ciudad Prohibida, sin siquiera mencionar nunca más su existencia, por lo que con el paso del tiempo fue olvidado.
-¿Pero nuestra brújula señala al Ágora de Gea, no de Urano?
-Tomás, El Demiurgo en todos los años que estubo encerrado en Terra Ferma, se obsesionó con esta historia, y al parecer hace muchos años, creó una versión virtual del Dispositivo, y lo escondió en una copia del Ágora de Urano, el Ágora de Gea.
-¿Por qué?
-No lo sé, pero si quieres volver al mundo real, debes activar el Dispositivo, te concederá tu regreso a casa, y acabará con los planes del Demiurgo.
-¿Cómo que acabará con sus planes?
-No sé lo que quiere, pero estoy seguro que necesita las 2 versiones del Dispositivo, la de Terra Ferma y la del mundo real para realizar sus planes, y si tu llegas al Ágora de Gea antes de que El mueva ficha, fracasará.
-Entonces no hay tiempo que perder.
Se escuchó un estruendo y los 3 presentes ante la hoguera miraron en su dirección, sólo para observar como la ciudad de Épsilon desaparecía en la nada.
-¿Qué ha pasado?
-Un Vórtex Tomás, se nos acaba el tiempo.
Usutu dicho esto, se levantó para marcharse junto a Tomás, pero el Adivino lo detuvo.
-Amigos, se que teneis la brújula, pero ésta no señala a ningun lugar al que se pueda ir viajando, si no al lugar donde El Dispositivo recibe su poder, donde se esconde aquí, y sólo su portador podrá llegar hasta allí.
-Pero El Demiurgo la encontró bajo tierra en el mundo real.
-Claro, porque sabía donde estaba exactamente, pero Tomás tiene que concentrarse en el poder que yace en su interior y conectarse con el Dispositivo.
Tomás se quedó perplejo, no entendió nada, pero aun así sacó la brújula de su bolsillo, agarró del hombro a Usutu y pensó en el Dispositivo.
Un segundo después, Tomás y Usutu desaparecieron ante los ojos del Adivino.
domingo
Capitulo 47-Familia Actual
Elena se sentó en un sofá de la suite del Demiurgo, mirándole fijamente desde que entró por la puerta, después de 30 años sin verle, lo había reconocido desde el primer momento, en aquella reunión de Genimus.
-¿Qué tal te encuentras?
-Me ha costado acostumbrarme a este cuerpo, pero ahora ya estoy perfectamente sincronizado con el.
-¿A qué te refieres?
-Al principio sentía las articulaciones algo entumecidas, y tenía hormigueos en la espalda, además de jaquecas.
-Pero ahora ya se te ha pasado.
-Completamente, es la primera vez en muchos años que puedo reconocerme en un espejo.
-Debe haber sido duro para tí.
-¿Duro? No tienes ni idea de lo que es estar atrapado en un sueño durante 30 años, lo que es estar deseando escapar cada segundo de tu existencia, hasta que empiezas a plantearte la muerte como una solución a tus problemas.
Pero yo no podía morir, porque alguien me robó mi cuerpo.
El Demiurgo estaba muy alterado, daba vueltas por toda la habitación, elevando el tono de su voz cada vez más.
Elena se levantó y le tocó el hombro cariñosamente:
-Lo sé, me pase todo el tiempo que estuve de pequeña en el internado pensando en mamá y en tí, en dónde estaríais, y cuando me enteré de que el hijo de Samuel Campos eras tú, no descansé hasta lograrme un puesto de confianza en Genimus, un puesto que me llevaría hasta tí.
-¿Cómo supiste que yo era El Demiurgo?
-Una de las primeras veces que me conecté a Terra Ferma, un anciano se me apareció, me dijo quien eras y lo que tenía que hacer para liberarte.
-Ese anciano es el avatar de Samuel Campos.
-Lo se.
-¿Por qué confiaste en el?
-Porque Samuel ya estaba muerto cuando le ví, igual que tú.
-Yo no estoy muerto, ahora ya no.
El Demiurgo se alejó de Elena y recogió su abrigo, después volvió hacia ella:
-Agradezco todo los sacrificios que has hecho por mí Elena, por esa razón te pido que me acompañes.
-¿Acompañarte a dónde?
-A resolver todas las dudas que tienes, que has tenido durante toda tu vida, yo puedo ayudarte Elena, como tú lo has hecho conmigo.
-¿No te entiendo?
-Ven conmigo, y lo entenderás.
Finalmente Elena fue incapaz de no confiar en la palabra de su hermano, y le acompañó cuando salió del hotel.
-¿Qué tal te encuentras?
-Me ha costado acostumbrarme a este cuerpo, pero ahora ya estoy perfectamente sincronizado con el.
-¿A qué te refieres?
-Al principio sentía las articulaciones algo entumecidas, y tenía hormigueos en la espalda, además de jaquecas.
-Pero ahora ya se te ha pasado.
-Completamente, es la primera vez en muchos años que puedo reconocerme en un espejo.
-Debe haber sido duro para tí.
-¿Duro? No tienes ni idea de lo que es estar atrapado en un sueño durante 30 años, lo que es estar deseando escapar cada segundo de tu existencia, hasta que empiezas a plantearte la muerte como una solución a tus problemas.
Pero yo no podía morir, porque alguien me robó mi cuerpo.
El Demiurgo estaba muy alterado, daba vueltas por toda la habitación, elevando el tono de su voz cada vez más.
Elena se levantó y le tocó el hombro cariñosamente:
-Lo sé, me pase todo el tiempo que estuve de pequeña en el internado pensando en mamá y en tí, en dónde estaríais, y cuando me enteré de que el hijo de Samuel Campos eras tú, no descansé hasta lograrme un puesto de confianza en Genimus, un puesto que me llevaría hasta tí.
-¿Cómo supiste que yo era El Demiurgo?
-Una de las primeras veces que me conecté a Terra Ferma, un anciano se me apareció, me dijo quien eras y lo que tenía que hacer para liberarte.
-Ese anciano es el avatar de Samuel Campos.
-Lo se.
-¿Por qué confiaste en el?
-Porque Samuel ya estaba muerto cuando le ví, igual que tú.
-Yo no estoy muerto, ahora ya no.
El Demiurgo se alejó de Elena y recogió su abrigo, después volvió hacia ella:
-Agradezco todo los sacrificios que has hecho por mí Elena, por esa razón te pido que me acompañes.
-¿Acompañarte a dónde?
-A resolver todas las dudas que tienes, que has tenido durante toda tu vida, yo puedo ayudarte Elena, como tú lo has hecho conmigo.
-¿No te entiendo?
-Ven conmigo, y lo entenderás.
Finalmente Elena fue incapaz de no confiar en la palabra de su hermano, y le acompañó cuando salió del hotel.
sábado
Capitulo 46-Milagro
Olivia regresó a su casa, Samuel la había llamado 20 veces suplicándole que volviera a casa, que tenía una sorpresa.
Fue hasta la habitación de Tomás y vio a su marido inclinado sobre un niño, que dormía en la cama de su hijo.
-Samuel ¿Quién es ese niño?
-Es nuestro Tomás querida, he conseguido recuperar a nuestro hijo.
Olivia no podía creerselo, ese chaval era completamente distinto a Tomás.
-No te entiendo.
-¿Recuerdas al Tomás que te enseñé en aquel monitor?
-Por supuesto.
-Pues era una copia exacta de nuestro hijo, prácticamente son la misma persona y he conseguido introducir su mente en el cuerpo de este chico.
-¿Cómo lo has hecho?
-Tranquila, estaba muerto, recuperé su cuerpo del depósito, pero ahora es nuestro Tomás.
Olivia se sentó en el borde de la cama y vio como aquel chico abría sus ojos verdes y decía:
-¿Mamá?
-¡Sí, oh mi pequeño, mi pequeño!
Samuel separó los brazos de su mujer de Tomás, y se la llevó afuera de la habitación.
-Amor mío, ahora Tomás no conserva ningún recuerdo de lo ocurrido, ni siquiera sobre el campeonato de ajedrez.
-Es mejor así Samuel, empezaremos de 0 con el.
-Olivia, he conseguido que incineraran los restos que quedaban de Tomás bajo el más absoluto secreto, ahora todo ya ha terminado.
Olivia abrazó a su marido y volvió a la habitación de su hijo, y lo estuvo abrazando y acariciando durante el resto del día, embriagada por la felicidad.
Fue hasta la habitación de Tomás y vio a su marido inclinado sobre un niño, que dormía en la cama de su hijo.
-Samuel ¿Quién es ese niño?
-Es nuestro Tomás querida, he conseguido recuperar a nuestro hijo.
Olivia no podía creerselo, ese chaval era completamente distinto a Tomás.
-No te entiendo.
-¿Recuerdas al Tomás que te enseñé en aquel monitor?
-Por supuesto.
-Pues era una copia exacta de nuestro hijo, prácticamente son la misma persona y he conseguido introducir su mente en el cuerpo de este chico.
-¿Cómo lo has hecho?
-Tranquila, estaba muerto, recuperé su cuerpo del depósito, pero ahora es nuestro Tomás.
Olivia se sentó en el borde de la cama y vio como aquel chico abría sus ojos verdes y decía:
-¿Mamá?
-¡Sí, oh mi pequeño, mi pequeño!
Samuel separó los brazos de su mujer de Tomás, y se la llevó afuera de la habitación.
-Amor mío, ahora Tomás no conserva ningún recuerdo de lo ocurrido, ni siquiera sobre el campeonato de ajedrez.
-Es mejor así Samuel, empezaremos de 0 con el.
-Olivia, he conseguido que incineraran los restos que quedaban de Tomás bajo el más absoluto secreto, ahora todo ya ha terminado.
Olivia abrazó a su marido y volvió a la habitación de su hijo, y lo estuvo abrazando y acariciando durante el resto del día, embriagada por la felicidad.
Capitulo 45-Vuelta al Negocio
Adrián regresó al día siguiente al laboratorio, quería disculparse por su comportamiento en la noche anterior, con Samuel.
Su jefe estaba sentado, mirando fijamente al monitor conectado con Terra Ferma.
-¡Ah, Adrián, acérquese, mire ésto!
Adrián se acercó al monitor y vio que Terra Ferma poseía una inmensa extensión de terreno, se extendía a una escala de miles de kilómetros.
-¿Cómo lo ha conseguido?
-No ha sido fácil, pero he podido introducir en el programa una conciencia biológica, que le permitirá expandirse ilimitádamente.
-Pero, ¿Dónde la ha encontrado?
-Será mejor que no te lo diga todo Adrián, podrías convertirte en el futuro en un informador y acabar muerto, arrojado por un puente.
Adrián dejó ese tema a parte, al fin y al cabo, había venido a disculparse.
-Llame de nuevo a nuestro amigos militares, dígales que hemos solucionado todos los problemas de Terra Ferma.
-De acuerdo jefe.
-Y una última cosa, quiero que elimines por completo la Zona Zero de almacenamiento de avatares, el avatar del usuario se destruirá cuando éste se desconecte, y se volverá a crear cada vez que vuelva a entrar en Terra Ferma.
-¿Puedo preguntarle por qué señor?
-Porque una persona que ha muerto, puede conservar su avatar en el programa, y éste es una copia idéntica del individuo real, y sobrevivirá aunque su dueño ya no exista.
No quiero que haya fantasmas en Terra Ferma, puede ser muy peligroso.
-Comprendo señor, considere la Zona Zero eliminada.
-Siento lo que le dije Adrián, siempre ha sido un ayudante más que ejemplar.
-Acepto sus disculpas.
Samuel sonrió y abrazó a Adrián, luego salió de su laboratorio y volvió a su hogar.
Su jefe estaba sentado, mirando fijamente al monitor conectado con Terra Ferma.
-¡Ah, Adrián, acérquese, mire ésto!
Adrián se acercó al monitor y vio que Terra Ferma poseía una inmensa extensión de terreno, se extendía a una escala de miles de kilómetros.
-¿Cómo lo ha conseguido?
-No ha sido fácil, pero he podido introducir en el programa una conciencia biológica, que le permitirá expandirse ilimitádamente.
-Pero, ¿Dónde la ha encontrado?
-Será mejor que no te lo diga todo Adrián, podrías convertirte en el futuro en un informador y acabar muerto, arrojado por un puente.
Adrián dejó ese tema a parte, al fin y al cabo, había venido a disculparse.
-Llame de nuevo a nuestro amigos militares, dígales que hemos solucionado todos los problemas de Terra Ferma.
-De acuerdo jefe.
-Y una última cosa, quiero que elimines por completo la Zona Zero de almacenamiento de avatares, el avatar del usuario se destruirá cuando éste se desconecte, y se volverá a crear cada vez que vuelva a entrar en Terra Ferma.
-¿Puedo preguntarle por qué señor?
-Porque una persona que ha muerto, puede conservar su avatar en el programa, y éste es una copia idéntica del individuo real, y sobrevivirá aunque su dueño ya no exista.
No quiero que haya fantasmas en Terra Ferma, puede ser muy peligroso.
-Comprendo señor, considere la Zona Zero eliminada.
-Siento lo que le dije Adrián, siempre ha sido un ayudante más que ejemplar.
-Acepto sus disculpas.
Samuel sonrió y abrazó a Adrián, luego salió de su laboratorio y volvió a su hogar.
Capitulo 44-El Demiurgo
Samuel entró en su laboratorio y recostó al niño en el sillón donde estaba colocada la lámpara, cogió unas jeringuillas llenas de drogras estimulantes y las inyectó en el brazo del chaval.
Éste se despertó de inmedato,sólo para ver como unas luces verdes y rojas le caían sobre sus ojos.
De repente el niño se encontró en medio de una Biblioteca, muerto de miedo, entonces escuchó un sonido en su espalda, se dio la vuelta y salió corriendo hacia un hombre con una bata blanca, que le miraba fijamente.
Antes de que pudiera alcanzarlo, el hombre le encerró en la Biblioteca deslizando una valla negra entre los 2.
El niño se agarró a ella con fuerza, mientras forcejeaba para conseguir abrirla, pero no pudo.
-¿Quién es usted? ¿Y mi madre? ¿Por qué no me deja salir?
-Lo siento, pero tienes que quedarte aquí, no existe otra forma.
-¿Otra forma para qué?
-Para que pueda recuperar a mi hijo.
El niño observó que aquel hombre le estaba cogiendo de la mano a otro niño de su edad, era rubio de ojos azules.
-¡Pero no puede dejarme aquí!
¡Tengo que volver a mi casa, mi hermana me está esperando!
-Lo siento mucho, de verdad.
-Pero, ¿Por qué?
-Porque sólo aquellos que se arriesguen a ir demasiado lejos, podrán saber lo lejos que pueden llegar.
-Éscucheme señor, le prometo que algún día encontraré la forma de salir de aquí, escaparé y usted no podrá hacer nada para detenerme.
Samuel, cogiendo de la mano a Tomás, se dio la vuelta y se dirigió al mundo real, mientras aquel niño gritaba en vano:
-¡NO PODRAS RETENERME AQUÍ SIEMPRE!
¡ALGÚN DÍA SALDRÉ DE ESTE LUGAR!
Éste se despertó de inmedato,sólo para ver como unas luces verdes y rojas le caían sobre sus ojos.
De repente el niño se encontró en medio de una Biblioteca, muerto de miedo, entonces escuchó un sonido en su espalda, se dio la vuelta y salió corriendo hacia un hombre con una bata blanca, que le miraba fijamente.
Antes de que pudiera alcanzarlo, el hombre le encerró en la Biblioteca deslizando una valla negra entre los 2.
El niño se agarró a ella con fuerza, mientras forcejeaba para conseguir abrirla, pero no pudo.
-¿Quién es usted? ¿Y mi madre? ¿Por qué no me deja salir?
-Lo siento, pero tienes que quedarte aquí, no existe otra forma.
-¿Otra forma para qué?
-Para que pueda recuperar a mi hijo.
El niño observó que aquel hombre le estaba cogiendo de la mano a otro niño de su edad, era rubio de ojos azules.
-¡Pero no puede dejarme aquí!
¡Tengo que volver a mi casa, mi hermana me está esperando!
-Lo siento mucho, de verdad.
-Pero, ¿Por qué?
-Porque sólo aquellos que se arriesguen a ir demasiado lejos, podrán saber lo lejos que pueden llegar.
-Éscucheme señor, le prometo que algún día encontraré la forma de salir de aquí, escaparé y usted no podrá hacer nada para detenerme.
Samuel, cogiendo de la mano a Tomás, se dio la vuelta y se dirigió al mundo real, mientras aquel niño gritaba en vano:
-¡NO PODRAS RETENERME AQUÍ SIEMPRE!
¡ALGÚN DÍA SALDRÉ DE ESTE LUGAR!
Capitulo 43-Esperanza
Samuel aparcó su coche en el borde del puente, hace poco tiempo estaba probando todas las posibilidades para recuperar el alma de Tomás, pero ninguna era factible, su ayudante tenía razón, simplemente era imposible.
Se apoyó en el volante y empezó a llorar, por la ausencia de esperanza.
Luego salió del coche, caminó por la parte peatonal del puente y se subió a la barandilla, listo para tirarse al vacío.
Estaba peor que nunca, el dolor que sentía era insoportable y constante, nunca se acabaría, era su única salida.
Miró al cielo y dijo:
-Perdóname.
En ese momento, se escuchó un estruendo, un ruido que evitó que Samuel saltase, acababa de producirse un accidente de tráfico a sus espaldas, un coche había derrapado y volcado en medio del puente, ahora estaba en llamas.
Samuel bajó de la barandilla y se acercó al lugar del siniestro, listo para ayudar.
Había dos personas en ese coche, una mujer y un niño pequeño.
Samuel sólo pudo rescatar al niño, pero la mujer quedó atrapada entre los hierros, estaba ya muerta, no había nada que hacer.
Samuel recogió al niño en sus brazos y lo recostó en los asientos traseros de su coche.
Lo miró fijamente, respiraba con dificultad pero vivía, le asombró su pelo negro y sus ojos verdes, esa criatura le recordaba a Tomás, tenía su misma edad.
Al mirarlo se le ocurrió una idea, una idea parecida a la que había discutido antes con su ayudante, pero distinta, ésta era posible.
Nunca pudo imaginar las consecuencias que traería el acto que estaba a punto de realizar, en el futuro.
Amarró el cuerpo del niño a los asientos de su coche con los cinturones, cerró la puerta y llamó a una ambulancia.
Nada más colgar, montó en su coche y se dirigió rumbo a su laboratorio.
Se apoyó en el volante y empezó a llorar, por la ausencia de esperanza.
Luego salió del coche, caminó por la parte peatonal del puente y se subió a la barandilla, listo para tirarse al vacío.
Estaba peor que nunca, el dolor que sentía era insoportable y constante, nunca se acabaría, era su única salida.
Miró al cielo y dijo:
-Perdóname.
En ese momento, se escuchó un estruendo, un ruido que evitó que Samuel saltase, acababa de producirse un accidente de tráfico a sus espaldas, un coche había derrapado y volcado en medio del puente, ahora estaba en llamas.
Samuel bajó de la barandilla y se acercó al lugar del siniestro, listo para ayudar.
Había dos personas en ese coche, una mujer y un niño pequeño.
Samuel sólo pudo rescatar al niño, pero la mujer quedó atrapada entre los hierros, estaba ya muerta, no había nada que hacer.
Samuel recogió al niño en sus brazos y lo recostó en los asientos traseros de su coche.
Lo miró fijamente, respiraba con dificultad pero vivía, le asombró su pelo negro y sus ojos verdes, esa criatura le recordaba a Tomás, tenía su misma edad.
Al mirarlo se le ocurrió una idea, una idea parecida a la que había discutido antes con su ayudante, pero distinta, ésta era posible.
Nunca pudo imaginar las consecuencias que traería el acto que estaba a punto de realizar, en el futuro.
Amarró el cuerpo del niño a los asientos de su coche con los cinturones, cerró la puerta y llamó a una ambulancia.
Nada más colgar, montó en su coche y se dirigió rumbo a su laboratorio.
Capitulo 42-Límites
Samuel se sentó en su silla preferida del laboratorio, donde empezó a estudiar compulsivamente miles de papeles durante horas.
La puerta del laboratorio se abrió y entró el ayudante de Samuel.
-Jefe no debería estar aquí, vuelva a casa con su mujer.
-Casi lo he conseguido Adrián, ¡Creo que ya lo tengo!
-¿De qué está hablando señor?
-Todos somos energía hijo, estamos compuestos de átomos, y cada átomo en su mayor parte está compuesto de energía, una energía que une sus componentes y da forma a la materia del universo.
Como bien sabrá la energía no se crea ni se destruye, sólo se transforma.
Por lo que cuando un ser vivo muere, únicamente su cuerpo deja de existir, pero su conciencia, su alma, la energía que le da vida no desaparece, si no que va hacia otro lugar desconocido.
Así que se puede encontrar una forma de recuperarla, de traer de vuelta a alguien que ha muerto.
He sintetizado un compuesto solubre en líquidos, que funciona como un electroimán que puede captar y atraer esa energía.
-¿Está hablando de un imán captura-almas?
-Sí, creo que dije eso.
El ayudante de Samuel acompañó a su jefe al otro lado del laboratorio.
-He traído de mi casa el cepillo de dientes de mi hijo, puede que con su ADN pueda captar la energía única de su conciencia, identificarla y traerla de vuelta.
Pero para que pueda sobrevivir tengo que encontrar un huésped biológico, animal para ser más exacto, con un cerebro lo más parecido al del Homo Sapiens Sapiens, para que la conciencia de mi hijo se transfiera a su nuevo cuerpo sin ningún problema.
-Jefe lo que dice es una locura, y aunque fuera posible, no tenemos la tecnología posible para llevarlo a cabo.
Samuel miró a su ayudante con cara de odio, no porque dijera estupideces, si no porque tenía razón.
-Sólo aquellos que se atrevan a ir demasiado lejos, podrán saber lo lejos que pueden llegar.
-Jefe no se trata sólo de los medios, también de la ética, la ciencia no puede realizarse sin un sentido ético, esto no está bien, no tenemos ni idea de las implicaciones ni de las consecuencias que pueden aparecer en el futuro si ahora usted, resucita a su hijo.
No nos corresponde a nosotros modificar los procesos naturales del universo a nuestro beneficio, hay cosas en las que no debemos interferir, hay cosas que le pertenecen a Dios.
Samuel miró a Adrián con cara de desprecio mientras recogía su papeleo y le replicó:
-Siempre le consideré a usted como un científico, no como a un predicador religioso.
-Samuel, no...
-Cállese, ha terminado por hoy, puede irse.
Y justo cuando su ayudante estaba a punto de salir por la puerta, éste lo miró a los ojos con miedo, momento que aprovechó Samuel para decirle:
-¡Y sólo hay un lugar para un Dios en este laboratorio y no es para el suyo!
Adrián con lágrimas en los ojos, salió del laboratorio.
La puerta del laboratorio se abrió y entró el ayudante de Samuel.
-Jefe no debería estar aquí, vuelva a casa con su mujer.
-Casi lo he conseguido Adrián, ¡Creo que ya lo tengo!
-¿De qué está hablando señor?
-Todos somos energía hijo, estamos compuestos de átomos, y cada átomo en su mayor parte está compuesto de energía, una energía que une sus componentes y da forma a la materia del universo.
Como bien sabrá la energía no se crea ni se destruye, sólo se transforma.
Por lo que cuando un ser vivo muere, únicamente su cuerpo deja de existir, pero su conciencia, su alma, la energía que le da vida no desaparece, si no que va hacia otro lugar desconocido.
Así que se puede encontrar una forma de recuperarla, de traer de vuelta a alguien que ha muerto.
He sintetizado un compuesto solubre en líquidos, que funciona como un electroimán que puede captar y atraer esa energía.
-¿Está hablando de un imán captura-almas?
-Sí, creo que dije eso.
El ayudante de Samuel acompañó a su jefe al otro lado del laboratorio.
-He traído de mi casa el cepillo de dientes de mi hijo, puede que con su ADN pueda captar la energía única de su conciencia, identificarla y traerla de vuelta.
Pero para que pueda sobrevivir tengo que encontrar un huésped biológico, animal para ser más exacto, con un cerebro lo más parecido al del Homo Sapiens Sapiens, para que la conciencia de mi hijo se transfiera a su nuevo cuerpo sin ningún problema.
-Jefe lo que dice es una locura, y aunque fuera posible, no tenemos la tecnología posible para llevarlo a cabo.
Samuel miró a su ayudante con cara de odio, no porque dijera estupideces, si no porque tenía razón.
-Sólo aquellos que se atrevan a ir demasiado lejos, podrán saber lo lejos que pueden llegar.
-Jefe no se trata sólo de los medios, también de la ética, la ciencia no puede realizarse sin un sentido ético, esto no está bien, no tenemos ni idea de las implicaciones ni de las consecuencias que pueden aparecer en el futuro si ahora usted, resucita a su hijo.
No nos corresponde a nosotros modificar los procesos naturales del universo a nuestro beneficio, hay cosas en las que no debemos interferir, hay cosas que le pertenecen a Dios.
Samuel miró a Adrián con cara de desprecio mientras recogía su papeleo y le replicó:
-Siempre le consideré a usted como un científico, no como a un predicador religioso.
-Samuel, no...
-Cállese, ha terminado por hoy, puede irse.
Y justo cuando su ayudante estaba a punto de salir por la puerta, éste lo miró a los ojos con miedo, momento que aprovechó Samuel para decirle:
-¡Y sólo hay un lugar para un Dios en este laboratorio y no es para el suyo!
Adrián con lágrimas en los ojos, salió del laboratorio.
Capitulo 41-Seguir Adelante
Samuel y Olivia entraron en su hogar, mucho más vacío, triste y oscuro desde que su hijo ya no estaba.
Acababan de regresar del funeral de Tomás, el momento más duro de sus vidas, al que apenas habían podido soportar.
Se sentaron en la cama de Tomás, mirando sus viejos juguetes:
-No es justo Samuel, Tomás no.......
-Lo se, no merecía morir.
-Cada vez que pienso en la última vez que lo ví, simplemente no puedo recordar de que hablamos.
-Relájate mi amor, con el tiempo podrás recordar.
-¿Estás seguro?
-Quiero creerlo, pero lo que en realidad siento cada segundo desde que murió es....
Su mujer le interrumpió:
-Es como un agujero que se traga tu amor, tu compasión, tu felicidad, y en cambio sólo te deja sentir miedo, rabia y remordimientos.
En ese momento Samuel continuó con su idea:
-Que cada vez se hace más grande, rezas para que pare, para que todo se pare, para que la locura de este mundo, se pare.
Pero no lo hace, no lo hace.
-Samuel ¿Creés que era felíz?
-Sí lo era, le dimos todo lo que teníamos, todo nuestro amor, no pudimos darle una vida mejor de la que ya tenía.
-Pero era un niño muy solitario, estaba siempre en casa, rara vez lo llevábamos al colegio, prácticamente sus únicos amigos eran sus compañeros del equipo de ajedrez.
-Estaba siempre enfermo Olivia, puede que fuéramos demasiado protectores con él, pero no podríamos haberlo amado más, es imposible.
Olivia no paraba de llorar, no sólo por su dolor, si no también por el que su marido expresaba al hablar de Tomás.
Se levantó de la cama, besó la frente de Samuel y se fue a su cuarto.
Varias horas después una caricia en la mejilla despertó a Olivia de su sueño.
-Samuel, ¿Qué haces despierto a estas horas?
Y ¿Por qué tus manos están heladas y llevas tu abrigo puesto?
Samuel tan sólo cogió su mano y con delicadeza la levantó de la cama y la guió hasta el salón.
Ella se sentó en el sofá donde pudo ver un monitor de ordenador, sobre un carrito con ruedas.
Su marido estaba inclinado ante él, claramente encendiéndolo.
Una imagen apareció en la pantalla, el interior de una Biblioteca con el avatar de Tomás sentado en un escritorio, leyendo un libro.
Olivia sintió la presión del amor ahogando su pecho, inundando sus hojos, se levantó del sofá y se acercó a la pantalla:
-¿Qué es esto, qué significa?
No lo entiendo.
-Ésto es en lo que he estado trabajando Olivia, un mundo virtual basado en los sueños de las personas, el día anterior a que muriera, lo registré en el programa para que pudiera leer conmigo sus libros favoritos.
-¿Por qué no me dijiste nada?
-Tenía pensado hacerlo, pero luego todo pasó y......
Samuel se dió cuenta de que su mujer no le escuchaba, estaba absorta mirando los cabellos rubios de Tomás, idénticos a los suyos, a sus manos sujetando un libro, a su pequeño perdido.
Entonces Samuel apagó el monitor y la imagen de Tomás desapareció de la pantalla.
Olivia al ver esto se desesperó, se volvió hacia su marido y empezó a suplicarle:
-No, no, no, no, ¡Enciéndelo otra vez! ¡Quiéro verle otra vez!
¡QUIERO VERLE OTRA VEZ!
-Olivia, te he enseñado ésto porque quiero que sepas que existe un lugar, en el que una parte de él, una parte de su conciencia, de su alma, no se ha perdido, que hay un lugar en el que crecerá, vivirá y podrá ser feliz.
Sólo que no será aquí, con nosotros, y debemos aceptar eso, debemos pasar página.
Olivia miró a los ojos de su marido, aunque sus instintos le decían lo contrario, sabía que Samuel tenía razón, debía dejarlo ir.
Samuel vió como su mujer, sin pronunciar palabra, volvió a su cuarto, dejándolo solo en el salón.
Acababan de regresar del funeral de Tomás, el momento más duro de sus vidas, al que apenas habían podido soportar.
Se sentaron en la cama de Tomás, mirando sus viejos juguetes:
-No es justo Samuel, Tomás no.......
-Lo se, no merecía morir.
-Cada vez que pienso en la última vez que lo ví, simplemente no puedo recordar de que hablamos.
-Relájate mi amor, con el tiempo podrás recordar.
-¿Estás seguro?
-Quiero creerlo, pero lo que en realidad siento cada segundo desde que murió es....
Su mujer le interrumpió:
-Es como un agujero que se traga tu amor, tu compasión, tu felicidad, y en cambio sólo te deja sentir miedo, rabia y remordimientos.
En ese momento Samuel continuó con su idea:
-Que cada vez se hace más grande, rezas para que pare, para que todo se pare, para que la locura de este mundo, se pare.
Pero no lo hace, no lo hace.
-Samuel ¿Creés que era felíz?
-Sí lo era, le dimos todo lo que teníamos, todo nuestro amor, no pudimos darle una vida mejor de la que ya tenía.
-Pero era un niño muy solitario, estaba siempre en casa, rara vez lo llevábamos al colegio, prácticamente sus únicos amigos eran sus compañeros del equipo de ajedrez.
-Estaba siempre enfermo Olivia, puede que fuéramos demasiado protectores con él, pero no podríamos haberlo amado más, es imposible.
Olivia no paraba de llorar, no sólo por su dolor, si no también por el que su marido expresaba al hablar de Tomás.
Se levantó de la cama, besó la frente de Samuel y se fue a su cuarto.
Varias horas después una caricia en la mejilla despertó a Olivia de su sueño.
-Samuel, ¿Qué haces despierto a estas horas?
Y ¿Por qué tus manos están heladas y llevas tu abrigo puesto?
Samuel tan sólo cogió su mano y con delicadeza la levantó de la cama y la guió hasta el salón.
Ella se sentó en el sofá donde pudo ver un monitor de ordenador, sobre un carrito con ruedas.
Su marido estaba inclinado ante él, claramente encendiéndolo.
Una imagen apareció en la pantalla, el interior de una Biblioteca con el avatar de Tomás sentado en un escritorio, leyendo un libro.
Olivia sintió la presión del amor ahogando su pecho, inundando sus hojos, se levantó del sofá y se acercó a la pantalla:
-¿Qué es esto, qué significa?
No lo entiendo.
-Ésto es en lo que he estado trabajando Olivia, un mundo virtual basado en los sueños de las personas, el día anterior a que muriera, lo registré en el programa para que pudiera leer conmigo sus libros favoritos.
-¿Por qué no me dijiste nada?
-Tenía pensado hacerlo, pero luego todo pasó y......
Samuel se dió cuenta de que su mujer no le escuchaba, estaba absorta mirando los cabellos rubios de Tomás, idénticos a los suyos, a sus manos sujetando un libro, a su pequeño perdido.
Entonces Samuel apagó el monitor y la imagen de Tomás desapareció de la pantalla.
Olivia al ver esto se desesperó, se volvió hacia su marido y empezó a suplicarle:
-No, no, no, no, ¡Enciéndelo otra vez! ¡Quiéro verle otra vez!
¡QUIERO VERLE OTRA VEZ!
-Olivia, te he enseñado ésto porque quiero que sepas que existe un lugar, en el que una parte de él, una parte de su conciencia, de su alma, no se ha perdido, que hay un lugar en el que crecerá, vivirá y podrá ser feliz.
Sólo que no será aquí, con nosotros, y debemos aceptar eso, debemos pasar página.
Olivia miró a los ojos de su marido, aunque sus instintos le decían lo contrario, sabía que Samuel tenía razón, debía dejarlo ir.
Samuel vió como su mujer, sin pronunciar palabra, volvió a su cuarto, dejándolo solo en el salón.
Capitulo 40-Malas Noticias
Samuel Campos entró en la cocina de su casa, vió a su mujer lavando los platos del almuerzo que habían tomado juntos, poco tiempo antes.
Se acercó a ella y la ayudó con su tarea:
-¿Alguna vez te he dicho lo preciosa que estás con este vestido azul?
-Cada vez que me lo pongo, querido.
-Entonces no tengo de que preocuparme.
-Pero aun así pareces disgustado con algo.
-He tenido problemas con el trabajo.
-¿Y eso? Siempre has sido un genio Samuel.
-Gracias Olivia, pero últimamente no estoy tan seguro de ello.
Samuel dejó de lavar los platos con su esposa y se sentó en el sofá del salón.
Su mujer lo acompañó y se sentó a su lado, dándole la mano.
-¿Qué pasa Samuel?
-Creía que había conseguido algo extraordinario, el trabajo de mi vida y así es, pero a mis clientes no parece serles suficiente.
-Cariño, lo que te hace un excepcional ciéntifico no es tu brillatez intelectual, que por supuesto la tienes, sino tu imaginación, tu determinación a no rendirte hasta que hayas conseguido lo que te propones, estoy segura de que encontrarás una solución, siempre lo haces.
-Olivia, siempre pensé que un gran hombre nunca podría serlo sin el apoyo de una gran mujer a su lado, ahora estoy seguro de ello.
Samuel y Olivia se besaron tal y como lo hacían cuando eran novios, y después de aquello, ella salió a la calle porque era su hora de ir al gimnasio.
Él en cambio se quedó en su sala de estar leyendo un libro, pensando si Tomás habría ganado el campeonato de ajedrez, mientras tanto.
El timbre de la puerta le sacó de su ensimismamiento, se levantó y abrió la puerta:
-¿Señor Campos?
-Si, ¿Qué quieren?
-Somos el agente Gómez y el agente Serrano, de la policía nacional, me temo que tenemos malas noticias.
Samuel al ver sus placas, señaló hacia su casa y los agentes entraron y se sentaron en el sofá de la sala de estar, Samuel después de ofrecerles de beber, cosa que rechazaron, se sentó también en un sillón enfrente de ellos.
-Señor Campos, nos resulta muy dificil decirle esto pero.... Ha habido un ataque terrorista en nuestro país.
-Vaya, es horrible ¿Pero qué tiene eso que ver conmigo?
-Lo cierto señor, es que el atentado ocurrió en una cafetería cerca de aquí, en una ciudad de esta Comunidad Autónoma, justo cuando un equipo de ajedrez estaba celebrando su victoria en el campeonato nacional.
-Espere, ¿Me está diciendo que.....?
-Sí señor, su hijo Tomás Campos fue identificado como una de las víctimas mortales del incidente, queríamos informarle antes de que la noticia se retransmita en los medios.
A Samuel se le vino el mundo abajo, se levantó del sillón y empezó a dar vueltas por toda la habitación.
-Si podemos hacer algo más por usted no dude en........
-¡LÁRGUENSE DE MI CASA, YA!
Los agentes accedieron y salieron por la puerta, Samuel se dirigió a la cocina con la cara pálida, incapaz de pensar en nada, incluso sin sentir la sangre recorriendo sus arterias, vió la pila de platos en el fregadero y empezó a lanzarlos y a destrozarlos todos contra las paredes de la cocina, y con cada plato roto, sus lágrimas hiban haciéndonse más profundas.
El avatar de Tomás estaba sentado en el suelo de la Biblioteca, muerto de miedo y temblando de frío.
Giró su cabeza y vió a su padre entrar en la Biblioteca.
-¿Papá, qué ha pasado? He sentido como un estruendo y ahora estoy muerto de miedo.
Samuel, nada más ver al avatar de su hijo echó a llorar, y se tumbó sobre su regazo para que sus lágrimas se enjuagaran en sus rodillas.
Se acercó a ella y la ayudó con su tarea:
-¿Alguna vez te he dicho lo preciosa que estás con este vestido azul?
-Cada vez que me lo pongo, querido.
-Entonces no tengo de que preocuparme.
-Pero aun así pareces disgustado con algo.
-He tenido problemas con el trabajo.
-¿Y eso? Siempre has sido un genio Samuel.
-Gracias Olivia, pero últimamente no estoy tan seguro de ello.
Samuel dejó de lavar los platos con su esposa y se sentó en el sofá del salón.
Su mujer lo acompañó y se sentó a su lado, dándole la mano.
-¿Qué pasa Samuel?
-Creía que había conseguido algo extraordinario, el trabajo de mi vida y así es, pero a mis clientes no parece serles suficiente.
-Cariño, lo que te hace un excepcional ciéntifico no es tu brillatez intelectual, que por supuesto la tienes, sino tu imaginación, tu determinación a no rendirte hasta que hayas conseguido lo que te propones, estoy segura de que encontrarás una solución, siempre lo haces.
-Olivia, siempre pensé que un gran hombre nunca podría serlo sin el apoyo de una gran mujer a su lado, ahora estoy seguro de ello.
Samuel y Olivia se besaron tal y como lo hacían cuando eran novios, y después de aquello, ella salió a la calle porque era su hora de ir al gimnasio.
Él en cambio se quedó en su sala de estar leyendo un libro, pensando si Tomás habría ganado el campeonato de ajedrez, mientras tanto.
El timbre de la puerta le sacó de su ensimismamiento, se levantó y abrió la puerta:
-¿Señor Campos?
-Si, ¿Qué quieren?
-Somos el agente Gómez y el agente Serrano, de la policía nacional, me temo que tenemos malas noticias.
Samuel al ver sus placas, señaló hacia su casa y los agentes entraron y se sentaron en el sofá de la sala de estar, Samuel después de ofrecerles de beber, cosa que rechazaron, se sentó también en un sillón enfrente de ellos.
-Señor Campos, nos resulta muy dificil decirle esto pero.... Ha habido un ataque terrorista en nuestro país.
-Vaya, es horrible ¿Pero qué tiene eso que ver conmigo?
-Lo cierto señor, es que el atentado ocurrió en una cafetería cerca de aquí, en una ciudad de esta Comunidad Autónoma, justo cuando un equipo de ajedrez estaba celebrando su victoria en el campeonato nacional.
-Espere, ¿Me está diciendo que.....?
-Sí señor, su hijo Tomás Campos fue identificado como una de las víctimas mortales del incidente, queríamos informarle antes de que la noticia se retransmita en los medios.
A Samuel se le vino el mundo abajo, se levantó del sillón y empezó a dar vueltas por toda la habitación.
-Si podemos hacer algo más por usted no dude en........
-¡LÁRGUENSE DE MI CASA, YA!
Los agentes accedieron y salieron por la puerta, Samuel se dirigió a la cocina con la cara pálida, incapaz de pensar en nada, incluso sin sentir la sangre recorriendo sus arterias, vió la pila de platos en el fregadero y empezó a lanzarlos y a destrozarlos todos contra las paredes de la cocina, y con cada plato roto, sus lágrimas hiban haciéndonse más profundas.
El avatar de Tomás estaba sentado en el suelo de la Biblioteca, muerto de miedo y temblando de frío.
Giró su cabeza y vió a su padre entrar en la Biblioteca.
-¿Papá, qué ha pasado? He sentido como un estruendo y ahora estoy muerto de miedo.
Samuel, nada más ver al avatar de su hijo echó a llorar, y se tumbó sobre su regazo para que sus lágrimas se enjuagaran en sus rodillas.
viernes
Capitulo 39-El Sueño de un Padre
Tomás estaba acostado en su cama, durmiendo plácidamente.
Tenía 5 años, y como todos los niños poseía una inocencia e imaginación envidiables.
Un ruido lo despertó, el ruido que hacia la puerta de su habitación al abrirse, lenta y constantemente sonaba el chirriar de las visagras.
Samuel entró en la habitación con sigilo, y se sentó en el borde de la cama de su hijo:
-¿Estás despierto?
-Lo estoy papá.
-Venga, levántate y vístete, quiero enseñarte algo.
¿Ahora? Es muy tarde papá.
-Vamos, te prometo que te gustará.
Tiempo después, Tomás y su padre llegaron al laboratorio dónde nació Terra Ferma.
-Siéntate aquí.
Samuel le señaló a su hijo el sillón donde anteriormente había utilizado con los militares.
Tomás accedió y se recostó en el sillón.
-Ahora relájate y cierra los ojos.
-¿Qué vas a hacer, papá?
-Tú confía en mí.
Tomás cerró los ojos y sintió como uno rayos de luz llegaban a sus retinas, provocándole un sueño profundo.
Entonces, se despertó en un lugar totalmente sumido por la oscuridad, donde aunque mirara para todos los lados posibles, no conseguia ver absolutamente nada.
Su padre le tocó el hombro y éste asustado se dio la vuelta:
-¿Papá?
-Tranquilo hijo, no pasa nada.
-¿Dónde estamos?
-En una especie de sueño, aquí se almacena la imagen virtual que crea tu cerebro, para que cuando vuelvas, ésta, a pesar del tiempo que estés desconectado, quede "viva" conservando tus recuerdos, hasta que vuelvas a cargar los nuevos cuando vuelvas a conectarte.
-No entiendo nada papá.
-Lo siento Tomás, estoy acostumbrado a hablar así, lo siento.
Samuel dió la mano a su hijo y lo acompañó a una puerta gris, que había en medio de la oscuridad, la abrió y los 2 la cruzaron.
Aparecieron en una Biblioteca, pero era mucho más pequeña que la actual de Terra Ferma, sólo tenía una planta.
-Guau papá, es impresionante.
-Corre a cojer un libro hijo, seguro que hay alguno que te gusta.
Tomás echó a correr por toda la estancia, mirando cuidadosamente cada estantería, escudriñando las portadas de los libros.
Samuel se sentó en un escritorio que había copiado del Roosvelt a la perfección, de algún modo era el presidente de ese lugar.
Tomás llegó corriendo al escritorio con un libro bajo el brazo.
-Mira papá, es de dinosaurios, ¡Qué grandes eran!
-Si lo eran, Tomás se que mañana te vas de viaje por tu campeonato de ajedrez.
-Es verdad papá, me van a llevar a una ciudad que está muy lejos, te echaré mucho de menos a ti y a mamá.
-Lo se, por eso te he traido aquí, quería despedirme a lo grande.
-Pero papá, volveré en 2 días.
-Eso es mucho tiempo para mí.
Samuel cogió a su hijo en brazos y jugó con el durante un par de horas antes de que se desconectaran.
Tenía 5 años, y como todos los niños poseía una inocencia e imaginación envidiables.
Un ruido lo despertó, el ruido que hacia la puerta de su habitación al abrirse, lenta y constantemente sonaba el chirriar de las visagras.
Samuel entró en la habitación con sigilo, y se sentó en el borde de la cama de su hijo:
-¿Estás despierto?
-Lo estoy papá.
-Venga, levántate y vístete, quiero enseñarte algo.
¿Ahora? Es muy tarde papá.
-Vamos, te prometo que te gustará.
Tiempo después, Tomás y su padre llegaron al laboratorio dónde nació Terra Ferma.
-Siéntate aquí.
Samuel le señaló a su hijo el sillón donde anteriormente había utilizado con los militares.
Tomás accedió y se recostó en el sillón.
-Ahora relájate y cierra los ojos.
-¿Qué vas a hacer, papá?
-Tú confía en mí.
Tomás cerró los ojos y sintió como uno rayos de luz llegaban a sus retinas, provocándole un sueño profundo.
Entonces, se despertó en un lugar totalmente sumido por la oscuridad, donde aunque mirara para todos los lados posibles, no conseguia ver absolutamente nada.
Su padre le tocó el hombro y éste asustado se dio la vuelta:
-¿Papá?
-Tranquilo hijo, no pasa nada.
-¿Dónde estamos?
-En una especie de sueño, aquí se almacena la imagen virtual que crea tu cerebro, para que cuando vuelvas, ésta, a pesar del tiempo que estés desconectado, quede "viva" conservando tus recuerdos, hasta que vuelvas a cargar los nuevos cuando vuelvas a conectarte.
-No entiendo nada papá.
-Lo siento Tomás, estoy acostumbrado a hablar así, lo siento.
Samuel dió la mano a su hijo y lo acompañó a una puerta gris, que había en medio de la oscuridad, la abrió y los 2 la cruzaron.
Aparecieron en una Biblioteca, pero era mucho más pequeña que la actual de Terra Ferma, sólo tenía una planta.
-Guau papá, es impresionante.
-Corre a cojer un libro hijo, seguro que hay alguno que te gusta.
Tomás echó a correr por toda la estancia, mirando cuidadosamente cada estantería, escudriñando las portadas de los libros.
Samuel se sentó en un escritorio que había copiado del Roosvelt a la perfección, de algún modo era el presidente de ese lugar.
Tomás llegó corriendo al escritorio con un libro bajo el brazo.
-Mira papá, es de dinosaurios, ¡Qué grandes eran!
-Si lo eran, Tomás se que mañana te vas de viaje por tu campeonato de ajedrez.
-Es verdad papá, me van a llevar a una ciudad que está muy lejos, te echaré mucho de menos a ti y a mamá.
-Lo se, por eso te he traido aquí, quería despedirme a lo grande.
-Pero papá, volveré en 2 días.
-Eso es mucho tiempo para mí.
Samuel cogió a su hijo en brazos y jugó con el durante un par de horas antes de que se desconectaran.
jueves
Capitulo 38-30 Años Antes
Samuel Campos estaba muy nervioso, se encontraba enfrente de un grupo de magnates militares que le miraban con ojos muy críticos.
El temblor que tenía en la mano le dificultó beber de su vaso de agua y cuando lo consiguió, encendió un proyector, que se encontraba a su espalda.
-Damas y Caballeros, aquí les presento al objeto material más complejo de nuestro universo.
En la pared se proyectó la imagen de un cerebro humano.
-Ahí lo tienen señores, la mente humana, tan sofisticada y compleja que ni los mejores avances ciéntificos que hemos conseguido en los últimos años, pueden acercarse a comprenderla totalmente.
La imagen cambió y se mostró un diagrama del funcionamiento de la sinapsis cerebral.
-Caballeros, aquí tienen los ladrillos sobre los que se construye el cerebro, unas células nerviosas llamadas neuronas, que en su comunicación entre sí, forjan toda la vida de una persona.
Uno de los generales presentes levantó la mano y preguntó:
-¿Qué quiere decir con toda la vida de una persona?
-Quiero decir que en cada impulso eléctrico que se produce en estas células, en cada estructura que formen según como se coloquen debido a las experiencias personales de cada ser humano,en cada milímetro de esta red infinita, estás tú.
Cada pensamiento, recuerdo, emoción o sentimiento que tenga , haya o tendrá una persona se encuentra aquí, dentro de nuestro cráneo.
-Si ya, todo esto es muy interesante señor Campos ¿Pero en qué puede beneficiarnos a nosotros todo esto?
-Muy buena pregunta señor, ¿Sabían que sólo usan conscientemente como un 15% de la capacidad cerebral que poseen?
Pero eso sólo pasa cuando estamos despiertos, cuando dormimos, el cerebro es capaz de hacer cualquier cosa.
-¿Está hablando de sueños, verdad?
-Sí, pero el problema és que los sueños no se pueden controlar, almacenar, ni utilizar para nuestro beneficio en la vida real, pero últimamente he estado pensando.¿Y si pudiéramos?
-¿Qué quiere decir exáctamente?
-El cerebro humano funciona a base de impulsos eléctricos, y sabemos perfectamente gracias a los ultimos avances en infórmatica, que se pueden utilizar para almacenar y transmitir información en una red global, un proyecto en el que se está trabajando actualmente llamado Internet.
-¿Y cómo piensa hacer eso exactamente?
-Cuando dormimos, el cerebro responde a base de señales lumínicas para mantenerse dormido o despierto, sabiendo ésto, podemos interferir en ese proceso natural y modificarlo a nuestro gusto.
Ahora en la pared se proyectaba la foto de un semáforo.
-En mi investigación descubrí que las luces con una idónea longitud de onda, que pueden sumir a nuestra mente a un estado hipnótico, óptimo para nuestros intereses son la roja y la verde.
-¿Roja y Verde?
-Sí, perfectas para hacernos soñar, pero para controlar y almacenar los sueños necesitamos la luz violeta, y es imprescindible que se mantenga constante durante todo el sueño del usuario.
-¿Pero todo ésto ya lo ha comprobado?
-Si señor, lo he probado conmigo mismo.
Samuel Campos dio una palmada y su ayudante retiró una cortina que se situaba a la derecha del laboratorio, mostrando un sillón con una lámpara justo encima, y un monitor a su lado.
-Permítanme hacerles una demostración.
El ayudante de Samuel encendió el monitor, y se vio la imagen de una selva paradisíaca con un edificio situado a lo lejos, donde a través de sus ventanas podía verse una Biblioteca.
-Lo que estan viendo ahora señores, es un escenario que he creado anoche utilizando la lámpara que ven justo ahí, encima del sillón para sumirme en este escepcional estado onírico.
Luego los datos que creó mi cerebro fueron transmitidos por un cable, que conecta el sillón a mi ordenador personal, porque éste es capaz de reproducirlo en directo a través de este monitor.
-¿Espera que nos creamos todo eso sin más?
Puede ser sólo una grabación.
Samuel sonrió y se recostó sobre el sillón.
-Tal vez quieran apartarse un poco ahora, caballeros.
Sus invitados accedieron a su petición.
Su ayudante encendió la lámpara y una secuencia de luces rojas y verdes cayeron sobre los párpados de Samuel, luego sólo quedo encendida una luz violeta.
Todos los generales presentes miraron con atención al monitor y de repente, apareció la imagen de Samuel Campos en medio de la selva, prácticamente idéntico al real, hasta el último detalle de sus cabellos rubios estaba recreado a la perfección.
Entonces una voz salió por los altavoces del monitor:
-¿Les sigue pareciendo un video?
Lo que estan viendo ahora es el desarrollo de mi sueño en directo, que luego será almacenado en mi ordenador como un vídeo.
Imagínense las posibilidades de un sistema de comunicación indetectable, que no utiliza papel, ni imágenes, ni siquiera ondas de sonido o de radio, una transmisión de datos directa desde nuestra mente hasta nuestro receptor.
Damas y Caballeros, les presento a Terra Ferma.
Samuel, nada más acabar de hablar se desconectó cuando su ayudante apagó la lámpara, y todos los presentes empezaron a aplaudirle en cuanto abrió los ojos.
-¡Es impresionante señor Campos!
-¿Y de cuánta extension de terreno poseé Terra Ferma?
Samuel y su ayudante se miraron a los ojos, compartiendo su cara de preocupación.
-Veran, el programa sólo tiene 2 kilómetros de extensión, por ahora yo soy el único usuario y es todo lo que puedo construir, para que después pueda almacenarlo.
-¿Pero puede crear más terreno no?
-No, si aumento la información de Terra Ferma necesitaría más usuarios conectados, y aún así no sería fáctible, porque para que el sueño no se derrumbe cuando se desconecten, al menos uno tendría que estar conectado las 24 horas.
Y eso el cerebro humano no lo podría soportar, entraría en coma.
-¿Entonces sólo podemos arañar unos kilómetros más en el sistema?
-Exáctamente señor, sin algún tipo de conciencia humana conectada las 24 horas a Terra Ferma, sólo aumentariamos unos 10 kilómetros al terreno con el tiempo.
Los militares se miraron y murmuraron entre ellos, hasta que su portavoz se dirigó a Samuel:
-Lo sentimos, pero vamos a tener que rechazar su oferta, no podemos utilizar Terra Ferma si sólo puede tener como máximo 10 kilómetros de extensión, su trabajo es impresionable, pero no puede sernos útil.
-Pero esperen, denme más tiempo y......
Los generales invitados a la presentación de Terra Ferma se dieron la vuelta, sin escuchar ninguna sola palabra de Samuel y salieron del laboratorio, en tropel.
El temblor que tenía en la mano le dificultó beber de su vaso de agua y cuando lo consiguió, encendió un proyector, que se encontraba a su espalda.
-Damas y Caballeros, aquí les presento al objeto material más complejo de nuestro universo.
En la pared se proyectó la imagen de un cerebro humano.
-Ahí lo tienen señores, la mente humana, tan sofisticada y compleja que ni los mejores avances ciéntificos que hemos conseguido en los últimos años, pueden acercarse a comprenderla totalmente.
La imagen cambió y se mostró un diagrama del funcionamiento de la sinapsis cerebral.
-Caballeros, aquí tienen los ladrillos sobre los que se construye el cerebro, unas células nerviosas llamadas neuronas, que en su comunicación entre sí, forjan toda la vida de una persona.
Uno de los generales presentes levantó la mano y preguntó:
-¿Qué quiere decir con toda la vida de una persona?
-Quiero decir que en cada impulso eléctrico que se produce en estas células, en cada estructura que formen según como se coloquen debido a las experiencias personales de cada ser humano,en cada milímetro de esta red infinita, estás tú.
Cada pensamiento, recuerdo, emoción o sentimiento que tenga , haya o tendrá una persona se encuentra aquí, dentro de nuestro cráneo.
-Si ya, todo esto es muy interesante señor Campos ¿Pero en qué puede beneficiarnos a nosotros todo esto?
-Muy buena pregunta señor, ¿Sabían que sólo usan conscientemente como un 15% de la capacidad cerebral que poseen?
Pero eso sólo pasa cuando estamos despiertos, cuando dormimos, el cerebro es capaz de hacer cualquier cosa.
-¿Está hablando de sueños, verdad?
-Sí, pero el problema és que los sueños no se pueden controlar, almacenar, ni utilizar para nuestro beneficio en la vida real, pero últimamente he estado pensando.¿Y si pudiéramos?
-¿Qué quiere decir exáctamente?
-El cerebro humano funciona a base de impulsos eléctricos, y sabemos perfectamente gracias a los ultimos avances en infórmatica, que se pueden utilizar para almacenar y transmitir información en una red global, un proyecto en el que se está trabajando actualmente llamado Internet.
-¿Y cómo piensa hacer eso exactamente?
-Cuando dormimos, el cerebro responde a base de señales lumínicas para mantenerse dormido o despierto, sabiendo ésto, podemos interferir en ese proceso natural y modificarlo a nuestro gusto.
Ahora en la pared se proyectaba la foto de un semáforo.
-En mi investigación descubrí que las luces con una idónea longitud de onda, que pueden sumir a nuestra mente a un estado hipnótico, óptimo para nuestros intereses son la roja y la verde.
-¿Roja y Verde?
-Sí, perfectas para hacernos soñar, pero para controlar y almacenar los sueños necesitamos la luz violeta, y es imprescindible que se mantenga constante durante todo el sueño del usuario.
-¿Pero todo ésto ya lo ha comprobado?
-Si señor, lo he probado conmigo mismo.
Samuel Campos dio una palmada y su ayudante retiró una cortina que se situaba a la derecha del laboratorio, mostrando un sillón con una lámpara justo encima, y un monitor a su lado.
-Permítanme hacerles una demostración.
El ayudante de Samuel encendió el monitor, y se vio la imagen de una selva paradisíaca con un edificio situado a lo lejos, donde a través de sus ventanas podía verse una Biblioteca.
-Lo que estan viendo ahora señores, es un escenario que he creado anoche utilizando la lámpara que ven justo ahí, encima del sillón para sumirme en este escepcional estado onírico.
Luego los datos que creó mi cerebro fueron transmitidos por un cable, que conecta el sillón a mi ordenador personal, porque éste es capaz de reproducirlo en directo a través de este monitor.
-¿Espera que nos creamos todo eso sin más?
Puede ser sólo una grabación.
Samuel sonrió y se recostó sobre el sillón.
-Tal vez quieran apartarse un poco ahora, caballeros.
Sus invitados accedieron a su petición.
Su ayudante encendió la lámpara y una secuencia de luces rojas y verdes cayeron sobre los párpados de Samuel, luego sólo quedo encendida una luz violeta.
Todos los generales presentes miraron con atención al monitor y de repente, apareció la imagen de Samuel Campos en medio de la selva, prácticamente idéntico al real, hasta el último detalle de sus cabellos rubios estaba recreado a la perfección.
Entonces una voz salió por los altavoces del monitor:
-¿Les sigue pareciendo un video?
Lo que estan viendo ahora es el desarrollo de mi sueño en directo, que luego será almacenado en mi ordenador como un vídeo.
Imagínense las posibilidades de un sistema de comunicación indetectable, que no utiliza papel, ni imágenes, ni siquiera ondas de sonido o de radio, una transmisión de datos directa desde nuestra mente hasta nuestro receptor.
Damas y Caballeros, les presento a Terra Ferma.
Samuel, nada más acabar de hablar se desconectó cuando su ayudante apagó la lámpara, y todos los presentes empezaron a aplaudirle en cuanto abrió los ojos.
-¡Es impresionante señor Campos!
-¿Y de cuánta extension de terreno poseé Terra Ferma?
Samuel y su ayudante se miraron a los ojos, compartiendo su cara de preocupación.
-Veran, el programa sólo tiene 2 kilómetros de extensión, por ahora yo soy el único usuario y es todo lo que puedo construir, para que después pueda almacenarlo.
-¿Pero puede crear más terreno no?
-No, si aumento la información de Terra Ferma necesitaría más usuarios conectados, y aún así no sería fáctible, porque para que el sueño no se derrumbe cuando se desconecten, al menos uno tendría que estar conectado las 24 horas.
Y eso el cerebro humano no lo podría soportar, entraría en coma.
-¿Entonces sólo podemos arañar unos kilómetros más en el sistema?
-Exáctamente señor, sin algún tipo de conciencia humana conectada las 24 horas a Terra Ferma, sólo aumentariamos unos 10 kilómetros al terreno con el tiempo.
Los militares se miraron y murmuraron entre ellos, hasta que su portavoz se dirigó a Samuel:
-Lo sentimos, pero vamos a tener que rechazar su oferta, no podemos utilizar Terra Ferma si sólo puede tener como máximo 10 kilómetros de extensión, su trabajo es impresionable, pero no puede sernos útil.
-Pero esperen, denme más tiempo y......
Los generales invitados a la presentación de Terra Ferma se dieron la vuelta, sin escuchar ninguna sola palabra de Samuel y salieron del laboratorio, en tropel.
miércoles
Capitulo 37-Reunión Familiar.
Elena estaba nerviosa, hacía mucho tiempo que no lo veía, desde que tenía 12 años.
Había pasado por muchas dificultades, por muchos retos y obstáculos para poder volver a verle.
Pero ahora ya lo había conseguido, El estaba allí ahora.
Elena llamó a la puerta de la habitación, se oyeron unos pasos y la puerta se abrió.
Entonces El Demiurgo con una gran sonrisa en la cara, abrazó a Elena mientras decía:
-Me alegro de volver a verte, hermana.
Había pasado por muchas dificultades, por muchos retos y obstáculos para poder volver a verle.
Pero ahora ya lo había conseguido, El estaba allí ahora.
Elena llamó a la puerta de la habitación, se oyeron unos pasos y la puerta se abrió.
Entonces El Demiurgo con una gran sonrisa en la cara, abrazó a Elena mientras decía:
-Me alegro de volver a verte, hermana.
Capitulo 36-La luz ilumina el Cielo
Tomás estaba sentado mirando al horizonte, esperando en medio de la carretera a que su madre volviera a aparecer,pero no hubo suerte.
El Sol asomó su gracia a través del horizonte, iluminando los cabellos rubios de Tomás.
Pensó que Elena le estaría esperando en la entrada del hotel, así que se dirigió hacia allí.
Pero en lugar de Elena, se encontró con Usutu en el vestíbulo.
-¡Has vuelto Usutu!
-Sí Tomás, Elena tenía que desconectarse y me llamó hace 1 hora, ahora me toca a mí.
-Ya veo, mira tengo que decirte....
Usutu levantó su mano y miró a los ojos de Tomás, éste detuvo sus palabras:
-Espera, ahora yo tengo que mostrarte algo, es muy urgente Tomás, no sabes cuanto.
-¿Qué es?
Usutu se acercó a la pared del vestíbulo del hotel, y sacó de su bolsa una especie de blackberry que al encenderla, proyecto un holograma en la pared.
-Tomás, esta noche me infiltré en las instalaciones de Genimus y me descargué este archivo, se llama Icarus.
-¿Icarus?
Apareció en la imagen de la pared una representación virtual del globo terráqueo, rodeado en su periferia por el dibujo de las órbitas de los satélites de Genimus.
-Icarus, es una operación a nivel mundial, para conectar a toda la humanidad al mismo tiempo a Terra Ferma.
-¿Qué?, ¿Eso es una locura?
-Eso pensaba yo Tomás, pero al parecer utilizarán sus satélites para capturar la luz solar antes de que llegue a la atmósfera, y utilizando su tegnología, la convertirán en luces rojas y verdes, que emitidas en una secuencia muy concreta, conectarán a todo el mundo al sistema.
-¿Para qué querrá hacer eso?
-No lo sé Tomás, pero para lo que sea, tenemos que detenerle.
-Sí, hay que visitar al Adivino, él nos dirá que hacer.
-¿El Adivino? ¿Pero que dices Tomás? ¿Cómo lo conoces?
-Alguien me ha hablado de él.
-¿Y la brújula?
-La brújula sólo indica el camino, no lo que tenemos que hacer allí.
-Tienes razón Tomás, iremos a ver al Adivino.
Usutu y Tomás recogieron todos los víveres que pudieron del hotel y se dirigieron a la salida Este de la ciudad, donde el todoterreno de Usutu les estaba esperando.
El Sol asomó su gracia a través del horizonte, iluminando los cabellos rubios de Tomás.
Pensó que Elena le estaría esperando en la entrada del hotel, así que se dirigió hacia allí.
Pero en lugar de Elena, se encontró con Usutu en el vestíbulo.
-¡Has vuelto Usutu!
-Sí Tomás, Elena tenía que desconectarse y me llamó hace 1 hora, ahora me toca a mí.
-Ya veo, mira tengo que decirte....
Usutu levantó su mano y miró a los ojos de Tomás, éste detuvo sus palabras:
-Espera, ahora yo tengo que mostrarte algo, es muy urgente Tomás, no sabes cuanto.
-¿Qué es?
Usutu se acercó a la pared del vestíbulo del hotel, y sacó de su bolsa una especie de blackberry que al encenderla, proyecto un holograma en la pared.
-Tomás, esta noche me infiltré en las instalaciones de Genimus y me descargué este archivo, se llama Icarus.
-¿Icarus?
Apareció en la imagen de la pared una representación virtual del globo terráqueo, rodeado en su periferia por el dibujo de las órbitas de los satélites de Genimus.
-Icarus, es una operación a nivel mundial, para conectar a toda la humanidad al mismo tiempo a Terra Ferma.
-¿Qué?, ¿Eso es una locura?
-Eso pensaba yo Tomás, pero al parecer utilizarán sus satélites para capturar la luz solar antes de que llegue a la atmósfera, y utilizando su tegnología, la convertirán en luces rojas y verdes, que emitidas en una secuencia muy concreta, conectarán a todo el mundo al sistema.
-¿Para qué querrá hacer eso?
-No lo sé Tomás, pero para lo que sea, tenemos que detenerle.
-Sí, hay que visitar al Adivino, él nos dirá que hacer.
-¿El Adivino? ¿Pero que dices Tomás? ¿Cómo lo conoces?
-Alguien me ha hablado de él.
-¿Y la brújula?
-La brújula sólo indica el camino, no lo que tenemos que hacer allí.
-Tienes razón Tomás, iremos a ver al Adivino.
Usutu y Tomás recogieron todos los víveres que pudieron del hotel y se dirigieron a la salida Este de la ciudad, donde el todoterreno de Usutu les estaba esperando.
martes
Capitulo 35-Empleado Descontento
El guardia de seguridad de Genimus hacía su turno de noche.
Miraba y miraba continuamente a todos aquellos monitores, esperando a que algo interesante pasara.
Pero nunca ocurría nada, hasta esa noche.
Uno de los monitores, dejó de transmitir imágenes de repente, sólo se veían las famosas interferencias.
El guardia de seguridad rebobinó la grabación de ese monitor, y vió como una piedra lanzada por alguien había destrozado la cámara.
Cogió su porra reglamentaria y salió a la calle listo para atrapar al gamberro.
Pero nada más salir por la puerta, sintió un pinchazo en el cuello y se desmayó.
Usutu retiró la jeringa con el sedante del cuello del guardia y impidió con su pie que la puerta llegara a cerrarse.
Mientras se incorporaba y se disponía a entrar por la puerta de acceso al garage de Genimus, miró al cuerpo inconsciente del guardia y dijo:
-Lo siento amigo mío, pero esto es más importante que nosotros 2.
Se introdujo en la garita del guardia y se sentó en su silla, enfrente de los monitores.
Usutu llevaba un aparato de pirateo informático dentro de su bolsa, lo había ganado en uno de sus muchos trabajos en el mercado negro de Terra Ferma.
Con él, grabó 2 minutos de video en todas las cámaras y lo reprodujo en un bucle infinito, conectado en la red privada de ordenadores de Genimus, ahora ninguna cámara en todo el edificio suponía un problema.
Usutu rebuscó en todos los cajones de la garita, hasta que encontró el pase de seguridad del guardia.
Salió de la garita, y se dirigió al ascensor de acceso a las plantas superiores del edificio, que se encontraba al fondo del garage de Genimus.
Utilizó el pase para activarlo y en cuanto sus puertas se abrieron, Usutu entró y pulsó el botón de la planta 54, donde se encontraba el despacho de Tomás Campos.
El día anterior había buscado cuántos Tomás Campos vivían en esa ciudad, y sólo había uno, en el resto del país o estaban todos casados o con un empleo distinto, incluso en el paro.
Ese hombre que había llevado en la limusina no podía ser otro que El Demiurgo en el cuerpo de Tomás, algo que debía haber intuído desde el principio.
¿Elena lo sabría?
¿Por qué encerró a Tomás en Terra Ferma con un cuerpo distinto, con pelo rubio y ojos azules si estaba claro que en el mundo real tenía el pelo negro, con los ojos verdes?
En realidad, cuando el ascensor se detuviera, obtendría las respuestas que buscaba.
Las puertas del ascensor se abrieron y Usutu, sabiendo que esa hora Genimus hacía el cambio de turno, para los empleados de seguridad, esperaba no toparse con ninguno por lo menos en 15 minutos.
Se dirigió al despacho del propietario de Genimus, y cómo suponía, la cerradura era biométrica, o sea que necesitaba las huellas de Tomás para entrar.
Por suerte, con una especie de gelatina que imitaba la piel humana, robó una de las huellas que El Demiurgo dejó en la puerta trasera de la limusina.
Sacó ese pedazo de gelatina de su bolsillo, se lo colocó en el pulgar, y pulsó con el dedo en el escáner.
El aparato reconoció la huella, emitió un pitido junto a una luz verde y la puerta se abrió.
Usutu entró corriendo en el despacho y se sentó frente al ordenador, con la ayuda de su aparato de pirateo pudo acceder a su disco duro.
En la parte más profunda y encriptada de él, sólo había 2 archivos.
Uno se llamaba Icarus y el otro Terra Nova.
Intentó copiar los 2 rápidamente en su pet drive pero sólo pudo hacerlo con Icarus, el archivo Terra Nova estaba demasiado protegido, Usutu nunca había visto nada igual.
Desconectó el aparato de Hackeo, apagó el ordenador y salió del despacho.
Miraba y miraba continuamente a todos aquellos monitores, esperando a que algo interesante pasara.
Pero nunca ocurría nada, hasta esa noche.
Uno de los monitores, dejó de transmitir imágenes de repente, sólo se veían las famosas interferencias.
El guardia de seguridad rebobinó la grabación de ese monitor, y vió como una piedra lanzada por alguien había destrozado la cámara.
Cogió su porra reglamentaria y salió a la calle listo para atrapar al gamberro.
Pero nada más salir por la puerta, sintió un pinchazo en el cuello y se desmayó.
Usutu retiró la jeringa con el sedante del cuello del guardia y impidió con su pie que la puerta llegara a cerrarse.
Mientras se incorporaba y se disponía a entrar por la puerta de acceso al garage de Genimus, miró al cuerpo inconsciente del guardia y dijo:
-Lo siento amigo mío, pero esto es más importante que nosotros 2.
Se introdujo en la garita del guardia y se sentó en su silla, enfrente de los monitores.
Usutu llevaba un aparato de pirateo informático dentro de su bolsa, lo había ganado en uno de sus muchos trabajos en el mercado negro de Terra Ferma.
Con él, grabó 2 minutos de video en todas las cámaras y lo reprodujo en un bucle infinito, conectado en la red privada de ordenadores de Genimus, ahora ninguna cámara en todo el edificio suponía un problema.
Usutu rebuscó en todos los cajones de la garita, hasta que encontró el pase de seguridad del guardia.
Salió de la garita, y se dirigió al ascensor de acceso a las plantas superiores del edificio, que se encontraba al fondo del garage de Genimus.
Utilizó el pase para activarlo y en cuanto sus puertas se abrieron, Usutu entró y pulsó el botón de la planta 54, donde se encontraba el despacho de Tomás Campos.
El día anterior había buscado cuántos Tomás Campos vivían en esa ciudad, y sólo había uno, en el resto del país o estaban todos casados o con un empleo distinto, incluso en el paro.
Ese hombre que había llevado en la limusina no podía ser otro que El Demiurgo en el cuerpo de Tomás, algo que debía haber intuído desde el principio.
¿Elena lo sabría?
¿Por qué encerró a Tomás en Terra Ferma con un cuerpo distinto, con pelo rubio y ojos azules si estaba claro que en el mundo real tenía el pelo negro, con los ojos verdes?
En realidad, cuando el ascensor se detuviera, obtendría las respuestas que buscaba.
Las puertas del ascensor se abrieron y Usutu, sabiendo que esa hora Genimus hacía el cambio de turno, para los empleados de seguridad, esperaba no toparse con ninguno por lo menos en 15 minutos.
Se dirigió al despacho del propietario de Genimus, y cómo suponía, la cerradura era biométrica, o sea que necesitaba las huellas de Tomás para entrar.
Por suerte, con una especie de gelatina que imitaba la piel humana, robó una de las huellas que El Demiurgo dejó en la puerta trasera de la limusina.
Sacó ese pedazo de gelatina de su bolsillo, se lo colocó en el pulgar, y pulsó con el dedo en el escáner.
El aparato reconoció la huella, emitió un pitido junto a una luz verde y la puerta se abrió.
Usutu entró corriendo en el despacho y se sentó frente al ordenador, con la ayuda de su aparato de pirateo pudo acceder a su disco duro.
En la parte más profunda y encriptada de él, sólo había 2 archivos.
Uno se llamaba Icarus y el otro Terra Nova.
Intentó copiar los 2 rápidamente en su pet drive pero sólo pudo hacerlo con Icarus, el archivo Terra Nova estaba demasiado protegido, Usutu nunca había visto nada igual.
Desconectó el aparato de Hackeo, apagó el ordenador y salió del despacho.
Capitulo 34-Fiebre Maternal
Tomás se acostó en su cama, había cogido la habitación contigua a la de Elena.
Resulta que el hotel estaba completamente abandonado, cubierto de una película de polvo en la mayoría de sus habitaciones, y el mobiliario estaba desperdigado por todo el espacio, como si una estampida de rinocerontes hubiera pasado por encima.
Elena le había dicho que es imposible dormir en Terra Ferma, pero Tomás sabía que a él no le afectaban las reglas del programa, así que probó suerte, haber si conseguía echar una cabezada.
Pasó 1 hora y nada, estaba tan despierto y espabilado como al principio de su aventura.
La ventana de su habitación se abrió por causa del aire, y una ligera brisa empezaba a molestar a Tomás.
Se levantó para cerrarla y al mirar a través de ella vio en medio de la calle, la silueta de una mujer.
Tomás se vistió en un segundo, bajó corriendo por las escaleras y salió a la calle.
La mujer llevaba un vestido azul, muy familiar para Tomás, y cuando le tocó en el hombro,ésta se volvió hacia él.
-¿Mamá?
-Hola Tomás, te he echado mucho de menos.
-¿Qué haces tu aquí?
Antes de que su madre contestara, Tomás apareció de repente en su casa de la infancia, en la cocina, donde solía hablar con su madre después de volver del colegio.
-¿Sabes por qué estás aquí, no?
Porque este fue el último lugar donde te sentiste seguro, protegido, en casa.
-¡Tú no eres real!
La mujer sonrió y poco a poco se alejaba de la encimera de la cocina, acercándose a Tomás.
-La realidad es sólo una cuestión de percepción, ahora estoy aquí, contigo.
Tomás se asustó y empezó a llorar, se sentó en el suelo y permitió que su madre le acariciara los cabellos.
-¿Qué es lo que quieres?
-Ayudarte a recordar.
¿Recordar qué?
-Algo que una vez supiste, pero que elegiste olvidar.
Olvidar la razón por la que toda tu vida te has sentido perdido, sin propósito, sin esperanza.
Tu mundo no es real Tomás, Terra Ferma fue tu única oportunidad, la única forma por la que pude recuperarte.
-No me recuperaste, me abandonaste cuando tenía 10 años, te suicidaste y nos dejaste a papá y a mí solos.
Luego él por tu culpa se volvió loco, y lo internaron en un psiquiátrico durante el resto de su vida.
-Tu padre murió por la misma razón que yo, porque su corazón no aguantó más la culpa, el dolor y los remordimientos de lo que hizo.
-¡Papá nunca hizo nada malo!
La madre de Tomás le cogió la mano a su hijo, lo levantó del suelo y lo guió hasta el viejo espejo que tenían en la entrada de su casa.
Tomás se horrorizó al observar su propio reflejo en el cristal, su rostro había cambiado por completo, era rubio, de ojos azules, con la nariz más pequeña y la barbilla más redondeada.
-Este es tu verdadero aspecto Tomás, yo siempre he sido rubia, sólo que me teñí el pelo de color negro para ayudarte a adaptarte.
-El rostro que ahora estás viendo siempre fue el tuyo, y lo has recuperado desde que volviste a Terra Ferma.
-¿Qué significa todo esto?. !No entiendo nada¡
¡Ése no soy yo!
-Sí lo eres, lo sabes, lo sabrás.
Tomás dió un empujón a su madre y salió corriendo hasta la puerta de la casa, intentó abrirla pero fue en vano.
-No puedes marcharte Tomás, no hasta que no sepas a dónde ir.
-Sólo quiero volver a casa, al mundo real.
-Tu brújula te marcará el camino, pero antes debes saber a lo que te enfrentas.
-¿Y cómo lo averiguo?
-Cerca de Épsilon, a unos 5 km al Este, verás una montaña, en la cumbre vive un adivino, él te dirá todo lo que necesitas saber.
La puerta se abrió de par en par, y Tomás antes de cruzarla, miró a su madre a los ojos y le dijo:
-Te quiero mamá.
-Te quiero, hijo mío.
Resulta que el hotel estaba completamente abandonado, cubierto de una película de polvo en la mayoría de sus habitaciones, y el mobiliario estaba desperdigado por todo el espacio, como si una estampida de rinocerontes hubiera pasado por encima.
Elena le había dicho que es imposible dormir en Terra Ferma, pero Tomás sabía que a él no le afectaban las reglas del programa, así que probó suerte, haber si conseguía echar una cabezada.
Pasó 1 hora y nada, estaba tan despierto y espabilado como al principio de su aventura.
La ventana de su habitación se abrió por causa del aire, y una ligera brisa empezaba a molestar a Tomás.
Se levantó para cerrarla y al mirar a través de ella vio en medio de la calle, la silueta de una mujer.
Tomás se vistió en un segundo, bajó corriendo por las escaleras y salió a la calle.
La mujer llevaba un vestido azul, muy familiar para Tomás, y cuando le tocó en el hombro,ésta se volvió hacia él.
-¿Mamá?
-Hola Tomás, te he echado mucho de menos.
-¿Qué haces tu aquí?
Antes de que su madre contestara, Tomás apareció de repente en su casa de la infancia, en la cocina, donde solía hablar con su madre después de volver del colegio.
-¿Sabes por qué estás aquí, no?
Porque este fue el último lugar donde te sentiste seguro, protegido, en casa.
-¡Tú no eres real!
La mujer sonrió y poco a poco se alejaba de la encimera de la cocina, acercándose a Tomás.
-La realidad es sólo una cuestión de percepción, ahora estoy aquí, contigo.
Tomás se asustó y empezó a llorar, se sentó en el suelo y permitió que su madre le acariciara los cabellos.
-¿Qué es lo que quieres?
-Ayudarte a recordar.
¿Recordar qué?
-Algo que una vez supiste, pero que elegiste olvidar.
Olvidar la razón por la que toda tu vida te has sentido perdido, sin propósito, sin esperanza.
Tu mundo no es real Tomás, Terra Ferma fue tu única oportunidad, la única forma por la que pude recuperarte.
-No me recuperaste, me abandonaste cuando tenía 10 años, te suicidaste y nos dejaste a papá y a mí solos.
Luego él por tu culpa se volvió loco, y lo internaron en un psiquiátrico durante el resto de su vida.
-Tu padre murió por la misma razón que yo, porque su corazón no aguantó más la culpa, el dolor y los remordimientos de lo que hizo.
-¡Papá nunca hizo nada malo!
La madre de Tomás le cogió la mano a su hijo, lo levantó del suelo y lo guió hasta el viejo espejo que tenían en la entrada de su casa.
Tomás se horrorizó al observar su propio reflejo en el cristal, su rostro había cambiado por completo, era rubio, de ojos azules, con la nariz más pequeña y la barbilla más redondeada.
-Este es tu verdadero aspecto Tomás, yo siempre he sido rubia, sólo que me teñí el pelo de color negro para ayudarte a adaptarte.
-El rostro que ahora estás viendo siempre fue el tuyo, y lo has recuperado desde que volviste a Terra Ferma.
-¿Qué significa todo esto?. !No entiendo nada¡
¡Ése no soy yo!
-Sí lo eres, lo sabes, lo sabrás.
Tomás dió un empujón a su madre y salió corriendo hasta la puerta de la casa, intentó abrirla pero fue en vano.
-No puedes marcharte Tomás, no hasta que no sepas a dónde ir.
-Sólo quiero volver a casa, al mundo real.
-Tu brújula te marcará el camino, pero antes debes saber a lo que te enfrentas.
-¿Y cómo lo averiguo?
-Cerca de Épsilon, a unos 5 km al Este, verás una montaña, en la cumbre vive un adivino, él te dirá todo lo que necesitas saber.
La puerta se abrió de par en par, y Tomás antes de cruzarla, miró a su madre a los ojos y le dijo:
-Te quiero mamá.
-Te quiero, hijo mío.
Capitulo 33-Icarus
El Demiurgo entró en el laboratorio, con la cabeza alzada y embriagado por un aire de prepotencia.
Frente a él se mostraban una multitud de pantallas, monitores esparcidos por toda la habitación, que mostraban los datos del funcionamiento de Terra Ferma.
El Demiurgo se acercó al jefe de laboratorio:
-¿Cómo va el programa?
-Ahora está en óptimo funcionamiento, la mayoría de los usuarios se han borrado del programa, muchos territorios están desiertos, las ciudades están abandonadas y gobierna la ley del más fuerte.
-La situación es caótica ya veo, pero hemos encontrado la solución.
-¿Se refiere al Dispositivo que recuperamos de la Ciudad Prohibída?
-Exáctamente, nos permitirá reiniciar y reparar el programa sin formatearlo.
-Pero éso es imposible, ese Dispositivo tendrá miles de años.
-Millones amigo mío, millones.
-¿Pero qué piensa hacer?
-Lo primero es lo primero, ¿Están los satélites operativos?
-En 5 horas podremos iniciar la operación Icarus, señor.
-No puede haber ningún error jefe, quiero que este laboratorio borre cualquier rastro que Icarus pueda dejar de la implicación de Genimus, en esta operación.
-No se preocupe señor Campos, tengo en mi equipo a infomáticos y astrónomos que llevan rechazando ofertas de empleo durante años de la NASA y la CIA para trabajar con nosotros.
El Demiurgo sonrió, cogió el teléfono móvil de su bolsillo y llamó a un número de teléfono:
-Lo sentimos, pero este número de teléfono no se encuentra en este momento operativo.
El Demiurgo colgó el teléfono, debía de estar ahora mismo conectada, tendría que esperar para hablar con ella.
Frente a él se mostraban una multitud de pantallas, monitores esparcidos por toda la habitación, que mostraban los datos del funcionamiento de Terra Ferma.
El Demiurgo se acercó al jefe de laboratorio:
-¿Cómo va el programa?
-Ahora está en óptimo funcionamiento, la mayoría de los usuarios se han borrado del programa, muchos territorios están desiertos, las ciudades están abandonadas y gobierna la ley del más fuerte.
-La situación es caótica ya veo, pero hemos encontrado la solución.
-¿Se refiere al Dispositivo que recuperamos de la Ciudad Prohibída?
-Exáctamente, nos permitirá reiniciar y reparar el programa sin formatearlo.
-Pero éso es imposible, ese Dispositivo tendrá miles de años.
-Millones amigo mío, millones.
-¿Pero qué piensa hacer?
-Lo primero es lo primero, ¿Están los satélites operativos?
-En 5 horas podremos iniciar la operación Icarus, señor.
-No puede haber ningún error jefe, quiero que este laboratorio borre cualquier rastro que Icarus pueda dejar de la implicación de Genimus, en esta operación.
-No se preocupe señor Campos, tengo en mi equipo a infomáticos y astrónomos que llevan rechazando ofertas de empleo durante años de la NASA y la CIA para trabajar con nosotros.
El Demiurgo sonrió, cogió el teléfono móvil de su bolsillo y llamó a un número de teléfono:
-Lo sentimos, pero este número de teléfono no se encuentra en este momento operativo.
El Demiurgo colgó el teléfono, debía de estar ahora mismo conectada, tendría que esperar para hablar con ella.
lunes
Capitulo 32-Épsilon
Elena y Tomás detuvieron sus caballos en un establo cerca de la ciudad, allí los cuidarían hasta que volvieran a reclamarlos.
La entrada a la ciudad de Épsilon estaba desierta.
Sólo se podían ver calles desiertas y edificios abandonados, a parte de unos cuantos silbidos, producidos por el impacto del viento sobre los cristales de las ventanas.
La ciudad fantasma llevaba sólo unos cuantos días abandonada, únicamente quedaban los dueños del establo y algunos okupas que aprovecharon esta situación.
Tomás se situó durante todo el tiempo detrás de Elena, no quería perderla de vista en ningún momento.
-Nos alojaremos en aquel hotel de allí esta noche.
-¿Cómo? Tenéis hoteles en Terra Ferma, no lo entiendo, todo ésto realmente es un sueño.
-Claro que es un sueño Tomás, pero piensa en este lugar como un videojuego, la primera vez que te conectas eres un extraño sin hogar, y poco a poco te vas ganando una casa, un coche, un trabajo.
-Y los hoteles es donde ¨guardas la partida¨ por así decirlo.
-Si, puedes desconectarte donde quieras y si estás registrado en un hotel, cuando vuelves a conectarte, aparecerás de nuevo en tu habitación.
-Me parece que deberíais haber hecho eso desde el principio.
-Más vale tarde que nunca.
Elena estaba contenta, Tomás estaba empezando a relajarse, tal vez con el tiempo pudiera llegar a fiarse realmente de ella.
Delante de ellos, en medio de la antigua carretera principal de la ciudad, yacía el cuerpo de un hombre.
Estaba vestido con un mono gris, claramente formaba parte de la vestimenta de un preso.
Tomás se acercó al cuerpo con rapidez pero Elena lo detuvo con fuerza.
-Espera, no tan rápido.
-¡Ése hombre está herido, necesita nuestra ayuda.!
-Recuerdas lo que te pasó la última vez que ayudaste a una persona.
Ella tenía razón, podía ser una trampa igual que la planeada por El Demiurgo.
Elena en lugar de Tomás se acercó al cuerpo.
Se inclinó y le dio la vuelta, estaba muerto.
De repente Tomás sintió un fuerte impacto en su cabeza, cayó al suelo siendo incapaz de controlar sus piernas.
Elena se acercó corriendo al hombre que había golpeado a Tomás, una especie de guarda de prisión, que recogió a Tomás del suelo y lo utilizó como escudo humano, amenazándole con un cuchillo.
Elena desenfundó el arma y apuntó al guarda:
-Suéltelo.
El guarda empezó a hablar en una lengua extraña, una que Elena no comprendía.
Entonces a Elena se le ocurrió una manera de solucionar esta situación, movió el cañón de su arma y disparó en el pecho a Tomás.
Su cuerpo cayó al suelo y mientras se regeneraba, Elena redujo al guarda.
Pero el cuerpo que yacía en la calle desapareció en ese momento, junto al guarda que había placado Elena.
Tomás se levantó del suelo con un ardor de estómago insoportable:
-La próxima vez, avísame antes de pegarme 2 tiros.
-Lo siento, no podía hacer nada que asustara a ese tipo.
-No podía matarme, además no se habría enterado, era ruso.
-¿Ruso?
-Si, hace unos años tuve que supervisar la contrucción de un puente en Moscú, así que chapurreo un poco el idioma.
-Vaya, pues parece que nuestros amigos rusos se han desconectado.
-Sí, y lo más probable es que no vuelvan.
Elena sonrió:
-Te has dado cuenta que eran de una cárcel.
Tomás asintió, y Elena se dirigió hacia la entrada del hotel.
La entrada a la ciudad de Épsilon estaba desierta.
Sólo se podían ver calles desiertas y edificios abandonados, a parte de unos cuantos silbidos, producidos por el impacto del viento sobre los cristales de las ventanas.
La ciudad fantasma llevaba sólo unos cuantos días abandonada, únicamente quedaban los dueños del establo y algunos okupas que aprovecharon esta situación.
Tomás se situó durante todo el tiempo detrás de Elena, no quería perderla de vista en ningún momento.
-Nos alojaremos en aquel hotel de allí esta noche.
-¿Cómo? Tenéis hoteles en Terra Ferma, no lo entiendo, todo ésto realmente es un sueño.
-Claro que es un sueño Tomás, pero piensa en este lugar como un videojuego, la primera vez que te conectas eres un extraño sin hogar, y poco a poco te vas ganando una casa, un coche, un trabajo.
-Y los hoteles es donde ¨guardas la partida¨ por así decirlo.
-Si, puedes desconectarte donde quieras y si estás registrado en un hotel, cuando vuelves a conectarte, aparecerás de nuevo en tu habitación.
-Me parece que deberíais haber hecho eso desde el principio.
-Más vale tarde que nunca.
Elena estaba contenta, Tomás estaba empezando a relajarse, tal vez con el tiempo pudiera llegar a fiarse realmente de ella.
Delante de ellos, en medio de la antigua carretera principal de la ciudad, yacía el cuerpo de un hombre.
Estaba vestido con un mono gris, claramente formaba parte de la vestimenta de un preso.
Tomás se acercó al cuerpo con rapidez pero Elena lo detuvo con fuerza.
-Espera, no tan rápido.
-¡Ése hombre está herido, necesita nuestra ayuda.!
-Recuerdas lo que te pasó la última vez que ayudaste a una persona.
Ella tenía razón, podía ser una trampa igual que la planeada por El Demiurgo.
Elena en lugar de Tomás se acercó al cuerpo.
Se inclinó y le dio la vuelta, estaba muerto.
De repente Tomás sintió un fuerte impacto en su cabeza, cayó al suelo siendo incapaz de controlar sus piernas.
Elena se acercó corriendo al hombre que había golpeado a Tomás, una especie de guarda de prisión, que recogió a Tomás del suelo y lo utilizó como escudo humano, amenazándole con un cuchillo.
Elena desenfundó el arma y apuntó al guarda:
-Suéltelo.
El guarda empezó a hablar en una lengua extraña, una que Elena no comprendía.
Entonces a Elena se le ocurrió una manera de solucionar esta situación, movió el cañón de su arma y disparó en el pecho a Tomás.
Su cuerpo cayó al suelo y mientras se regeneraba, Elena redujo al guarda.
Pero el cuerpo que yacía en la calle desapareció en ese momento, junto al guarda que había placado Elena.
Tomás se levantó del suelo con un ardor de estómago insoportable:
-La próxima vez, avísame antes de pegarme 2 tiros.
-Lo siento, no podía hacer nada que asustara a ese tipo.
-No podía matarme, además no se habría enterado, era ruso.
-¿Ruso?
-Si, hace unos años tuve que supervisar la contrucción de un puente en Moscú, así que chapurreo un poco el idioma.
-Vaya, pues parece que nuestros amigos rusos se han desconectado.
-Sí, y lo más probable es que no vuelvan.
Elena sonrió:
-Te has dado cuenta que eran de una cárcel.
Tomás asintió, y Elena se dirigió hacia la entrada del hotel.
sábado
Capitulo 31-Cielo Rojo
El Adivino se levantó de su cama, una cama hecha de piedra que se encontraba en lo alto de la montaña, desde donde podía vislumbrar todo la extensa selva de esa parte de Terra Ferma, ahora convertida en un desierto.
Pero esta vez la arena del desierto tenía un color extrañamente verdoso, y el cielo estaba pintado de un color rojo muy intenso, como el color de la sangre.
De repente el Adivino apareció en medio de la ciudad de Sidney, en lo alto del palacio de la ópera.
Y al alrededor de éste edificio, se veía el desierto de Terra Ferma que se perdía en el horizonte.
El Adivino se asustó, porque miles de personas empezaron a correr hacia donde estaba, y al situarse en la base del palacio de la ópera, se arrodillaron y empezaron a rezar.
En ese mismo momento la ciudad de Sidney apareció en su totalidad, pero abandonada y descuidada al verse sus calles cubiertas totalmente de arena.
A lo lejos en diversos puntos del desierto al igual que Sidney, aparecieron las ciudades de Nueva York, Pekín, Moscú, Madrid.... Y muchas más.
Se situaban entre sí formando una circunferencia, y en el centro de aquel círculo de arena que separaba las distintas ciudades, se levantaba una gigantesta pirámide maya.
Construida de piedra antigua y con uno de sus bordes escalonados hasta la cima.
Y allí en lo alto se veía una máquina, de unos 6 metros de altura, hecha de metal y constituida en 2 partes, la superior, parecida a un gigantesco bloque de acero que en su parte inferior salían dos tubos de metal del tamaño de dos brazos humanos.
Desembocaban en un espacio vacío de unos 2 metros de altura, aproximadamente de la altura de un hombre adulto, y en la parte inferior se encontraba otro bloque de acero, pero esta vez más redondeado, apoyado en el suelo de la cima de la pirámide, por tres patas del mismo metal que los bloques, formando un trípode.
El Adivino se sorprendió al ver a un hombre, aproximadamente de unos 35 años aparecer en la cumbre y situarse en el espacio vacío de la máquina.
En cuanto lo hizo un rayo de color violeta salió disparado desde la máquina hacia el cielo, y en cuanto tocó las nubes todo ese escenario que apareció ante el Adivino desapareció, devolviéndole a su hogar en Terra Ferma, aparentemente con la total normalidad.
El Adivino había sufrido alucinaciones y premoniciones bastante vívidas desde que llegó a Terra Ferma, de hecho ése era su trabajo.
Pero esta vez había sido distinto, fue demasiado real como para dejarlo pasar sin más.
Pero esta vez la arena del desierto tenía un color extrañamente verdoso, y el cielo estaba pintado de un color rojo muy intenso, como el color de la sangre.
De repente el Adivino apareció en medio de la ciudad de Sidney, en lo alto del palacio de la ópera.
Y al alrededor de éste edificio, se veía el desierto de Terra Ferma que se perdía en el horizonte.
El Adivino se asustó, porque miles de personas empezaron a correr hacia donde estaba, y al situarse en la base del palacio de la ópera, se arrodillaron y empezaron a rezar.
En ese mismo momento la ciudad de Sidney apareció en su totalidad, pero abandonada y descuidada al verse sus calles cubiertas totalmente de arena.
A lo lejos en diversos puntos del desierto al igual que Sidney, aparecieron las ciudades de Nueva York, Pekín, Moscú, Madrid.... Y muchas más.
Se situaban entre sí formando una circunferencia, y en el centro de aquel círculo de arena que separaba las distintas ciudades, se levantaba una gigantesta pirámide maya.
Construida de piedra antigua y con uno de sus bordes escalonados hasta la cima.
Y allí en lo alto se veía una máquina, de unos 6 metros de altura, hecha de metal y constituida en 2 partes, la superior, parecida a un gigantesco bloque de acero que en su parte inferior salían dos tubos de metal del tamaño de dos brazos humanos.
Desembocaban en un espacio vacío de unos 2 metros de altura, aproximadamente de la altura de un hombre adulto, y en la parte inferior se encontraba otro bloque de acero, pero esta vez más redondeado, apoyado en el suelo de la cima de la pirámide, por tres patas del mismo metal que los bloques, formando un trípode.
El Adivino se sorprendió al ver a un hombre, aproximadamente de unos 35 años aparecer en la cumbre y situarse en el espacio vacío de la máquina.
En cuanto lo hizo un rayo de color violeta salió disparado desde la máquina hacia el cielo, y en cuanto tocó las nubes todo ese escenario que apareció ante el Adivino desapareció, devolviéndole a su hogar en Terra Ferma, aparentemente con la total normalidad.
El Adivino había sufrido alucinaciones y premoniciones bastante vívidas desde que llegó a Terra Ferma, de hecho ése era su trabajo.
Pero esta vez había sido distinto, fue demasiado real como para dejarlo pasar sin más.
Capitulo 30-Paseando al Jefe
Usutu se despertó repentinamente, el sonido del teléfono se apoderó de la habitación, derrotando el dominio que el silencio poseía por la noche.
Usutu llevaba conectado a Terra Ferma mucho más tiempo del que estaba acostumbrado, y lo único que deseaba al volver al mundo real, era dormir lo máximo que pudiera.
Pero su suerte terminó con aquella llamada.
-¿Diga?
-Señor Bangalí, me temo que sus vacaciones acaban de terminar esta mañana, necesitamos que se presente a las 11:00 AM en la puerta principal del hotel San Marcos, Genimus quiere que ahora trabaje para El.
-No se preocupe señor, allí estaré.
Usutu se duchó y se aseó con una especial antención, no quería causar a su nuevo jefe una mala impresión el primer día.
Después se acercó a su armario y se vistió con su uniforme, hacía mucho tiempo que no sentía el tacto de aquel traje sobre su piel.
Salió de su casa y con gran rapidez se dirigió al garage de la sede central de Genimus.
El guardia de seguridad observó como Usutu llegaba a la puerta, y cuando se situó bajo la camara de seguridad mostró su tarjeta de identificación de Genimus.
La puerta se abrió y Usutu entró en el garage por la puerta trasera, al pasar por la cabina donde estaba el guardia lo saludó con la mano.
-Parece que se te acabó la buena vida Usutu.
-Siempre es horrible la vuelta al cole.
Usutu al girar la cabeza pudo observar como el guardia esbozaba una sonrisa.
La limusina que Genimus le había prestado, resplandecía en comparación con los demás coches de aquel garage.
Era el vehículo más bonito que Usutu había visto en su vida.
Recogió las llaves que sus superiores dejaron escondidas detrás de la rueda derecha trasera, y entró en el vehículo.
Salió del garage y se dirigió atravesando la avenida Figueroa hacia el hotel San Marcos.
Aparcó cerca de la entrada principal y miró su reloj de pulsera, eran las 10:59, había llegado a tiempo.
Salió de la limusina y se dirigió a la puerta principal,
A los pocos segundos se abrieron las puertas de cristal de la entrada principal del hotel y apareció su nuevo Jefe.
Estaba vestido con un traje negro impecable, seguramente valía más dinero que todo su piso.
-¿Señor Bangalí?, Tengo entendido que es mi nuevo chófer.
-Así es Señor, si me permite, déjeme acompañarle hasta su limusina.
Usutu con la cortesía y educación que le correspondía debido a su trabajo, le abrió la puerta trasera de la limusina a su jefe.
El Demiurgo entró en el coche y acto seguido Usutu se posicionó a los mandos del vehículo.
-¿A dónde quiere que le lleve Señor?
-A la sede central de Genimus por favor.
Usutu arrancó el coche y se dirigió de vuelta a Genimus.
-Perdone mi pedantería señor Bangalí pero quería saber si era tan eficiente en su trabajo como me habían asegurado, y veo que es cierto.
-Gracias Señor, hago lo que puedo.
-Por favor llámeme Tomás.
-¿Tomás?
-¿No le gusta mi nombre?
-Sí claro Señor, es que mi tío se llama igual que usted.
-Bueno, el mundo es un pañuelo.
Usutu se tensó al oír el nombre del nuevo dueño de Genimus.
¿Sería sólo una coincidencia?
La verdad es que ese hombre no se parecía en nada al Tomás de Terra Ferma, tenía el pelo de color negro y los ojos verdes.
-¿Cómo se llama usted, señor Bangalí?
-Usutu Señor.
-Usutu ¿Qué le he dicho?
-Perdón, Tomás.
El Demiurgo sonrió, su chófer parecía un hombre íntegro.
-Permíteme que le pregunte una cosa Usutu ¿Es usted usuario de Terra Ferma?
-No lo soy, supongo que mi estatus en la empresa no me permite tener acceso al programa, además no podría permitírmelo.
-¿Y eso?
-Me divorcié hace 3 años, tengo que pagar las pensiones de mis 2 hijas pequeñas, más la hipoteca del piso.
.Bueno Usutu, no se preocupe, una llamada mía desde esta limusina a los responsables de venta de la empresa, le conseguiría su par de gafas holográficas en cuestión de minutos.
-Muchas gracias Tomás, pero creo que no puedo aceptar su oferta.
El Demiurgo confirmó sus sospechas, ese hombre era de confianza.
-¿Usted era anteriormente el chófer del señor Campos verdad?
-Sí, fue un gran ejemplo a seguir para todos.
-Tiene razón, espero no ensuciar la reputación de mi padre.
¿És el hijo del señor Campos?
-Heredé sus acciones hace poco.
Ahora sí que se habían complicado las cosas, ese hombre no sólo se llamaba igual que Tomás, si no que tenía el mismo apellido.
El edificio de Genimus apareció en el parabrisas de la limusina.
-Déjeme ya aquí, Usutu.
Usutu se acercó al bordillo de la acera y detuvo el coche.
El Demiurgo salió de la limusina y antes de dirigirse hacia la puerta de Genimus, se acercó a la ventanilla de Usutu.
-Me ha encantado conocerle Usutu, no se preocupe más por mí hoy, puede tomarse el resto del día libre.
-Muchas gracia Tomás, ha sido un placer para mí también.
El Demiurgo y Usutu se estrecharon la mano a través de la apertura que dejó la ventanilla al bajarse.
Finalmente, El Demiurgo entró en la sede de Genimus.
Usutu llevaba conectado a Terra Ferma mucho más tiempo del que estaba acostumbrado, y lo único que deseaba al volver al mundo real, era dormir lo máximo que pudiera.
Pero su suerte terminó con aquella llamada.
-¿Diga?
-Señor Bangalí, me temo que sus vacaciones acaban de terminar esta mañana, necesitamos que se presente a las 11:00 AM en la puerta principal del hotel San Marcos, Genimus quiere que ahora trabaje para El.
-No se preocupe señor, allí estaré.
Usutu se duchó y se aseó con una especial antención, no quería causar a su nuevo jefe una mala impresión el primer día.
Después se acercó a su armario y se vistió con su uniforme, hacía mucho tiempo que no sentía el tacto de aquel traje sobre su piel.
Salió de su casa y con gran rapidez se dirigió al garage de la sede central de Genimus.
El guardia de seguridad observó como Usutu llegaba a la puerta, y cuando se situó bajo la camara de seguridad mostró su tarjeta de identificación de Genimus.
La puerta se abrió y Usutu entró en el garage por la puerta trasera, al pasar por la cabina donde estaba el guardia lo saludó con la mano.
-Parece que se te acabó la buena vida Usutu.
-Siempre es horrible la vuelta al cole.
Usutu al girar la cabeza pudo observar como el guardia esbozaba una sonrisa.
La limusina que Genimus le había prestado, resplandecía en comparación con los demás coches de aquel garage.
Era el vehículo más bonito que Usutu había visto en su vida.
Recogió las llaves que sus superiores dejaron escondidas detrás de la rueda derecha trasera, y entró en el vehículo.
Salió del garage y se dirigió atravesando la avenida Figueroa hacia el hotel San Marcos.
Aparcó cerca de la entrada principal y miró su reloj de pulsera, eran las 10:59, había llegado a tiempo.
Salió de la limusina y se dirigió a la puerta principal,
A los pocos segundos se abrieron las puertas de cristal de la entrada principal del hotel y apareció su nuevo Jefe.
Estaba vestido con un traje negro impecable, seguramente valía más dinero que todo su piso.
-¿Señor Bangalí?, Tengo entendido que es mi nuevo chófer.
-Así es Señor, si me permite, déjeme acompañarle hasta su limusina.
Usutu con la cortesía y educación que le correspondía debido a su trabajo, le abrió la puerta trasera de la limusina a su jefe.
El Demiurgo entró en el coche y acto seguido Usutu se posicionó a los mandos del vehículo.
-¿A dónde quiere que le lleve Señor?
-A la sede central de Genimus por favor.
Usutu arrancó el coche y se dirigió de vuelta a Genimus.
-Perdone mi pedantería señor Bangalí pero quería saber si era tan eficiente en su trabajo como me habían asegurado, y veo que es cierto.
-Gracias Señor, hago lo que puedo.
-Por favor llámeme Tomás.
-¿Tomás?
-¿No le gusta mi nombre?
-Sí claro Señor, es que mi tío se llama igual que usted.
-Bueno, el mundo es un pañuelo.
Usutu se tensó al oír el nombre del nuevo dueño de Genimus.
¿Sería sólo una coincidencia?
La verdad es que ese hombre no se parecía en nada al Tomás de Terra Ferma, tenía el pelo de color negro y los ojos verdes.
-¿Cómo se llama usted, señor Bangalí?
-Usutu Señor.
-Usutu ¿Qué le he dicho?
-Perdón, Tomás.
El Demiurgo sonrió, su chófer parecía un hombre íntegro.
-Permíteme que le pregunte una cosa Usutu ¿Es usted usuario de Terra Ferma?
-No lo soy, supongo que mi estatus en la empresa no me permite tener acceso al programa, además no podría permitírmelo.
-¿Y eso?
-Me divorcié hace 3 años, tengo que pagar las pensiones de mis 2 hijas pequeñas, más la hipoteca del piso.
.Bueno Usutu, no se preocupe, una llamada mía desde esta limusina a los responsables de venta de la empresa, le conseguiría su par de gafas holográficas en cuestión de minutos.
-Muchas gracias Tomás, pero creo que no puedo aceptar su oferta.
El Demiurgo confirmó sus sospechas, ese hombre era de confianza.
-¿Usted era anteriormente el chófer del señor Campos verdad?
-Sí, fue un gran ejemplo a seguir para todos.
-Tiene razón, espero no ensuciar la reputación de mi padre.
¿És el hijo del señor Campos?
-Heredé sus acciones hace poco.
Ahora sí que se habían complicado las cosas, ese hombre no sólo se llamaba igual que Tomás, si no que tenía el mismo apellido.
El edificio de Genimus apareció en el parabrisas de la limusina.
-Déjeme ya aquí, Usutu.
Usutu se acercó al bordillo de la acera y detuvo el coche.
El Demiurgo salió de la limusina y antes de dirigirse hacia la puerta de Genimus, se acercó a la ventanilla de Usutu.
-Me ha encantado conocerle Usutu, no se preocupe más por mí hoy, puede tomarse el resto del día libre.
-Muchas gracia Tomás, ha sido un placer para mí también.
El Demiurgo y Usutu se estrecharon la mano a través de la apertura que dejó la ventanilla al bajarse.
Finalmente, El Demiurgo entró en la sede de Genimus.
viernes
Capitulo 29-El Ágora de Urano
El majestuoso palacio imperial proyectaba su sombra sobre la plaza donde está situado.
Al borde de ella se encontraba El Demiurgo, realizando una reverencia al responsable chino de la seguridad de la Ciudad Prohibida.
Los empleados de Genimus que acompañaban a su jefe presentaron del mismo modo sus respetos, habían conseguido todos los permisos necesarios.
El Demiurgo despidiendo al jefe de seguridad de aquel lugar, se adentró en el palacio imperial seguido de sus hombres.
La planta baja del palacio era impresionante en su belleza, miles y miles de años de historia aparecian ante ellos y El Demiurgo caminó con energia hasta el final de la sala.
Su empleado encargado de asuntos informáticos se acercó a El:
-Señor Campos, creo que deberíamos despertar ya a los usuarios de la prisión de Siberia.
-Muy bien, hágalo.
Boris dió media vuelta y salíó por la puerta del palacio, mientras El Demiurgo pegaba su cabeza a la pared, buscando algo con determinación.
Después de unos minutos se detuvo y hizo una señal a sus hombres para que se acercaran.
-Aquí está, ¿Lo véis?
-¿Se refiere a ese grabado en la pared señor?
-Exáctamente, llevo mucho tiempo esperando este momento.
En la pared justo donde se situaba El Demiurgo, un dibujo de Urano, la representación del Cielo según la mitología griega, se mostraba ante ellos, de una manera casi imperceptible desde tan solo 2 metros de distancia, había que situarse prácticamente a 2 cm de la pared para verlo.
El Demiurgo, arroyado por la emoción, presionó el grabado hacia dentro, y un fragmento de esa misma pared se movió hacia la izquierda, descubriendo un pasadizo secreto.
Al Demiurgo le sobrevino un mareo repentino y en cuanto levantó la vista observó que se encontraba en la sala secreta donde escondía la brújula.
Veía todo el entorno de una manera difuminada, como si estuviera dentro de otro cuerpo, observándolo todo desde 3º persona.
Sus ojos se acercaron al atril de piedra y un brazo, que definitivamente no era el suyo, se alargó y recogió la brújula.
Visto esto, la imagen desapareció y volvió a estar en la Ciudad Prohibida.
-¿Se encuentra usted bien, señor?
-Sí, estoy bien.
El Demiurgo y sus hombres descendieron por el pasadizo secreto hasta alcanzar una importante profundidad en el subsuelo.
Iban armados con linternas especiales para la exploración de cuevas, por lo que la visivilidad no era un problema.
Alcanzaron el final del pasadizo y un muro de cemento les cerró el paso.
Nada más verlo, 5 de los acompañantes Del Demiurgo se agarraron la cabeza con desesperación y cayeron al suelo gritando y llorando de dolor.
Todas las linternas y los objetos de metal que llevaba el grupo consigo salió volando hasta pegarse en el muro de cemento.
-¿Qué está pasando señor?
-Pasa que lo hemos encontrado, retirad este muro y recuperar el Dispositivo lo antes posible, luego trasladarlo a la sede central de Genimus.
-¿Espere, tras este muro se encuentra el Ágora de Urano?
-Sí, pero el Ágora no es lo que importa, si no lo que hay escondido en ella.
-Entiendo señor, ahora mismo empezaremos la excavación.
El Demiurgo le dió las gracias a su jefe de obras, y salió a través del pasadizo secreto a la superficie.
Al borde de ella se encontraba El Demiurgo, realizando una reverencia al responsable chino de la seguridad de la Ciudad Prohibida.
Los empleados de Genimus que acompañaban a su jefe presentaron del mismo modo sus respetos, habían conseguido todos los permisos necesarios.
El Demiurgo despidiendo al jefe de seguridad de aquel lugar, se adentró en el palacio imperial seguido de sus hombres.
La planta baja del palacio era impresionante en su belleza, miles y miles de años de historia aparecian ante ellos y El Demiurgo caminó con energia hasta el final de la sala.
Su empleado encargado de asuntos informáticos se acercó a El:
-Señor Campos, creo que deberíamos despertar ya a los usuarios de la prisión de Siberia.
-Muy bien, hágalo.
Boris dió media vuelta y salíó por la puerta del palacio, mientras El Demiurgo pegaba su cabeza a la pared, buscando algo con determinación.
Después de unos minutos se detuvo y hizo una señal a sus hombres para que se acercaran.
-Aquí está, ¿Lo véis?
-¿Se refiere a ese grabado en la pared señor?
-Exáctamente, llevo mucho tiempo esperando este momento.
En la pared justo donde se situaba El Demiurgo, un dibujo de Urano, la representación del Cielo según la mitología griega, se mostraba ante ellos, de una manera casi imperceptible desde tan solo 2 metros de distancia, había que situarse prácticamente a 2 cm de la pared para verlo.
El Demiurgo, arroyado por la emoción, presionó el grabado hacia dentro, y un fragmento de esa misma pared se movió hacia la izquierda, descubriendo un pasadizo secreto.
Al Demiurgo le sobrevino un mareo repentino y en cuanto levantó la vista observó que se encontraba en la sala secreta donde escondía la brújula.
Veía todo el entorno de una manera difuminada, como si estuviera dentro de otro cuerpo, observándolo todo desde 3º persona.
Sus ojos se acercaron al atril de piedra y un brazo, que definitivamente no era el suyo, se alargó y recogió la brújula.
Visto esto, la imagen desapareció y volvió a estar en la Ciudad Prohibida.
-¿Se encuentra usted bien, señor?
-Sí, estoy bien.
El Demiurgo y sus hombres descendieron por el pasadizo secreto hasta alcanzar una importante profundidad en el subsuelo.
Iban armados con linternas especiales para la exploración de cuevas, por lo que la visivilidad no era un problema.
Alcanzaron el final del pasadizo y un muro de cemento les cerró el paso.
Nada más verlo, 5 de los acompañantes Del Demiurgo se agarraron la cabeza con desesperación y cayeron al suelo gritando y llorando de dolor.
Todas las linternas y los objetos de metal que llevaba el grupo consigo salió volando hasta pegarse en el muro de cemento.
-¿Qué está pasando señor?
-Pasa que lo hemos encontrado, retirad este muro y recuperar el Dispositivo lo antes posible, luego trasladarlo a la sede central de Genimus.
-¿Espere, tras este muro se encuentra el Ágora de Urano?
-Sí, pero el Ágora no es lo que importa, si no lo que hay escondido en ella.
-Entiendo señor, ahora mismo empezaremos la excavación.
El Demiurgo le dió las gracias a su jefe de obras, y salió a través del pasadizo secreto a la superficie.
jueves
Capitulo 28-¿En Quién Confiamos?
Elena estaba agotada, el calor sofocante del desierto iba aumentando con el paso del tiempo, y sólo la sombra que proyectaban los caballos que había atado en una roca cerca de la Biblioteca le aliviaban la presión de la temperatura.
Bebió de su cantimplora, lo que le refrescó la garganta y también los dolorosos recuerdos de la muerte de su antiguo informador.
Cuando estaba cerrando el tapón de la cantimplora vio a Usutu y Tomás caminando hacia ella, el primero tenía una expresión de alivio en su rostro y el segundo, no dejaba de tocarse la espalda con cara de agobio.
-La hemos encontrado.
-¿Tenéis la brújula?
-Espera, tienes muchos cortes abiertos en la cara y magulladuras en los brazos.
-Estoy bien Usutu, déjame verla.
Usutu sacó la brújula de su bolsillo y se la entregó a Elena.
-Llevo mucho tiempo intentando encontrarla, parece que tu reputación es cierta o incluso te minusvalora, amigo mío.
-En realidad, sin Tomás no hubiera podido recogerla.
Elena giró su cabeza en dirección a Tomás y sin previo aviso Tomás sacó rápidamente de la cintura de Usutu la pistola que escondía allí.
La cargó y apuntó con ella a la cabeza de Elena.
-¡Tomás, qué estás haciendo!
-¡Ésta mujer me engañó, me trajo aquí y ahora estoy atrapado en esta mierda de sueño, pero si eso no fuera poco ahora resulta que por su culpa Usutu, mataron a tu equipo, te secuestraron y a mí me dispararon.!
¿Y para qué?
¡Por una maldita brújula!
-Tomás si le disparas, morirá y si mueres en Terra Ferma ya nunca podrás volver.
Elena se mantuvo impasible, mirando con una seneridad muy extraña a Tomás en su situación.
-Tomás, entiendo que me culpes de todo lo que te ha pasado y en parte soy culpable de muchos de tus problemas pero no he venido aquí a perjudicarte de ningún modo, si no a ayudarte.
Los ojos azules de Elena se clavaron en la conciencia de Tomás, parecía que no le estaba mintiendo pero eso fue precisamente lo que pensó Tomás cuando la conoció en la cafetería.
Usutu tensó sus músculos confiando en estar preparado para placar a Tomás si finalmente decidía apretar el gatillo pero esperó confiando en que no lo hiciera.
-¿Ayudarme a qué?
-A escapar de Terra Ferma.
Tomás volvió a dudar de sus intenciones ¿Estaba siendo sincera o intentaba volver a engañarlo?
-Tomás, si quieres dispararme, dispara, pero te prometo que si lo haces nunca podrás salir de aquí.
La pistola empezó a temblar debido a que el brazo de Tomás se tensionaba cada vez más hasta que con resignamiento e inseguridad, Tomás bajó el arma y dejó de apuntar a Elena.
Usutu le arrebató el arma de las manos, y en cuestión de segundos descargó todas las balas, incluída la de la recamara.
Tomás se dió la vuelta y caminó unos cuantos metros hasta que se sentó en la arena.
Usutu con un gran enfado le dijo a Elena:
-¿Por qué quieres ayudarlo?
-Porque ése hombre és el único que puede reparar Terra Ferma, además si seguimos la dirección que marca esta brújula llegaremos al Ágora de Gea.
-¿Estás segura de eso? El Ágora de Gea es sólo un mito.
-Es real Usutu, y es nuestra última esperanza de salvar Terra Ferma y la puerta de salida para Tomás de este lugar.
-Y supongo que lo mismo que tiene que hacer Tomás allí para salvar Terra Ferma lo llevará de vuelta al mundo real.
-Eso creo, además es el único que puede hacerlo, no hay nadie más que sea exento de las reglas del programa y eso lo hace especial y muy, muy importante.
-No creo que él lo entienda así.
-Por el bien de todos nosotros, espero que con el tiempo lo haga.
Tomás se encontraba desvalido, hace poco casi dispara a una mujer, se había dejado llevar por la ira y el miedo y casi comete un grave error.
Usutu se acercó a él y le dijo:
-Quiero que me prometas que no harás ninguna locura a partir de ahora.
-Tranquilo, te lo prometo.
-Bien, ahora subirás a uno de esos caballos y acompañarás a Elena hasta la ciudad más cercana, nos veremos allí.
-¿Te desconectas?
-Aunque no te lo creas, tengo una vida en el mundo real.
Usutu desapareció delante de Tomás, y confiando en su nuevo amigo se acercó al caballo que le ofrecía Elena y se subió a él.
Bebió de su cantimplora, lo que le refrescó la garganta y también los dolorosos recuerdos de la muerte de su antiguo informador.
Cuando estaba cerrando el tapón de la cantimplora vio a Usutu y Tomás caminando hacia ella, el primero tenía una expresión de alivio en su rostro y el segundo, no dejaba de tocarse la espalda con cara de agobio.
-La hemos encontrado.
-¿Tenéis la brújula?
-Espera, tienes muchos cortes abiertos en la cara y magulladuras en los brazos.
-Estoy bien Usutu, déjame verla.
Usutu sacó la brújula de su bolsillo y se la entregó a Elena.
-Llevo mucho tiempo intentando encontrarla, parece que tu reputación es cierta o incluso te minusvalora, amigo mío.
-En realidad, sin Tomás no hubiera podido recogerla.
Elena giró su cabeza en dirección a Tomás y sin previo aviso Tomás sacó rápidamente de la cintura de Usutu la pistola que escondía allí.
La cargó y apuntó con ella a la cabeza de Elena.
-¡Tomás, qué estás haciendo!
-¡Ésta mujer me engañó, me trajo aquí y ahora estoy atrapado en esta mierda de sueño, pero si eso no fuera poco ahora resulta que por su culpa Usutu, mataron a tu equipo, te secuestraron y a mí me dispararon.!
¿Y para qué?
¡Por una maldita brújula!
-Tomás si le disparas, morirá y si mueres en Terra Ferma ya nunca podrás volver.
Elena se mantuvo impasible, mirando con una seneridad muy extraña a Tomás en su situación.
-Tomás, entiendo que me culpes de todo lo que te ha pasado y en parte soy culpable de muchos de tus problemas pero no he venido aquí a perjudicarte de ningún modo, si no a ayudarte.
Los ojos azules de Elena se clavaron en la conciencia de Tomás, parecía que no le estaba mintiendo pero eso fue precisamente lo que pensó Tomás cuando la conoció en la cafetería.
Usutu tensó sus músculos confiando en estar preparado para placar a Tomás si finalmente decidía apretar el gatillo pero esperó confiando en que no lo hiciera.
-¿Ayudarme a qué?
-A escapar de Terra Ferma.
Tomás volvió a dudar de sus intenciones ¿Estaba siendo sincera o intentaba volver a engañarlo?
-Tomás, si quieres dispararme, dispara, pero te prometo que si lo haces nunca podrás salir de aquí.
La pistola empezó a temblar debido a que el brazo de Tomás se tensionaba cada vez más hasta que con resignamiento e inseguridad, Tomás bajó el arma y dejó de apuntar a Elena.
Usutu le arrebató el arma de las manos, y en cuestión de segundos descargó todas las balas, incluída la de la recamara.
Tomás se dió la vuelta y caminó unos cuantos metros hasta que se sentó en la arena.
Usutu con un gran enfado le dijo a Elena:
-¿Por qué quieres ayudarlo?
-Porque ése hombre és el único que puede reparar Terra Ferma, además si seguimos la dirección que marca esta brújula llegaremos al Ágora de Gea.
-¿Estás segura de eso? El Ágora de Gea es sólo un mito.
-Es real Usutu, y es nuestra última esperanza de salvar Terra Ferma y la puerta de salida para Tomás de este lugar.
-Y supongo que lo mismo que tiene que hacer Tomás allí para salvar Terra Ferma lo llevará de vuelta al mundo real.
-Eso creo, además es el único que puede hacerlo, no hay nadie más que sea exento de las reglas del programa y eso lo hace especial y muy, muy importante.
-No creo que él lo entienda así.
-Por el bien de todos nosotros, espero que con el tiempo lo haga.
Tomás se encontraba desvalido, hace poco casi dispara a una mujer, se había dejado llevar por la ira y el miedo y casi comete un grave error.
Usutu se acercó a él y le dijo:
-Quiero que me prometas que no harás ninguna locura a partir de ahora.
-Tranquilo, te lo prometo.
-Bien, ahora subirás a uno de esos caballos y acompañarás a Elena hasta la ciudad más cercana, nos veremos allí.
-¿Te desconectas?
-Aunque no te lo creas, tengo una vida en el mundo real.
Usutu desapareció delante de Tomás, y confiando en su nuevo amigo se acercó al caballo que le ofrecía Elena y se subió a él.
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