Samuel Campos estaba muy nervioso, se encontraba enfrente de un grupo de magnates militares que le miraban con ojos muy críticos.
El temblor que tenía en la mano le dificultó beber de su vaso de agua y cuando lo consiguió, encendió un proyector, que se encontraba a su espalda.
-Damas y Caballeros, aquí les presento al objeto material más complejo de nuestro universo.
En la pared se proyectó la imagen de un cerebro humano.
-Ahí lo tienen señores, la mente humana, tan sofisticada y compleja que ni los mejores avances ciéntificos que hemos conseguido en los últimos años, pueden acercarse a comprenderla totalmente.
La imagen cambió y se mostró un diagrama del funcionamiento de la sinapsis cerebral.
-Caballeros, aquí tienen los ladrillos sobre los que se construye el cerebro, unas células nerviosas llamadas neuronas, que en su comunicación entre sí, forjan toda la vida de una persona.
Uno de los generales presentes levantó la mano y preguntó:
-¿Qué quiere decir con toda la vida de una persona?
-Quiero decir que en cada impulso eléctrico que se produce en estas células, en cada estructura que formen según como se coloquen debido a las experiencias personales de cada ser humano,en cada milímetro de esta red infinita, estás tú.
Cada pensamiento, recuerdo, emoción o sentimiento que tenga , haya o tendrá una persona se encuentra aquí, dentro de nuestro cráneo.
-Si ya, todo esto es muy interesante señor Campos ¿Pero en qué puede beneficiarnos a nosotros todo esto?
-Muy buena pregunta señor, ¿Sabían que sólo usan conscientemente como un 15% de la capacidad cerebral que poseen?
Pero eso sólo pasa cuando estamos despiertos, cuando dormimos, el cerebro es capaz de hacer cualquier cosa.
-¿Está hablando de sueños, verdad?
-Sí, pero el problema és que los sueños no se pueden controlar, almacenar, ni utilizar para nuestro beneficio en la vida real, pero últimamente he estado pensando.¿Y si pudiéramos?
-¿Qué quiere decir exáctamente?
-El cerebro humano funciona a base de impulsos eléctricos, y sabemos perfectamente gracias a los ultimos avances en infórmatica, que se pueden utilizar para almacenar y transmitir información en una red global, un proyecto en el que se está trabajando actualmente llamado Internet.
-¿Y cómo piensa hacer eso exactamente?
-Cuando dormimos, el cerebro responde a base de señales lumínicas para mantenerse dormido o despierto, sabiendo ésto, podemos interferir en ese proceso natural y modificarlo a nuestro gusto.
Ahora en la pared se proyectaba la foto de un semáforo.
-En mi investigación descubrí que las luces con una idónea longitud de onda, que pueden sumir a nuestra mente a un estado hipnótico, óptimo para nuestros intereses son la roja y la verde.
-¿Roja y Verde?
-Sí, perfectas para hacernos soñar, pero para controlar y almacenar los sueños necesitamos la luz violeta, y es imprescindible que se mantenga constante durante todo el sueño del usuario.
-¿Pero todo ésto ya lo ha comprobado?
-Si señor, lo he probado conmigo mismo.
Samuel Campos dio una palmada y su ayudante retiró una cortina que se situaba a la derecha del laboratorio, mostrando un sillón con una lámpara justo encima, y un monitor a su lado.
-Permítanme hacerles una demostración.
El ayudante de Samuel encendió el monitor, y se vio la imagen de una selva paradisíaca con un edificio situado a lo lejos, donde a través de sus ventanas podía verse una Biblioteca.
-Lo que estan viendo ahora señores, es un escenario que he creado anoche utilizando la lámpara que ven justo ahí, encima del sillón para sumirme en este escepcional estado onírico.
Luego los datos que creó mi cerebro fueron transmitidos por un cable, que conecta el sillón a mi ordenador personal, porque éste es capaz de reproducirlo en directo a través de este monitor.
-¿Espera que nos creamos todo eso sin más?
Puede ser sólo una grabación.
Samuel sonrió y se recostó sobre el sillón.
-Tal vez quieran apartarse un poco ahora, caballeros.
Sus invitados accedieron a su petición.
Su ayudante encendió la lámpara y una secuencia de luces rojas y verdes cayeron sobre los párpados de Samuel, luego sólo quedo encendida una luz violeta.
Todos los generales presentes miraron con atención al monitor y de repente, apareció la imagen de Samuel Campos en medio de la selva, prácticamente idéntico al real, hasta el último detalle de sus cabellos rubios estaba recreado a la perfección.
Entonces una voz salió por los altavoces del monitor:
-¿Les sigue pareciendo un video?
Lo que estan viendo ahora es el desarrollo de mi sueño en directo, que luego será almacenado en mi ordenador como un vídeo.
Imagínense las posibilidades de un sistema de comunicación indetectable, que no utiliza papel, ni imágenes, ni siquiera ondas de sonido o de radio, una transmisión de datos directa desde nuestra mente hasta nuestro receptor.
Damas y Caballeros, les presento a Terra Ferma.
Samuel, nada más acabar de hablar se desconectó cuando su ayudante apagó la lámpara, y todos los presentes empezaron a aplaudirle en cuanto abrió los ojos.
-¡Es impresionante señor Campos!
-¿Y de cuánta extension de terreno poseé Terra Ferma?
Samuel y su ayudante se miraron a los ojos, compartiendo su cara de preocupación.
-Veran, el programa sólo tiene 2 kilómetros de extensión, por ahora yo soy el único usuario y es todo lo que puedo construir, para que después pueda almacenarlo.
-¿Pero puede crear más terreno no?
-No, si aumento la información de Terra Ferma necesitaría más usuarios conectados, y aún así no sería fáctible, porque para que el sueño no se derrumbe cuando se desconecten, al menos uno tendría que estar conectado las 24 horas.
Y eso el cerebro humano no lo podría soportar, entraría en coma.
-¿Entonces sólo podemos arañar unos kilómetros más en el sistema?
-Exáctamente señor, sin algún tipo de conciencia humana conectada las 24 horas a Terra Ferma, sólo aumentariamos unos 10 kilómetros al terreno con el tiempo.
Los militares se miraron y murmuraron entre ellos, hasta que su portavoz se dirigó a Samuel:
-Lo sentimos, pero vamos a tener que rechazar su oferta, no podemos utilizar Terra Ferma si sólo puede tener como máximo 10 kilómetros de extensión, su trabajo es impresionable, pero no puede sernos útil.
-Pero esperen, denme más tiempo y......
Los generales invitados a la presentación de Terra Ferma se dieron la vuelta, sin escuchar ninguna sola palabra de Samuel y salieron del laboratorio, en tropel.
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