sábado

Capitulo 4-Entrevista.

La sede central de Genimus consistía en un edificio único de 56 plantas, totalmente acristalado en la mayoría de su superficie, como si viniera de un mundo futurista donde la gente se transportaba en coches voladores.
Su gran presencia intimidó a Tomás, cohibido por la magnitud que podría llegar a albergar su nuevo trabajo.
Ya entrando en el despacho lo recibió un hombre vestido con un magnifico traje negro, con corbata roja, y con una gran sonrisa que contagiaba toda su hipocresía.
Le permitió a Tomás guardar asiento y empezó a hablar:
-Buenos días señor Campos, es un placer tenerle como candidato al puesto de arquitecto gráfico en nuestro grupo de ingenieros más importante, del proyecto actual en el que estamos trabajando.
Tengo que decirle que su competencia para este puesto está muy por debajo de su nivel académico y profesional por lo que no creo que tenga ningún problema para conseguir este empleo.
A Tomás se le dibujo una sonrisa en la cara, estaba yendo mucho mejor de lo que esperaba.
-Muchas gracias señor López, para mi seria un privilegio trabajar para ustedes, si quiere puedo empezar por explicarle donde..........
El entrevistador hizo un movimiento sorpresa con su mano, indicando a Tomás de que se callara:
-Espere, no quiero escuchar sus argumentos, realmente está hoy aquí solo para responder a una pregunta.
Tomas se sobresalto, ese método de selección de empleados nunca lo había visto, ¿Solo una pregunta? De que iría aquello.
En ese momento el señor López saco del cajón de su mesa una serie de objetos, todos muy antiguos, y los coloco encima de su mesa, justo delante de Tomás.
Había una biblia, una peonza, un boomerang y una moneda de plata.
Después el entrevistador miro fijamente a Tomás y le dijo:
-¿Cuál de estos objetos ya es tuyo?
-Perdone, ¿Cómo dice?
-¿Cuál de estos objetos ya es tuyo?
Embriagado por la incredulidad y el miedo a equivocarse de opción, Tomás eligió sin pensárselo la peonza.

No hay comentarios:

Publicar un comentario