domingo

Capitulo 20-El Nuevo Propietario.

El señor Vázquez cogió de nuevo su teléfono, esperando con cierta resignación que esta vez su encarga de la seguridad onírica contestara de una vez.
-Sí, jefe ya lo sé, llego tarde pero estaba conectada hasta hace 15 minutos.
-¿Y cómo es posible que con la reunión tan importante que tenemos dentro de 1 hora, usted se pase la víspera jugando a Freddy Krueger?
-Le aseguro que necesitaba conectarme.
-¿Y se puede saber porqué?
-Un amigo necesitaba mi ayuda.
-Señorita Reyes, una de las razones por las que es una de mis mujeres de confianza es porque no creía que se dejara llevar por sus sentimientos personales antes que por su profesionalidad.
-Tiene razón señor, le aseguro que esto no volverá a pasar.
El señor Vázquez colgó el teléfono, confiaba demasiado en esa mujer, después de tantos años trabajando con ella para que en esta precisa situación aparecieran rencores entre ellos.
Una hora más tarde, todos los accionistas mayoritarios de Geminus se reunieron en la sala de juntas, el tema a tratar era el tema más importante y peligroso al que se habían enfrentado jamás: La futura desaparición de Terra Ferma.
Al parecer, el sistema había sobrevivido debido a una especie de software orgánico, que estaba intrínsicamente ligado a la realidad onírica del programa, y mantenía estable el sueño cuando los usuarios se desconectaban, aunque a pesar de todo siempre tenía que haber alguien conectado, aunque fuera sólo una persona, para que esa conciencia biológica pudiera ajustar el diseño y las reglas del sistema a los usuarios registrados accediendo a la memoria de sus avatares.
Toda la experiencia que vivían los clientes de Genimus en Terra Ferma quedaba de alguna forma registrada en el hogar de este ser misterioso, al que los clientes llamaban EL Demiurgo, una Biblioteca escondida en medio de una selva tropical.
Pero ahora esa cosa había desaparecido inexplicablemente del programa y según los cálculos de los informáticos de Genimus, Terra Ferma no podrá mantenerse estable y desaparecerá en unos 2 meses.
La discusión entre los accionistas presentes en la reunión fue subiendo de tono poco a poco, hasta que los nervios terminaron por crisparse:
-¿No se dan cuenta de la gravedad de la situación?, Nuestros contratos con Rusia, China y Alemania están en peligro de suspensión, ¡Tenemos que solucionar esto de inmediato!
-¡Cómo vamos a arreglarlo si  ni siquiera sabíamos que era esa cosa que ahora ha desaparecido! No podemos crear otra igual, llevaba en el programa incluso desde antes de que Genimus fuera una empresa.
-Supuestamente fue lo primero que introdujo el señor Campos cuando creó Terra Ferma hace más de 30 años, el tenía que saberlo.
-¿Y cuál es tu idea? El fundador de Terra Ferma lleva muerto unos 10 años, y a no ser que alguno de nosotros sea Médium, va a ser difícil preguntarle cualquier cosa.
-Pero esto no tiene sentido, El Demiurgo se escapó ayer del sistema exactamente a las 7:35 AM, y durante 1 hora el programa estuvo funcionando a pleno rendimiento, aunque todos los usuarios se habían desconectado.
Elena pidió la palabra por primera vez en la reunión:
-Sabemos que si ningún avatar esta activo durante 3 horas, el sueño de Terra Ferma se derrumba, por lo que deduzco que había alguien conectado en los momentos previos a la huída Del Demiurgo.
-¡Pero es imposible que haya algún avatar funcionado si su usuario no está registrado en la base de datos de la empresa¡
-¿Está seguro de eso? Porque a estas alturas cualquier posibilidad puede ser correcta.
Tras oír las últimas palabras de Elena, todos los miembros de la reunión se callaron, formando un asentimiento colectivo, hasta que el señor Vázquez habló:
-¿Y cómo comprobamos si su teoría es cierta señorita Reyes?
-Ya me he ocupado de eso yo misma, hace poco tiempo he encontrado a esa persona y estoy dispuesta a interrogarla personalmente en cuanto salga de esta sala.
El señor Vázquez dibujo su mejor sonrisa en su rostro, era prácticamente imposible que Elena le defraudara alguna vez.
Repentinamente, llamaron a la puerta de la sala de juntas:
-Pase, por favor
-Siento interrumpirles señores, pero hay alguien esperando para unirse a vosotros lo antes posible.
¿Y no puede decirle que ésta es una reunión privada?
-Me temo que tiene todo el derecho a participar en ella, según lo que él me dijo cuando le avisé.
-¡Por todos los demonios! Que pase.
Un hombre de unos 35 años entró en la sala, junto a un hombre trajeado, seguramente su bogado, y éstos se sentaron en las 2 únicas sillas libres de la habitación.
-Bien, lo primero buenos días señores, me llamo Tomás Campos y me temo que desde este momento soy el accionista mayoritario de Genimus.
-¿Pero qué demonios está diciendo?
-Hace poco me enteré que el paquete de acciones que mi padre poseía de esta empresa no había sido vendido, y me decidí a comprarlo.
-¿Comprarlo? JAJAJAJAJAJAJA,si ese paquete de acciones lleva en bolsa casi 15 años, valdrá como unos 34 billones de dólares.
-Sí, pero lo que no tiene usted en cuenta es que mi padre dejo explícito en su testamento que su hijo tendría pleno derecho a reclamar sus acciones de Genimus sin ninguna traba legal, mi abogado puede demostrar este hecho mostrándoles una copia de ese testamento junto con una fotocopia de mi certificado de nacimiento.
Lo que decía ese hombre era cierto, no se podía hacer nada, era desde ese momento el nuevo dueño de la compañía.
-¿Pero por qué aparece ahora?
-Mi compañero de piso acaba de morir hace poco en una explosión de gas que destruyó mi casa, no me queda nada, era mi único amigo, mi familia y después de que muriera supe que era el momento idóneo de hacer Tabula Rasa, y ¿Qué mejor forma de empezar de cero que convertirse en el propietario de una de las mayores multinacionales del mundo?.
Elena sintió un escalofrío que recorrió su espalda, dudaba de que pudiera lograrlo en tan poco tiempo pero lo había conseguido, después de tanto tiempo El seguía siendo la persona más inteligente que había conocido.

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